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Paloma García Ovejero: “Voy a dar la cara para servir al Papa, aunque me la partan”

Greg Burke, Paloma García Ovejero y Federico Lombardi en la Sala de Prensa del Vaticano al conocerse los nombramientos 11 julio 2016

Nueva vicedirectora de la Sala de Prensa de la Santa Sede

papa Francisco con Paloma García Ovejero y Greg Burke nuevos responsables de la Oficina de Prensa de la Santa Sede 11 julio 2016

El Papa saluda a la española Paloma García Ovejero; detrás de ella, Greg Burke

DARÍO MENOR (ROMA) | Hay una foto con una enorme carga simbólica entre las imágenes que se tomaron del encuentro del pasado lunes, 11 de julio, entre el papa Francisco y los nuevos responsables de la Sala de Prensa del Vaticano: el periodista estadounidense Greg Burke y la española Paloma García Ovejero, corresponsal hasta ahora de Cope en Roma. En ella están los tres protagonistas de pie y, de fondo, puede verse la representación de la Virgen Desatanudos, una de las advocaciones marianas favoritas de Jorge Mario Bergoglio, quien pidió que estuviera presente en una de las salas de la Casa Santa Marta, donde suele recibir a sus visitas.

Paloma García Ovejero no cree que tenga la capacidad para “desatar los nudos gordianos en el campo de la comunicación” que puedan surgir para el Vaticano en su nueva etapa al frente de la Sala de Prensa junto a Burke. “Pero lo que sí que puedo hacer es cogerlos con cariño y pasárselos a la Virgen. Yo me veo como ese ángel que le va pasando la cinta con los nudos”, explica a Vida Nueva la informadora madrileña, quien, en sus cuatro años en Roma, se ha ganado el cariño y la admiración de sus colegas por su enorme profesionalidad y calidad humana.

“Nosotros no tenemos la varita mágica para arreglar los problemas de la Iglesia, pero sí que contamos con la profesionalidad para que, tanto las dificultades que surjan como las soluciones que se planteen, se cuenten como son y no como a otros les gustaría que fueran; ni tampoco disimulando lo que alguien no quisiera que hubiera pasado”. Es lo que el Papa les pidió a Burke y a ella: que actuaran con lealtad, honestidad y transparencia. “Trabajaremos para que el mensaje de Francisco llegue donde y como tiene que llegar. Es decir, sin cambios”.

Sin indicaciones

Los dos comunicadores estarán bajo las órdenes de Dario Viganò, prefecto de la Secretaría para la Comunicación, quien anunció a los periodistas acreditados ante el Vaticano el nombramiento de los sucesores del jesuita Federico Lombardi tras diez años al frente de la Sala de Prensa.

Viganò aún no le ha dado ninguna “indicación expresa” a la reportera española. “Sé que él es primer escudero del Papa en todo lo referente a comunicación y sé que tiene las cosas muy claras, pero también que está deseando escuchar nuevas ideas y lo que el nuevo equipo tenga que decir. Hay un gran trabajo hecho ya y la reorganización de los medios informativos de la Santa Sede está empezada”.

Greg Burke, Paloma García Ovejero y Federico Lombardi en la Sala de Prensa del Vaticano al conocerse los nombramientos 11 julio 2016

Burke, García Ovejero y Lombardi, en la Sala Stampa tras conocerse los nombramientos

Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, con un máster en Estudios Vascos por la UNED y un curso de especialización en la New York University, García Ovejero asegura que llega a una Sala de Prensa que “funciona muy bien”. De hecho, le da las gracias a Lombardi por haber “coordinado y cohesionado” con éxito este organismo. El veterano jesuita, de 73 años, dejará el cargo el 31 de julio, una vez concluido el viaje del Pontífice a Polonia con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) convocada en Cracovia.



“La orquesta ya está tocando –añade agradecida–. Antes había un director y ahora llega otro, que evidentemente imprimirá otro ritmo, con otra batuta, pero la orquesta ya está afinada y suena bien. A mí me tocará decirle al director qué violín hay que subir o por dónde hay que tapar los agujeros, pero nada más. Esto funciona y el Papa está contento”.

Cuando Francisco recibió a Burke y a García Ovejero les dijo que no los elegía “porque fueran los mejores”, sino porque eran “los que mejor pueden hacer el trabajo” que necesitaba desarrollar en la Sala de Prensa. “Yo soy la escudera de Greg, espero estar a su lado como cómplice, como apoyo y como complemento. Además, aporto el español como mi lengua materna, que se junta con el inglés de él, y abarcamos así a la inmensa mayoría de los católicos del mundo. También aporto mi experiencia de haber trabajado cuatro años en el Vaticano, aunque viéndolo todo desde el otro lado de la barrera, y, desde luego, las ganas de hacer lo que el Papa quiera en la medida de mis posibilidades. Yo no sé hacer otra cosa más que ser periodista y, desde mi profesión, espero detectar las carencias o los puntos que puedan mejorarse”.

La nueva vicedirectora de la Sala de Prensa tiene una concepción de este trabajo que contrasta con el maltrato que sufre hoy por parte de algunos de quienes lo ejercen: “Siempre he pensado que para ser buen periodista hay que ser buena persona”.

Anonimato

Cuando asuma el cargo a partir del 1 de agosto, García Ovejero se convertirá, a sus 40 años, en una de las mujeres con mayor visibilidad dentro de la Iglesia. “Como periodista, yo nunca quise hacer televisión, porque lo que me permitía trabajar a gusto era el anonimato. Así podía disfrutar y ver sin ser vista. Por eso, entre otros motivos, me encanta la radio. Pero, si este servicio requiere visibilidad, adelante con los faroles. No soy yo la que ha elegido este puesto, no soy yo la que ha buscado este cambio. Así que, desde el punto de vista de la fe, si Dios me pide esto, me dará las capacidades para ello. Y, desde el punto de vista del amor a la Iglesia, ¿quién soy yo para decirle al Papa lo que puedo o no puedo hacer? Si él cree que ha encontrado a la persona que necesitaba, pues pondré todo de mi parte para servirle, también la cara, para que me la partan si hace falta”.

Como ya hicieron sus antecesores, Burke y García Ovejero no se presentan como portavoz y viceportavoz de Francisco, sino como director y vicedirectora de la Sala de Prensa de la Santa Sede. “Nuestra voz son el Papa y el Evangelio. Yo no me siento como si fuera la viceportavoz de un partido político, una ONG u otro tipo de institución. Esto es otra cosa”.

En el nº 2.997 de Vida Nueva

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