“Un millón de niños reza con nosotros. ¡Un millón!”. León XIV ha presidido este jueves en los Jardines Vaticanos un rosario por la paz junto a niños y familias, dentro de la iniciativa promovida por Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) que une en oración a menores de distintos lugares del mundo.
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La cita ha tenido lugar en la Gruta de Nuestra Señora de Lourdes y ha estado especialmente dedicada a los niños que viven en países golpeados por la guerra. Al término del rosario, el Papa se ha dirigido a los más pequeños con un mensaje sencillo, construido en forma de diálogo con ellos. “Esta noche les pedimos un don especial: la paz para todos los niños del mundo, especialmente para aquellos que viven donde hay guerra, en tantos países de la tierra”, ha señalado.
Cincuenta millones de avemarías por la paz
León XIV ha recordado que la oración celebrada en el Vaticano forma parte de una convocatoria más amplia. “Esta noche y durante estos días no somos solo nosotros los que rezamos. En todo el mundo, un millón de niños reza con nosotros”, ha señalado.
“Cincuenta millones de avemarías que suben al cielo desde todas partes y en todas las lenguas de la tierra pidiendo la paz”, ha remarcado el pontífiice.
Esas oraciones, ha explicado, se unen “como en una única y grandísima corona del Rosario” capaz de abrazar “todos los continentes, las razas y las naciones del planeta”.
“Danos la paz”
Durante el encuentro, los niños han ofrecido flores y han encendido luces mientras recorrían los misterios luminosos del Rosario: el bautismo de Jesús en el Jordán, las bodas de Caná, el anuncio del Reino, la Transfiguración y la institución de la Eucaristía.
León XIV les ha pedido primero repetir juntos “Te quiero, Jesús. Te quiero, María” y, más adelante, dar gracias por esos momentos de la vida de Cristo. Después ha invitado a todos a formular juntos una única petición: “¡Danos la paz!”.
La paz también empieza en casa y en la escuela
“Nos comprometemos también a ser buenos y a comportarnos bien —en casa, en la escuela, en catequesis, con nuestros padres, con todos, también cuando jugamos y cuando hacemos deporte—”, ha explicado.
“Las oraciones deben acompañarse siempre con obras buenas, con gestos de amor. ¡Así es como crece la paz!”, ha insistido León XIV.
