Decíamos ayer (9 de diciembre de 1972)

Complejo de Hamlet

“Basta poner sobre el tablero de la Conferencia cualquier tema para que los votos se dividan en torno a 50 por un lado, en torno a 20 por el otro. ¿Y qué hacer? (…) Veinte voces son 20 voces y es claro que las decisiones de la Conferencia Episcopal deben ser decisiones de la Conferencia Episcopal y no sólo de su mayoría”. “Nos preocupa que, en un momento en el que el país necesita conductores decididos y que vean con claridad el futuro, se le ofrezca un rostro vacilante y hamlético, aun aceptadas todas las dificultades que el pluralismo supone a la hora de caminar”.

En el nº 2.639 de Vida Nueva.

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