La Comisión Teológica Internacional ya tiene un encargo a corto y medio plazo: el concepto de Tradición en la Iglesia. Vida Nueva ha confirmado que el renovado equipo de esta entidad vinculada al Dicasterio para la Doctrina de la Fe centrará parte de sus trabajos en clarificar cuál es el sentido profundo de este término para evitar usos ideológicos y no quedarse únicamente en una perspectiva litúrgica ligada al rito tridentino…
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“Permitirá superar la idea de Tradición como un límite, como un instrumento de control o como un medio para evitar cualquier profundización o maduración de la doctrina”, explican las fuentes eclesiales consultadas. De la misma manera, aclaran que esta labor de investigación compartida “puede ayudar a reconocer que la Tradición con mayúsculas nos conecta con los orígenes apostólicos más que con otros siglos de la historia”.
Labor minuciosa
La encomienda es de tal envergadura que la Comisión Teológica Internacional se ha dado un plazo de “cinco años como máximo” para llevar a cabo una labor minuciosa que busca acabar con las “comprensiones inadecuadas” que todavía se dan en relación con este concepto.
Así, se pretende afrontar cómo ha de llevarse a cabo el maridaje entre tradición y novedad, con el fin de evitar las acusaciones erróneas de determinados foros que tachan de relativismo cualquier escucha atenta a los llamados signos de los tiempos. “Precisamente la auténtica Tradición, que transmite el Evangelio con toda su frescura y contundencia, centrado en el amor de Jesucristo hasta el fin y en la vida nueva de su resurrección, es lo que nos permite evitar el relativismo más dañino”, comentan las voces eclesiales consultadas. Es más, dejan caer que “colocar en el centro algo que es secundario es un modo sutil de relativismo”.
Reparto del trabajo
Pero ¿quiénes acometerán esta tarea? Este lunes, la Santa Sede dio a conocer la decisión de León XIV de ajustar la nómina de investigadores que forman parte de la Comisión. Compuesta por 30 miembros de diversos continentes, 24 son nuevos y 6 continúan por un segundo periodo. Entre ellos se encuentra el sacerdote español Ángel Cordovilla, decano de las facultades de Teología y Derecho Canónico de la Universidad Pontificia Comillas. Con una presencia más relevante de teólogos y teólogas laicos, la primera sesión plenaria con el nuevo equipo está programada del 23 al 27 de noviembre.
Será entonces cuando se lleve a cabo la división de los especialistas de la Comisión en dos subcomisiones para abordar la Tradición desde dos enfoques complementarios.
Fuentes eclesiales han confirmado que una de las subcomisiones “procurará precisar qué es la Tradición con mayúsculas, cuáles son los ‘lugares’ donde se encuentra y de qué modo se determina que algo pertenece a la Tradición…”. En este sentido, los teólogos están llamados a recurrir a “aportes bíblicos, patrísticos, históricos, filosóficos e, incluso, científicos”.
De Pablo VI a Prevost
Entre las metas que se persiguen se incluye “hacer una recepción reflexiva” a partir del magisterio pontificio, desde Pablo VI hasta la Magnifica humanitas de León XIV. En este sentido, también se hará hincapié en las reflexiones aportadas por el papa Francisco, quien subrayó una y otra vez que “no hay nada más sólido y seguro que el kerygma”, según expresan desde el Vaticano a esta revista.
Consagración episcopal ilícita organizada por la Fraternidad Sacerdotal San Pío X en Ecône (Suiza). Foto: EFE
La otra subcomisión centrará su trabajo en estudiar “las formas culturales de transmisión de la fe, es decir, esa Tradición viva que corre a través de las manifestaciones de fe del Pueblo de Dios en sus diversas formas culturales”. “Esto implica profundizar aún más en cuanto se ha dicho acerca de la inculturación, la piedad popular, los diversos lenguajes, etc.”, remarcan las voces eclesiales consultadas por Vida Nueva.
