.


Los obispos se suben al tren de los jóvenes

jóvenes españoles participantes en la JMJ Cracovia julio 2016

Barcelona ha acogido un simposio preparatorio del Sínodo que se celebrará en 2018

jóvenes españoles participantes en la JMJ Cracovia julio 2016

Jóvenes españoles en la pasada JMJ de Cracovia

JORDI LLISTERRI (BARCELONA) | Escuchar y proponer. Este era el propósito del Simposio sobre el acompañamiento a los jóvenes organizado en Barcelona por el Consejo de Conferencias Episcopales Europeas (CCEE). Más de 250 representantes de la mayoría de conferencias episcopales del continente se han reunido del 28 al 31 de marzo con un programa de conferencias, pero también de celebraciones litúrgicas y de intercambio de buenas prácticas.

El cardenal Vicent Nichols, arzobispo de Westminster y vicepresidente del CCEE, inauguró las jornadas junto al arzobispo de la diócesis anfitriona, Juan José Omella, y el cardenal Antonio Cañizares, vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española. El cardenal Angelo Bagnasco, arzobispo de Génova y presidente de la CCEE, clausuró las sesiones.

“Una de las cosas importantes es escuchar a los jóvenes e intentar comprender cómo ven el mundo, un mundo que cambia tan rápido”, explicó Nichols para enmarcar las sesiones. Una escucha que enlaza con los retos europeos. El discurso de Francisco ante los gobernantes de la Unión Europea fue otro referente de las sesiones: “Francisco tiene razón cuando dice que Europa ha perdido su ambición, pero los jóvenes no la han perdido”, apuntó el purpurado.

Nichols –que remarcó que el Reino Unido sale de la Unión Europea, “pero no de Europa”–, también pidió que este continente ofrezca esperanza a los jóvenes. Esto no es posible, en su opinión, cuando hay tantas “experiencias de vida en Europa que no son fáciles, confortables y estables”, como las que denunció Francisco. La Iglesia, por su parte, puede aportar a la construcción europea “los principios de dignidad de la persona que ofrece el Evangelio”. Unos principios que definió como “la gramática del compartir”.

Juan José Omella también reconoció “lo mucho” que los jóvenes pueden aportar a la Iglesia y a la sociedad. Pero, para que sea posible, “necesitan ser acompañados, y acompañar significa escuchar para, juntos, caminar hacia un futuro esperanzador”. El arzobispo de Barcelona aseguró que “queremos hacer camino con los jóvenes para construir una sociedad nueva, que en el caso de Europa encuentra sus raíces en el Evangelio”.

El marco para este trabajo pasa por una Europa Unida. “Una familia europea unida es la mejor alternativa que podemos ofrecer a una globalización que acentúa el individualismo y el sálvese quien pueda”, insistió Omella en la presentación del simposio, que se celebró en el Aula Magna del Seminario Conciliar de Barcelona.

Simposio organizado por Consejo de Conferencias Episcopales Europeas CCEE acompañamiento a jóvenes marzo 2017 Barcelona

Jornada inagural del simposio organizado por el CCEE en Barcelona

Por su parte, Cañizares formuló una invitación a los jóvenes a acercarse a la Iglesia, de la que “no pueden imaginar su belleza desde fuera”. En estos “tiempos difíciles”, los jóvenes deben saber que “Cristo es el único camino que les conduce a la felicidad y a la vida”.

El Papa también quiso hacerse presente en este encuentro, un paso previo de gran importancia al Sínodo sobre los jóvenes que se celebrará el próximo año. Así, hizo llegar a Omella un mensaje en el que animaba a los participantes a profundizar en la reflexión sobre el acompañamiento de los jóvenes para que, “a través del diálogo y del encuentro, sean portadores convencidos de la alegría del Evangelio en todas las áreas”.

El Simposio forma parte de los encuentros sectoriales promovidos por el CCEE, pero en esta convocatoria han querido reflexionar con los responsables diocesanos de los distintos ámbitos pastorales que afectan a los jóvenes: la pastoral juvenil, la escolar, la universitaria, la vocacional y la catequética. El cardenal Lorenzo Baldisseri, secretario general del Sínodo de Obispos, participó en las sesiones para recoger propuestas de cara al Sínodo de 2018.

Acercarse a los que “no pisan” la iglesia

JOSÉ LORENZO | Los obispos españoles se tomaron muy en serio el tiempo dedicado en la Plenaria de marzo a hablar sobre el Sínodo de los jóvenes. Se vio ya en el discurso inaugural del cardenal Ricardo Blázquez, donde mostró el deseo de la Iglesia en España de “oír lo que piensan, viven y sueñan los jóvenes”. “No temamos sus críticas ni nos blindemos ante sus opiniones”, añadió el presidente del Episcopado, quien mostró su esperanza de que los materiales preparatorios para el Sínodo “lleguen capilarmente y grupalmente al mayor número de jóvenes”.

“Los obispos acogimos muy bien las informaciones que se nos dieron sobre la preparación del Sínodo”, señala a Vida Nueva uno de ellos. “Lo que se pidió en la Plenaria es que este evento no se vea como un fin, sino como la oportunidad de iniciar un sincero acercamiento a los jóvenes, tanto a los que ya están en la Iglesia como a los alejados o que no han sido evangelizados. Queremos acercarnos también a estos”.

Los obispos hablaron de la metodología a seguir con las encuestas enviadas desde el Vaticano para pulsar la opinión de los jóvenes y de quienes trabajan con ellos. Se quiere “evitar el caos” que se produjo cuando el Sínodo sobre la familia. De hecho, aunque está previsto que este material se entregue para su envío a Roma en septiembre, se ha pedido un mes más de plazo.

Sí que algunos obispos mostraron preocupación con el texto preparatorio enviado desde el Vaticano, donde no acababan de entender algunas preguntas, por lo que se pidió que en la traducción se “contextualicen”.

La fuente consultada reitera que existe “el ánimo sincero de escuchar sin miedo a los jóvenes, y de hacerlo a través de los medios físicos, pero también de la Red”. Y se quiere que sea un trabajo conjunto, que implique a la pastoral juvenil, a la vocacional, a la familiar y a la de seminarios y universidades. Y contando con las congregaciones religiosas, aunque estas, según señalan desde una de las más significativas en el campo de la pastoral juvenil en España, todavía no ha recibido ningún material de la Conferencia Episcopal, por lo que ya se han puesto en marcha con sus propios itinerarios y asambleas para la reflexión.

Publicado en el número 3.030 de Vida Nueva. Ver sumario

 


LEA TAMBIÉN:

Compartir