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Álvaro Martínez: “El principal reto para los Cursillos de Cristiandad es salir al encuentro de la juventud”

  • El presidente nacional del movimiento habla con Vida Nueva acerca del I Encuentro Europeo
  • “El camino de la fe nunca ha estado aislado de otras realidades, sino todo lo contrario, ha estado en contacto con el mundo en el que vivía”

Durante los últimos días de noviembre tuvo lugar el I Encuentro Europeo de los Cursillos de Cristiandad. Este movimiento nacido en España -hace exactamente 70 años- se encuentra presente, actualmente, en 13 países de Europa. Sin embargo, hasta este momento nunca se había hecho un encuentro de estas características. El lugar elegido para celebrarlo: Asís, la pequeña ciudad italiana donde san Francisco puso de manifiesto “cómo el Espíritu da respuesta a los diferentes momentos de la historia”, tal como apunta a Vida Nueva Álvaro Martínez, presidente del movimiento en España y del Equipo Coordinador europeo.



PREGUNTA.- Este encuentro coincide con la celebración, este año, del 70 aniversario del movimiento…

RESPUESTA.- Sí, y hasta ahora nos reuníamos unos delegados de cada país, un numero reducido, pero en esta ocasión se ha hecho, por primera vez, un encuentro amplio, en el que nos hemos reunido unas 100 personas de 11 países, pero todos con una misión común: compartir unos días de reflexión en un lugar tan privilegiado como es Asís, para ver cómo podemos responder desde los cursillos de cristiandad a los retos que nos plantea la sociedad europea de hoy. Básicamente ese era el motivo del congreso, discernir por dónde andamos y por dónde tenemos que caminar en una sociedad que está cambiando.

P.- ¿Cuál era el sentir general de lo que está pasando en Europa desde las distintas realidades de los países?

R.- Es cierto que hay diferencias muy significativas entre países en lo que es la dinámica del movimiento, pero compartíamos un sentir común en lo que se refiere a tomar conciencia de que la sociedad es diferente, ha cambiado. La conciencia de la necesidad de Dios ha desaparecido o disminuido enormemente. Y eso tiene una doble perspectiva: la propuesta de Dios es más compleja, pero por otro lado también es más necesaria.

P.- Y a nivel social, ¿cuáles son los retos que se presentan?

R.- Lo que vemos es que el mensaje fundamental sigue siendo el mismo. Nos consideramos un movimiento de primer anuncio, es decir, que las personas que no conocen lo que es la Iglesia en realidad o no han tenido experiencia de Dios puedan tener ese primer encuentro. Eso implica que tenemos que conocer a las personas y, evidentemente, salir al reto de la juventud. Y ese es uno de los principales problemas comunes a todos los países, el estar alejados de la gente joven. Pero siempre hay excepciones, porque en Croacia, por ejemplo, en el movimiento hay muchísima gente joven. El tema de saber presentar un mensaje que responda a las necesidades de las personas de hoy.

P.- ¿Cómo es la respuesta de la juventud a la hora de acercarse la primera vez?

R.- Es estupenda. El problema está en tener una relación lo suficientemente cercana para, con sencillez y humildad, presentar algo que da respuesta a la vida de los jóvenes. Cuando esto se consigue, da respuesta perfectamente. En el caso de Croacia hay que ver que están haciéndolo bien, que se puede buscar la manera de acercar la forma

P.- Y de cara al futuro, ¿salen esperanzados?

R.- Salimos con muchísimas ganas. En primer lugar, por haberlo celebrado en Asís, con todo el significado que tiene. Buscábamos el sentimiento de unión con el momento en el que el Espíritu hizo surgir el carisma franciscano, cuando la Iglesia necesitaba algo nuevo, y cómo en estos últimos tiempo ha suscitado las nuevas realidades eclesiales y movimiento para dar respuesta la mundo de hoy. El camino de la fe nunca ha estado aislado de otras realidades, sino todo lo contrario, ha estado en contacto con el mundo en el que vivía.

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