El presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB, por sus siglas en inglés), el arzobispo de Oklahoma City, Paul S. Coakley, emitió un mensaje previo a las elecciones intermedias del 3 de noviembre en ese país.
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En el proceso electoral se elegirán entre otros, a los representantes de los 470 escaños del Congreso, así como a los gobernadores de 36 de los 50 estados.
Es en ese contexto que, el arzobispo Coakley pidió a los ciudadanos electores observar a los candidatos, no solo por sus promesas, sino por cómo sus acciones promueven el bien común.
“Tiempos de profunda división política”
Asimismo, enfatizó que “para los ciudadanos de una democracia representativa como la nuestra, la participación en la vida pública, incluido el voto, es tanto un derecho como una responsabilidad“.
Para Coakley, son “tiempos de profunda división política”, en los que “la tentación es desanimarse y no participar en el proceso electoral. Pero el desánimo no es una virtud cristiana“.
Aseveró que al cumplir con ese deber cívico, “es importante garantizar que los ciudadanos no enfrenten demoras o complicaciones innecesarias al registrarse o ejercer su derecho al voto… podemos contribuir al bien común de nuestra nación apoyando elecciones libres y justas“.
“Nuestra Señora de Guadalupe bendiga nuestra nación”
Exhortó a los católicos para que “antepongan su fe a la política. La contribución de la Iglesia a la vida pública de una nación no es un programa político ni partidista, más bien, refleja nuestro compromiso con la dignidad de toda persona, creada a imagen y semejanza de Dios”.
Pidió “rechazar la retórica que apela al miedo, al resentimiento o a la división, y escuchar, en cambio, el llamado del Evangelio a amar a Dios y a nuestro prójimo… Que Nuestra Señora de Guadalupe, Patrona de las Américas, bendiga a nuestra nación al volver una vez más a las elecciones”.
