Tribuna

El liderazgo espiritual global de Francisco

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Francesc Torralba, filósofoFRANCESC TORRALBA | Filósofo

La época que estamos viviendo exige una nueva forma de liderazgo de las organizaciones y de las comunidades. El del papa Francisco ha sido estudiado en las mejores cátedras del mundo sobre liderazgo. Su forma de gobernar la Iglesia, de relacionarse con los fieles, de aproximarse a sus seguidores y de afrontar las cuestiones difíciles ha sido inspirador para muchos teóricos del liderazgo, independientemente de sus creencias.

Calificado como el CEO del año pasado por la revista Forbes, distinguido por Time como la persona más influyente del mundo y rescatado por The Rolling Stones como el líder de los nuevos tiempos, el papa Francisco es la personalidad más admirada de la década. Y no solo porque su carisma y sus gestos sencillos conmuevan, sino porque se ha transformado en un ejemplo de liderazgo que admiran y siguen otros presidentes y gobernantes.

papa-fco-vn-2978-tomas-de-zarateEn las universidades americanas, el Papa es citado cada vez más en libros y artículos sobre gestión de personas y liderazgo de comunidades. En un artículo publicado en The Wall Street Journal, por ejemplo, se reflexionaba sobre las cuatro lecciones de liderazgo de Francisco. Los consejos se basaban en el libro de Jeffrey Krames, Lead with Humilitiy: 12 Leadership Lessons form Pope Francis (Liderar con el ejemplo: Doce lecciones de liderazgo del papa Francisco).

Las características del papa Francisco como líder están fundamentadas en su carisma, en la proximidad al otro, independientemente de su poder adquisitivo, en la comunicación de ideas con claridad y sencillez que apelan al sentido común y a la acción.

La humildad que profesa es un valor emergente también en el mundo corporativo y que se contrapone a la vanidad o a la soberbia del antiguo paradigma. Un concepto que se repite mucho en los gestos del papa Francisco es la idea de que el poder es el servicio, o mejor dicho, que solo sirviendo se manifiesta el verdadero poder. No se trata de una innovación personal del Papa, sino de una lógica heredada de la Compañía de Jesús, a la que pertenece. La sustancia del liderazgo de los miembros de la Compañía se fundamenta en cuatro valores: el conocimiento de sí mismo, el ingenio, el amor y el heroísmo.

Si prestamos atención a su liderazgo, nos damos cuenta de que se asienta sobre una conjunción de factores bien definidos: la sencillez, la simplicidad, la sinceridad, la seriedad, la credibilidad, la prudencia y el testimonio personal. Son estos valores muy apreciados que generan un impacto positivo y la ciudadanía desea percibir en sus líderes para poder seguirlos, para generar aquella corriente de confianza recíproca que es la que, en definitiva, permite impulsar cambios en las comunidades, en las organizaciones, y finalmente, en la sociedad.

La combinación de carisma y optimismo, articulada a través de mensajes claros y de sentido común, puede servir de lección, para los nuevos líderes, ya que lo que la ciudadanía espera de los líderes son mensajes claros, llenos de sentido común, coraje para la acción, firmeza en los principios y claridad para contemplar las diferencias.

Nuestra sociedad en crisis estructural reclama liderazgos auténticos que orienten sus cualidades hacia la comunidad; liderazgos que sepan darse, priorizando el bien común al interés particular; liderazgos, en definitiva, que se crean aquello de que “el poder es el servicio”.

En el nº 2.978 de Vida Nueva