León XIV a los jóvenes: “La tecnología puede imitar la empatía, pero no sustituye la auténtica cercanía humana”

En su mensaje para la Jornada Mundial de la Juventud, el Papa alerta de la presión por “parecer perfectos”, la comparación en redes sociales y el miedo a no estar a la altura

León XIV, en la vigilia de jóvenes en Madrid. Foto. EFE.
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“La tecnología puede imitar la empatía, pero no sustituye la auténtica cercanía humana”. Así lo ha afirmado León XIV en su mensaje para la XLI Jornada Mundial de la Juventud, que se celebrará en las Iglesias locales el próximo 22 de noviembre y que sirve también como preparación para la gran cita internacional de Seúl, prevista del 3 al 8 de agosto de 2027.



Bajo el lema ‘Tengan valor: yo he vencido al mundo’, tomado del Evangelio de Juan, el Papa propone a los jóvenes una reflexión sobre una valentía que no nace de la autosuficiencia ni de la necesidad de imponerse a los demás, sino de la confianza, la humildad y la capacidad de reconocer la propia fragilidad.

La presión por “tener éxito y parecer perfectos”

León XIV comienza su mensaje reconociendo algunas de las preocupaciones que pueden “oprimir el corazón” de los jóvenes. “Quizá experimenten temores por el futuro, sientan la presión por tener éxito y parecer perfectos, y estén expuestos al estrés de una continua comparación con los demás o con modelos inalcanzables y artificiales”, señala.

“Posiblemente encuentren difícil reconocer y aceptar su identidad bajo la influencia de imágenes construidas por las redes sociales”, advierte, y menciona, además, a aquellos que conocen “la soledad, la desilusión o el temor de no estar a la altura”, y reconoce que el miedo y la incertidumbre pueden ocupar en ocasiones el lugar de la confianza. “La valentía cristiana no nace de nuestra fuerza, nace de su presencia”, señala.

Una valentía que no es “contra” nadie

Para el Papa, la valentía “no nace de sus propios propósitos o de la fortaleza de su carácter. Nace de la confianza en Aquel que los precede, nace de la fe en Jesucristo”. De ahí que la “valentía cristiana” no es “contra algo o alguien”, sino “por: por la vida, por la verdad, por la libertad y por la justicia”.

Una actitud que, según el Pontífice, debe traducirse también en la manera de situarse ante un mundo “lleno de posibilidades, pero marcado por injusticias, tensiones y miedos”. “Muchos desean la paz, pero encuentran la violencia; muchos anhelan la comunión, pero experimentan la soledad”, reconoce.

Ante esas contradicciones, el Papa propone “la valentía de ser amables cuando la dureza parece más fácil y resolutiva, la valentía de buscar la paz cuando el enfrentamiento parece más ventajoso, la valentía de custodiar la esperanza cuando el cinismo parece más convincente”.

“La verdadera victoria no es imponerse”

León XIV se detiene también en el significado de la palabra “victoria”, una de las claves del lema elegido para la Jornada Mundial de la Juventud. El Papa reconoce que hablar de victoria puede hacer pensar en “ser más fuertes que los demás, imponerse o demostrar continuamente el propio valor”. Pero rechaza esa lógica como la que ofrece “el mundo sin Dios”.

“La verdadera victoria no es imponerse, sino entregarse”, insiste. “Tampoco ustedes necesitan imponerse, ni demostrar continuamente lo que valen, ni parecer perfectos o esconder sus fragilidades, sus dudas o sus límites”. “Tengan el valor de ser auténticos ante Dios y ante los demás”, continúa. “Su dignidad no nace de la imagen que logran construir de ustedes mismos. Son preciosos porque son creados a imagen de Dios, conocidos por Él y amados por Él”.

Y es que, para León XIV, la libertad consiste precisamente en salir de la preocupación permanente por uno mismo y abrirse a los demás: “Existe en nosotros el deseo de entregarnos, de desgastarnos por la felicidad y el bien de los demás”.

El riesgo de creer que somos “nuestros propios salvadores”

“Una cierta mentalidad nos dice que hagamos todo solos, que trabajemos en nosotros mismos para mejorar continuamente, para construir una personalidad y un carácter más fuertes”, continúa León XIV. El problema, añade, aparece cuando esa lógica termina haciendo creer a las personas “que somos nuestros propios salvadores”.

Frente a ello, el Papa reivindica algo que también presenta como una forma de valentía: aceptar que se necesita a los demás. “Se nos pide aquí la valentía de aceptar la ayuda de los demás, de reconocer los propios límites, de detenernos, de escuchar y de confiar la vida a Dios”, afirma.

“La fe no hace desaparecer rápidamente las tinieblas, pero no nos deja solos en medio de ellas”, escribe al recordar la aparición de Jesús a los discípulos tras la resurrección.”Quizá también en sus corazones y en las comunidades a las que pertenecen hay puertas que aún siguen cerradas a causa de desilusiones, heridas, resentimientos, sentimientos de culpa”, señala.

Para León XIV, la valentía no exige que esas heridas hayan desaparecido previamente. Al contrario, “el don de su paz nos infunde un valor que el mundo no puede dar; un valor en el que, a pesar de las heridas, el miedo no tiene la última palabra”.

Preparación JMJ Seúl 2027

Preparación JMJ Seúl 2027. Foto: Vatican Media

“No esperen a ser perfectos”

El mensaje desemboca finalmente en la preparación de la Jornada Mundial de la Juventud de Seúl, donde jóvenes de distintos países, lenguas y culturas se encontrarán en agosto de 2027. “No preparen sólo las cosas prácticas para el viaje a Seúl, ¡preparen sus corazones!”. “Lleven a Cristo sus preguntas, sus heridas, incluso las que desgarran a sus sociedades y enfrentan a sus países”, añade.

“No esperen a ser perfectos para abrirse a Él. Él sale a su encuentro así, tal como son”, subraya. “Abran a Cristo sus vidas. Abran a Cristo sus comunidades. Abran las calles que los conducen al corazón de las personas con las que se encuentran”, continúa. “No se conformen con una vida más pequeña de aquella a la que Cristo los llama. Déjense unir y transformar por su amor”.

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