Los Salesianos de Don Bosco y las Hijas de María Auxiliadora de la Argentina expresaron su dolor y repudio ante el femicidio de Nancy Godoy, maestra rural y directora de la Escuela N° 626 del paraje El Malezal, en Corrientes. Lo hicieron a través de un comunicado titulado “Llamados a acompañar la vida”.
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El documento recuerda que Godoy había denunciado las condiciones de abandono y precariedad extrema en las que debía desarrollar su tarea educativa. Según indicaron, esta tragedia los convoca a reafirmar su misión de acompañar la vida en todas sus etapas y defender la dignidad de cada persona.
Las congregaciones sostuvieron que la educación es mucho más que la transmisión de conocimientos: es un acto de amor y cuidado que pone a la persona en el centro y ofrece herramientas de transformación. En ese marco, destacan que la labor docente es insustituible.
Señalan que maestras como Nancy encarnan el verdadero valor del servicio educador, a través de vocaciones que cruzan distancias, enfrentan el aislamiento y superan inclemencias para llevar presencia y aprendizaje a niños, niñas y adolescentes de los rincones más alejados del país. Afirman que su entrega merece “reconocimiento, protección y condiciones dignas”.
Pedido al Estado
Las congregaciones advirtieron que la tarea de educar no puede desarrollarse en el desamparo ni en la soledad. Por ello, instan al Estado a comprometerse a garantizar el acceso a la educación en condiciones de seguridad e igualdad, y remarcan que garantizar el derecho a la educación implica también resguardar a quienes la hacen posible.
Finalmente, se unen a la oración de quienes hoy piden justicia por Nancy y ratifican, como hijos e hijas de Don Bosco y de Madre Mazzarello, su vocación de acompañar la vida “trabajando por un país donde todos y todas podamos vivir libres y en paz”.

