Los 25 viajes de Benedicto XVI como Papa

En casi ocho años de pontificado, el papa Benedicto XVI, fallecido hoy, realizó 25 viajes fuera de Italia, su Alemania natal y España fueron las naciones más visitadas, tres veces cada uno. Los encuentros con la juventud en las diferentes Jornadas Mundiales, las jornadas ecuménicas y las relaciones con el mundo del islam, no exentas de polémicas, han sido algunos de los puntos destacables de su actividad en el exterior.



La primera JMJ

Benedicto XVI apenas llevaba cuatro meses de pontificado cuando tuvo su primer compromiso fuera de Italia, aunque sí cerca de sus raíces, en la Jornada Mundial de la Juventud de Colonia (agosto 2005), un encuentro heredado de Juan Pablo II, que posteriormente Benedicto XVI continuaría en Sydney y Roma.

Casi un año después, el Santo Padre realiza su segunda partida, precisamente a la tierra de su antecesor, Polonia (mayo 2006). Uno de los momentos más significativos de su recorrido por la patria de Juan Pablo II fue la visita al campo de concentración de Auschwitz-Birkenau. “Tomar la palabra en este lugar de horror, de acumulación de crímenes contra Dios y contra el hombre que no tiene parangón en la historia, es casi imposible; y es particularmente difícil y deprimente para un cristiano, para un Papa que proviene de Alemania”, aseguró Benedicto XVI en este fatídico lugar para la Humanidad.

Primera visita a España

Poco después viajaría por primera vez a España, para el V Encuentro Mundial de las Familias en Valencia (julio 2006). Y luego haría su segunda visita a Alemania (septiembre 2006), donde tuvo lugar el discurso en la Universidad de Ratisbona, donde anteriormente había ejercido como catedrático. Allí, en una clase magistral que trataba sobre la relación entre fe y razón en el cristianismo, el Papa mencionó un diálogo entre el emperador bizantino Manuel II Paleólogo y un persa culto publicada por el teólogo libanés Theodore Khoury en el que se incluía una frase sobre la “conversión por la violencia” en el islam, que provocó cierta polémica en países musulmanes.

Sin embargo, en su siguiente viaje a Turquía (noviembre 2006), un país de mayoría religiosa musulmana, ofreció una clara muestra de entendimiento interreligioso, especialmente en su visita a la Mezquita Azul de Estambul. En ella, Benedicto XVI, acompañado por el Gran Muftí de Estambul, tuvo un momento de recogimiento en dirección a La Meca.

Aparecida, la fábrica del papa Francisco

Benedicto XVI cruzó el Atlántico como Papa por primera vez para asistir a la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe (CELAM), que tuvo lugar en Aparecida, Brasil, en mayo de 2007. En ella participaba el hoy papa Francisco y el Documento final de este encuentro, muy en sintonía con ‘Evangelii gaudium’ ha sido de suma importancia para el pontificado de su sucesor. En ese mismo viaje, presidió la canonización de Frei Galvao, el primer santo brasileño.

Pocos meses después viajó a Austria (septiembre 2007), para participar en los actos de conmemoración por el 850º aniversario de la fundación del Santuario de Mariazell.

Abril de 2008 fue un punto fuerte en la agenda internacional de Joseph Ratzinger, cuando visitó Estados Unidos, allí realizó un discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas en el que enfatizó el valor de la ONU, de la Declaración de los Derechos Humanos y afirmó que “los objetivos del desarrollo, la reducción de las desigualdades locales y globales, la protección del entorno, de los recursos y del clima, requieren que todos los responsables internacionales actúen conjuntamente”. En este viaje también tuvo, por primera vez, un encuentro con algunas víctimas de abusos sexuales por parte de religiosos.

Sobre los abusos también reflexionó de forma pública en su siguiente viaje, con destino a la Jornada Mundial de la Juventud de Sydney, en septiembre de 2008. En una charla con la prensa durante el traslado, Benedicto XVI aseguró que “para la Iglesia es de importancia fundamental reconciliar, prevenir, ayudar y también reconocer las culpas en estos problemas”, un asunto que no dejaría de tratar en otras visitas, como en Malta o Reino Unido.

Y antes de acabar el año, una significativa visita a Francia (septiembre de 2008), con motivo del 150º aniversario de las apariciones de Lourdes, pero donde también demostró importantes gestos hacia el diálogo con la sociedad y la cultura, como el discurso que pronunció en el Colegio de los Bernardinos, o su apuesta por una “sana laicidad”.

África y Tierra Santa

Su primera visita a África fue en marzo de 2009, cuando recorrió Camerún y Angola en un viaje apostólico. Preguntado por la prensa acerca de las altas tasas de contagio del SIDA en este continente, el Santo Padre aseguró que “no se puede solucionar este flagelo distribuyendo preservativos; al contrario, aumentan el problema. La solución solo puede ser doble: la primera, una humanización de la sexualidad (…); y la segunda, una verdadera amistad también y sobre todo con las personas que sufren”.

Pocos meses después, en mayo de 2009, Benedicto XVI realizó un peregrinación a Tierra Santa llena de símbolos de ecumenismo, como la visita de cortesía al Gran Muftí de Jerusalén en la Explanada de las Mezquitas; o la oración ante el Muro de las Lamentaciones, en la que se dirigió al “Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob” y pidió por la paz en Oriente Medio.

El siguiente a este fue la República Checa (septiembre de 2009), un país con un alto número de ateos pero cuya pequeña Iglesia se movilizó durante la visita pastoral del Papa, acompañada por numerosos cristianos de Polonia, Alemania, Hungría y Austria.

Durante los dos últimos años de pontificado, el Papa visitó dos veces España: Santiago de Compostela y Barcelona, con motivo del Jubileo en la ciudad gallega y la consagración de la Sagrada Familia como basílica menor (noviembre de 2010); y en la Jornada Mundial de la Juventud de Madrid en el verano de 2011.

Últimos viajes

Durante 2010 también visitó Malta (abril), Portugal (mayo), Chipre (junio) y Reino Unido (septiembre). En junio de 2011, Croacia, y en septiembre, por tercera y última vez, Alemania. 

Sus últimos traslados no fueron a destinos europeos, sino de nuevo a África, con la presentación de la exhortación apostólica ‘Africae Munus’ en Benin (noviembre 2011); América, con las visitas a México y Cuba en marzo de 2012 (incluido un breve encuentro con Fidel Castro); y Oriente Medio, con la entrega en Líbano de la exhortación postsinodal ‘Ecclesia in Medio Oriente’ (septiembre de 2012). Confirmado, pero pendiente, se quedó Brasil y la JMJ en Río de Janeiro, un viaje que realizó ya el papa Francisco.

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