José Manuel, sacerdote de Consuegra, se ha desplazado este miércoles hasta el lugar del accidente ferroviario registrado en Urda (Toledo), donde ha colaborado en la asistencia a las víctimas y ha sido testigo de los trabajos de rescate entre los restos de los vagones.
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La colisión entre los trenes de Iryo y Renfe, en los que viajaban 554 pasajeros, ha dejado al menos 68 fallecidos y numerosos heridos. Los equipos de emergencia trabajaron durante horas para liberar a las personas que habían quedado atrapadas tras el impacto y atender a los supervivientes.
“Hemos vivido escenas realmente dantescas. Ha sido una tragedia impresionante”, ha relatado el sacerdote en declaraciones al programa Y ahora Sonsoles desde el pabellón habilitado en Urda. José Manuel ha explicado, además, que durante las labores de rescate fueron apareciendo tanto heridos como víctimas mortales.
“Iban saliendo cuerpos sin vida entre amasijos de hierro. También heridos de todo tipo“, ha señalado. El sacerdote permaneció en la zona colaborando en las tareas de atención mientras los servicios de emergencia continuaban trabajando entre los convoyes accidentados.
“Dios está con ellos”
Por su parte, el párroco de Urda, José Miguel Fernández, se ha desplazado hasta el pabellón para dar asistencia no solo a los heridos sino también a las familias que se han desplazado hasta el lugar en busca de sus allegados. “Estoy de un lado a otro intentando ayudar, consolar”, ha dicho en declaraciones a Rome Reports.
Asimismo, ha subrayado que poco después del accidente se acercó al lugar de los hechos: “Algunos de los que salían por su propio pie lo que requerían era un abrazo”. En cuanto a las familias, ha señalado que, ahora, la labor es “consolarles y hacerles ver que no están solos porque Dios está con ellos”.
