La comunidad de Goya celebró la Infancia Misionera

Niños y adolescentes fueron convocados por la Infancia Misionera, bajo el lema: “Unidos en Cristo, unidos en la misión”

La comunidad de Goya celebró la Infancia Misionera
Síguenos en:

Más de 500 chicos, con sus familias y animadores, se reunieron en el colegio Divino Salvador de la ciudad de Esquina de la diócesis de Goya, en el Encuentro Diocesano de la Infancia y Adolescencia Misionera (IAM) con una consigna motivadora: “Unidos en Cristo, unidos en la misión”.



Actividades

El Encuentro comenzó con un espacio de adoración al Santísimo Sacramento. Luego, Mónica Gómez, catequista y titiritera de la arquidiócesis de Buenos Aires, brindó una propuesta pedagógica y artística a los participantes presentando la vida de Jesús y la figura de los patronos: San Francisco Javier, Santa Teresita del Niño Jesús y el fundador, monseñor Carlos de Forbin-Janson.

Encuentro Diocesano De La IAM D

La Infancia Misionera dispuesta a conocer a Jesús a través de los títeres que presentó la catequista Mónica Gómez

Por la tarde, en la jornada se presentó la “Misión Amazonía”, un proyecto misionero de la Iglesia en la Argentina desplegado en el Perú. Tras escuchar un mensaje enviado por los misioneros desde el mismo territorio, los niños y jóvenes respondieron redactando cartas de fraternidad y comunión espiritual que serán enviadas como signo de cercanía.

El cierre del encuentro se consolidó con la Misa presidida por el el obispo diocesano, Adolfo Canecín, y concelebrada por los presbíteros Pedro Pablo Ojeda y Josué Cañete, de la ciudad de Esquina.

Ponerse en camino

Durante la homilía, el obispo animó a “conocer a Jesús y compartir la fe”. Tomó dos expresiones del Documento de Aparecida que los pequeños proclamaron a viva voz: “Lo mejor que nos puede pasar es conocer a Jesucristo” y “La mayor felicidad y alegría es darlo a conocer”.

El prelado resaltó que “Conocer es tener a Jesús en el corazón, hacer la experiencia”, y recordó que patronos como San Francisco Javier, Santa Teresita y la argentina Mama Antula vivieron ese encuentro transformador que “no los dejó tranquilos ni cómodos, sino que los puso en camino”.

Con respecto al plan diocesano de pastoral, remarcó que la tercera orientación es una Iglesia en salida misionera. “Que todas las expresiones de la pastoral misionera puedan tener su presencia y vigencia en cada capilla y en cada parroquia de la diócesis de Goya”.

Manifestó que la fe se transmite por contagio, y aunque ya se tenga no hay que conformarse: “esto tiene que ser una inyección para contagiar y llevar estas experiencias allí donde todavía no existen”, remarcó.

Propia vocación

El obispo Canecín compartió un testimonio sobre su propia vocación: recordó que, en la festividad de San Francisco Javier y a sus 22 años, tras haber conocido a Jesús, decidió dejar su hogar y su trabajo como mecánico. Ese día pasó a integrar el Centro Vocacional San José, en la ciudad de Formosa, acompañado por el hoy obispo de esa diócesis, José Vicente Conejero Gallego, ingresando al seminario al año siguiente.

A la luz del Evangelio de la Anunciación, el obispo presentó a la Virgen María como la mujer que escucha y se abre con confianza al proyecto de Dios, invitando a renovar el “sí” para llevar a Cristo a los demás. “Pidamos hoy a la Virgen María que nos ayude a ser una Iglesia que escucha, camina unida y sale en misión”, concluyó.

Como signo de compromiso pastoral al término de la celebración, el obispo recibió la pañoleta representativa de la IAM, y asumió el desafío de continuar animando la Infancia y Adolescencia Misionera en toda la diócesis y más allá de las fronteras.

Noticias relacionadas