La Comisión Episcopal de Educación del Episcopado argentino envió un mensaje a la comunidad educativa en este mes consagrado tradicionalmente a la educación, y lanzó un fuerte llamado a renovar el compromiso con la formación integral de niños, niñas, adolescentes y jóvenes.
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Bajo el lema “Cultivar la interioridad para dar sentido a la vida”, la iniciativa busca interpelar la velocidad e inmediatez del mundo actual para rescatar la misión más profunda de las aulas.
En el mensaje, sostuvieron que educar no se limita a la transmisión de contenidos académicos o la adquisición de competencias tecnológicas. Por el contrario, señalaron que la prioridad es acompañar a cada estudiante a descubrir la dignidad de su propia vida, entendiéndola como un don que merece ser cuidado y vivido con un propósito claro.
Los obispos de la Comisión de Educación valoró el trabajo de los docentes y pidió renovar el rol de la escuela
Acciones propuestas
Mencionaron que, en este tiempo de reflexión, adquiere una relevancia histórica que, Argentina como tierra de grandes educadores, se prepara para recibir el próximo mes de noviembre al papa León XIV.
En consonancia con este hito, las orientaciones para este año se inspiran directamente en el magisterio y las principales preocupaciones del Pontífice, estructuradas en tres grandes ejes de acción:
- Custodiar el corazón: Inspirados en la carta apostólica ‘Diseñar nuevos mapas de esperanza’, se propone enseñar a redescubrir el silencio, la reflexión y la apertura a la trascendencia como herramientas para hallar verdaderas razones para vivir, esperar y amar.
- Fomentar vínculos humanos reales: En línea con la encíclica ‘Magnifica humanitas’, se recuerda que la escuela no debe competir con la velocidad digital, sino ofrecer lo que la tecnología no puede suplir: tiempo compartido para aprender y relaciones fiables.
- Renovar la vocación docente: Se rescata el mensaje del Pontífice de “evangelizar educando y educar evangelizando”, transformando las aulas en espacios de servicio y entrega que ayuden a superar el aislamiento y el individualismo.
A través de este comunicado, los obispos de la Comisión Episcopal expresaron también un profundo agradecimiento a los docentes, reconociendo el enorme esfuerzo diario que realizan frente a las dificultades actuales. Destacaron su labor estratégica en la misión de la Iglesia, valorando el tiempo, afecto y energía dedicados a los jóvenes.
Finalizaron el mensaje con una invocación a Nuestra Señora de Luján, Patrona de este país, para pedirle: ¡Que este mes de la educación nos encuentre sedientos por cultivar un camino interior que nos ayude a construir un mundo más humano!
