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José Beltrán, director de Vida Nueva
Director de Vida Nueva

Antonio Montero, la sabiduría serena de un noventañero


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MIÉRCOLES 17. No tienen derecho a voto. Pero hacen ver su aprobación o su rechazo en el aula sinodal. La treintena de jóvenes no duda en guardar un silencio sepulcral cuando las palabras de algún prelado suenan a dueño del cortijo. De la misma manera, arrancan aplausos cuando quieren respaldar al obispo pastor. En los círculos menores, la vía es otra. Los padres sinodales más empáticos han adoptado a cada uno de los jóvenes de su grupo para presentar, en su nombre, los textos a votar en el documento final. Alternativa a una normativa que niega la carta de ciudadanía vaticana al sujeto principal del Sínodo.

JUEVES 18. En esto de comunicar, uno a veces cae en la dinámica de contarlo todo. Dar categoría de noticia al rumor. Pero ahí está Antonio Montero, con la sabiduría serena de un noventañero que me pone en mi sitio, frente a las impaciencias. “El buen periodista es aquel que sabe lo que tiene que callar”. Callo. Asiento.

VIERNES 19. Llevo varios días dándole vueltas a ese 0,2% de sacerdotes españoles condenados por abusos sexuales en los últimos treinta años. Porcentaje sensiblemente menor que en Alemania, Irlanda o Estados Unidos. Aun contando con las víctimas que hayan callado hasta la fecha y acuerdos extrajudiciales varios, quiero creer que no van a dispararse las cifras. Partiendo de esta premisa, ¿por qué no habría plaga española? No me vale aquello del carácter latino, porque ahí está Chile. Mi pensamiento marcha hacia otros lares. La Transición. Esa explosión de libertad democrática y afectiva entre los españoles que también contagió a un clero y a una vida religiosa que, a su vez, se empapaba del Vaticano II. Se dieron secularizaciones a mansalva de quienes se entregaron a las reivindicaciones sociales o de quienes redescubrieron su vocación con una pareja de la mano. Puede que ahí esté la diferencia: lejos de apencar en silencio y soledad una decisión vital errada, preludio de patologías y comportamientos perversos, aquí se abrió una sana vía de escape. La reelección en libertad. No hay estudio cuantitativo ni cualitativo que avale este pensamiento. Una intuición, sin más.

SÁBADO 20. Tren Misionero. Aranjuez. Desde el ambón, José María Calderón se hace con los 520 chavales. “Si Jesús empezó con doce y llegaron tan lejos, imaginaos lo que podéis hacer en vuestras familias, parroquias y colegios”. 517 levantan la mano para ser misioneros. Tres no. Un CIS inmejorable.

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