¿Qué día se celebra la Virgen del Carmen? Cada 16 de julio, marineros, pescadores y miles de personas salen a los puertos de toda España para acompañar en procesión a una imagen que lleva siglos siendo la patrona del mar. Aunque no todo el mundo sabe que la historia de la Virgen del Carmen en realidad no empieza en el Mediterráneo ni en el Cantábrico, sino en un monte árido de Israel llamado Carmelo, donde hace ocho siglos un grupo de eremitas eligió a María como su patrona.
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¿Cuándo se celebra la Virgen del Carmen y dónde es festivo?
Cada 16 de julio, de manera fija, se celebra la Virgen del Carmen. En 2027 cae en viernes. No depende, al contrario que otras celebraciones cristianas, de la Semana Santa o del ciclo lunar. Aunque no es festivo nacional en España, sí lo es en numerosos municipios costeros, donde la devoción tiene un arraigo especial. Es más, en muchas localidades la jornada no es festiva en lo laboral pero el ayuntamiento organiza igualmente las procesiones marineras y la vida del puerto se detiene un momento para honrar a su patrona.
La Virgen del Carmen, patrona del mar y el nombre que determina su origen
Se necesita contexto histórico para tener la vista completa de la Virgen del Carmen. Empecemos por su nombre.
“Carmen” no fue originalmente un nombre propio. En lo que hoy es Israel, hay una pequeña sierra montañosa que llevaba por nombre Hakkarmel, cuyo significado era “jardín” o “viña de Dios”. Era un sitio con mucha vegetación y ya en el Antiguo Testamento adquirió importancia porque allí fue donde el profeta Elías defendió la fe en un solo Dios. De Hakkarmel derivó lo que ahora llamamos Monte Carmelo.
En ese monte, hacia el siglo XII, se reunió una comunidad de ermitaños que tomó a María como patrona y acabó dando forma a la Orden de los Hermanos de la Bienaventurada Virgen María del Monte Carmelo (carmelitas), regida por la regla que les otorgó san Alberto, patriarca de Jerusalén. Tras la conquista musulmana de Tierra Santa, los carmelitas emigraron a Europa a mediados del siglo XIII y se extendieron por Chipre, Sicilia, Inglaterra y la Provenza.
Fue un carmelita inglés, san Simón Stock, quien protagonizó un episodio personal que explica la posterior devoción a la Virgen del Carmen.
Según la tradición carmelita, en 1251 la Virgen se apareció a san Simón Stock y le entregó un escapulario (dos piezas de tela unidas por cintas), prometiendo su protección a cualquiera que lo llevase. La orden carmelita lleva conmemorando el 16 de julio a la memoria de ese regalo mariano desde, al menos, el siglo XIV. En 1726 el papa Benedicto XIII extendió la fiesta al calendario universal de la Iglesia.
¿Cómo pasó la Virgen del Carmen de las cordilleras a los puertos?
La clave está en ese escapulario y en un título. La Virgen prometía amparo en las situaciones más difíciles y, en aquella época, pocas cosas eran más difíciles que hacerse a la mar. Los pequeños retales de tela se convirtieron en la prenda protectora que muchos marinos llevaban al pecho al zarpar.
A ello se sumó un título de raíz carmelitana, ‘Stella Maris’, ‘Estrella del Mar’, con el que san Simón Stock invocaba a María en el himno Flos Carmeli. Una estrella que guía en la noche era la imagen perfecta para quienes confiaban su rumbo a la Providencia. Eso nos ayuda a entender qué se celebra en el día de la Virgen del Carmen.
El paso decisivo llegó en el siglo XVIII. El almirante mallorquín Antonio Barceló (1716-1797) impulsó la celebración mariana entre las tropas que dirigía. Desde entonces, la Armada española tendió a sustituir el patrocinio de san Elmo (2 de junio) por el de la Virgen del Carmen. La devoción quedó sellada el 19 de abril de 1901, cuando fue nombrada oficialmente patrona de la Armada española. Hoy es patrona no solo de la Marina de Guerra, sino de pescadores, mercantes y trabajadores del mar.
San Simón Stock recibe el escapulario. Giovanni Domenico Tiepolo (1759)
La celebración de la Virgen del Carmen y las procesiones marineras
La celebración de la Virgen del Carmen tiene un guion reconocible en casi todos los puertos. La imagen recorre en procesión las calles a hombros de cofrades y marineros; después se embarca en una nave engalanada y sale al mar, escoltada por una flotilla de pesqueros, barcas y embarcaciones de todo tipo. Se bendicen las aguas y se arrojan flores sobre ellas: una ofrenda por los que no volvieron del mar y un gesto de gratitud por los que sí regresaron. Cumplido el recorrido, la imagen vuelve a tierra, al abrigo del puerto.
Cuando se celebra la Virgen del Carmen, lo hace con fuerza en gran parte del litoral español. Málaga, Cartagena, Cádiz, Santander o las islas Canarias figuran entre las citas más multitudinarias. Pero en muchos pueblos costeros rinden culto a su patrona cada 16 de julio. En la Armada la jornada se vive con misa, ofrendas florales y homenaje a los caídos en bases y buques de toda la geografía.
Ocho siglos rumbo a puerto
Desde aquel puñado de ermitaños del Monte Carmelo hasta las flotillas engalanadas del Cantábrico o el Mediterráneo, la Virgen del Carmen ha recorrido ocho siglos sin soltar el timón de quienes se hacen a la mar. Cada julio, cuando la Estrella del Mar sale del puerto y regresa a él, la historia vuelve a empezar: la de una madre que acompaña a los suyos allá donde las aguas se vuelven inciertas.
