Amenaza de guerra total en RD Congo: Kabila se hace con el control del M23 para combatir a Tshisekedi

  • Los obispos congoleños acababan de condenar el “clima de terror” impuesto por el actual presidente
  • Una fuente eclesial interna denuncia a ‘Vida Nueva’ que “todos sabemos que el país se lo reparten entre un puñado de familias”

Militares en Goma, capital de Kivu Norte, en RD Congo
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Joseph Kabila, que fue presidente de la República Democrática del Congo entre 2001 y 2019, ha anunciado estos días que asume el liderazgo del recién creado Frente para la Refundación de la Nación (FRN).



Se trata de un movimiento de carácter político-militar opuesto al actual mandatario de la nación, Félix Tshisekedi, que sucedió a Kabila hace siete años. Asentado en Goma, la capital de la región de Kivu Norte, allí mantiene el control, desde enero de 2025, el grupo rebelde M23, en declarada guerra civil contra la Administración central, en Kinshasa.

Ha pasado varios años en el exilio

Estamos, pues, ante todo un golpe de efecto de Kabila, que ha pasado varios años en el exilio acusado, precisamente, de apoyar al M23, al que el Gobierno tacha de “terrorista”. Tras dejar atrás el éxodo e instalarse en Goma en mayo, ahora el expresidente ha dado un paso más y ha logrado que el propio colectivo acepte integrarse en su plataforma, el FRN.

En ese contexto, se teme que la guerra se recrudezca y pueda extenderse más allá de Kivu, pues Kabila no esconde que su objetivo final es acabar con el mandato de Tshisekedi y volver al poder.

Sería una vuelta de tuerca más en una historia larga y convulsa. En ese sentido, estamos ante alguien que ya cogió el testigo de su padre, Laurent-Desiré Kabila, que encabezó el Ejecutivo entre 1997 y 2001, cuando fue asesinado.

También tuvo una compleja salida del Gobierno

En su caso, él también tuvo una compleja salida del Gobierno, pues retrasó las elecciones tres años al buscar presentarse a un tercer mandato (lo que le impedía la Constitución). En medio de una fuerte contestación social, finalmente no pudo concurrir a los comicios de 2018 y al año siguiente le sucedió Tshisekedi.

Con todo, también es un hecho que el actual mandatario parece haber perdido el rumbo de la nación. Y así lo alertó recientemente, en una declaración institucional, la Conferencia Episcopal Congoleña, que ha clamado que “¡la nación está en peligro!”.

Todo después de que Tshisekedi, como ya ocurriera con el propio Kabila, aspire a un tercer mandato, lo que impide la Constitución, vigente desde 2006 y que establece el límite en dos.

El Ejecutivo busca la modificación constitucional

Mientras el Ejecutivo busca la modificación constitucional para lograrlo, la historia se repite y la oposición se manifiesta en las calles, siendo reprimida con fuerza por la policía.

Algo deplorable, pues los obispos constatan que “nuestro país sigue en guerra”. Al fin y al cabo, hablamos de una parte del país, Kivu, en la que el M23 aglutina unos territorios “ocupados”.

Un muerto congoleño en los enfrentamientos yace en las calles de Goma (fuente: Efe)

Un muerto congoleño en los enfrentamientos yace en las calles de Goma. Foto: EFE

Y eso sin olvidar, en clara referencia a Ruanda, que trata de desestabilizar al Gobierno congoleño apoyando a las milicias rebeldes (y ahora también a Kabila), que hay “ejércitos extranjeros se han instalado en nuestro territorio” y “están masacrando a miles de nuestros compatriotas”.

Se constata una “tensión creciente”

Mientras todo esto ocurre, la Iglesia condena con fuerza que Tshisekedi solo ofrezca una “tensión creciente” al buscar reformar la Carta Magna para perpetuarse en el poder. Y más cuando “se desarrolla un clima de terror contra las voces discrepantes”.

Hasta el extremo de que “las manifestaciones de la oposición son reprimidas violentamente por la policía nacional, en colaboración con una milicia de un partido político denominada ‘Fuerza del Progreso’”.

Como ya tratara de hacer Kabila, modificar el límite de mandatos “supondría una ruptura del Pacto Republicano, que es un compromiso político histórico, conseguido a un alto precio tras todas las crisis que ha atravesado el país desde la independencia”.

Contra la balcanización del país

Y es que “cualquier medida impuesta por la fuerza conlleva enormes riesgos, entre ellos la balcanización del país”. Teniendo en cuenta que “las rivalidades políticas adquieren connotaciones étnicas y tribales”, es de temer que se desate “otra guerra civil”.

Por todo ello, “no vemos ni la necesidad ni la urgencia ni la conveniencia de modificar la Constitución”. Al contrario, “la prioridad hoy es la paz, el bienestar social del pueblo congoleño, la unidad y la cohesión nacional”.

En conversación con Vida Nueva, una fuente eclesial interna se muestra igualmente desesperanzada: “Salvo que lleguen los tiroteos, la gente ya vive al margen de la política… Todos sabemos que este país se lo reparten entre un puñado de familias. Entre ellas, están los Kabila y los Tshisekedi. Es triste, pero es así, un juego de poderosos”.

Pase lo que pase, la realidad es que “ahora no funciona nada en el país. Las carreteras están hechas una ruina y la capital, Kinshasa, está llena de suciedad. Ahora, la maniobra de Kabila es amenazar de muerte a Tshisekedi y dejarle claro que en cualquier momento se lo pueden quitar de en medio… Pero la vida del pueblo no cambia nada”.

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