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Editorial

Una voz contra la explotación de la mujer

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Publicado en el nº 2.733 de Vida Nueva (del 11 al 17 de diciembre de 2010).

En la actualidad, el fenómeno de la trata de blancas sigue sin ser cuantificado de forma adecuada, no sólo porque estemos ante una actividad delictiva, y por lo tanto oculta, sino también porque las administraciones carecen de sistemas técnicos conceptuales fiables de recogida de datos que nos permitan valorar su verdadero impacto”. Con esta afirmación, los responsables de Proyecto esperanza vuelven a poner el dedo en la llaga. Este programa de las Hermanas Adoratrices es una apuesta más de la Iglesia en defensa de las mujeres. Vida Nueva se hace eco de  esta iniciativa en la que se viene trabajando con ejemplar dedicación.

La Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito ha intentado arrojar algo de luz sobre la situación con datos escalofriantes. En cuanto a las víctimas a nivel mundial, el 77% son mujeres, el 33% son niños/as y el 9% son hombres. En relación a los tipos de explotación, el 87% de los casos de trata son para explotación sexual, y el 28% para trabajos forzados.

Hace falta una más eficaz actuación de los Estados para acabar con esta lacra. Muchas iniciativas siguen carentes de un marco coherente y de la coordinación necesaria. El contexto de trabajo de atención a las víctimas durante el año 2009 ha sido difícil debido a la falta de políticas administrativas a nivel estatal. Y, las que hay, no están en sintonía con las que reclama la Unión Europea, según denuncia hecha pública por las Religiosas Adoratrices.

El Proyecto Esperanza es la respuesta de esta congregación al problema de la trata de mujeres en España. Desde el año 1999 vienen desarrollando un programa de apoyo integral para mujeres que son víctimas del comercio de seres humanos con fines de explotación, principalmente para la prostitución, y también en el servicio doméstico. Una apuesta de los cristianos en un ambiente de exclusión en el que se hace necesaria la voz profética de estas religiosas.

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