Las escuela concertada paga los ajustes

niña estudiante en un colegio católico

Denuncia la supresión de unidades en Andalucía y la retirada del concierto para la FP de Grado Superior en Madrid

niña estudiante en un colegio católico

FRAN OTERO | Está claro que la crisis económica ni los ajustes son los mejores aliados de la educación. Durante los últimos meses, y desde distintos sectores, también desde la escuela católica, se viene alertando ante algunos recortes que no ayudarán a mejorar la educación de los niños y jóvenes españoles. Los últimos episodios se han producido en Madrid y Andalucía.

En el primer lugar, el Gobierno regional presidido por Ignacio González ha decidido retirar los conciertos educativos a los centros de Formación Profesional de Grado Superior que, según denunciaron Escuelas Católicas, organizaciones empresariales y asociaciones de padres en rueda de prensa el 5 de marzo, “supondrá el cierre de muchos centros”.

“La retirada de los conciertos supondrá la quiebra de la gratuidad de las enseñanzas para los cerca de 7.000 alumnos que en la actualidad acoge la Formación Profesional superior concertada en la Comunidad de Madrid. Con la aplicación de esta medida, los alumnos pasarían de tener que abonar los 36 euros al mes que pagan en la actualidad, a abonar cantidades que en muchos casos serán 10 veces superior, lo que haría inviable el mantenimiento de su escolarización en estos centros, viéndose obligados a abandonarlos para escolarizarse en otros públicos que mantienen esa gratuidad”, explicaron.

Tal y como expresaron, los cierres provocarían “el debilitamiento de la FP de Grado Superior, así como la quiebra del principio constitucional de libertad de elección de centro que debiera defender el Gobierno de la Comunidad de Madrid”.

En cifras, esta supresión del concierto afecta a 240 unidades, 135 ciclos formativos, 44 centros, 500 profesores y cerca de 7.000 alumnos. “Y lo más preocupante es que esta decisión, que no tiene que ver solo con recortes económicos, supone el cuestionamiento por parte del Gobierno sobre el mantenimiento de los conciertos en niveles no obligatorios –en la Educación Infantil, por ejemplo–, lo que le confiere unos efectos potenciales demoledores sobre otras comunidades autónomas y en general sobre el régimen de conciertos”, añaden.

Finalmente, mostraron su disposición al diálogo con la Administración y no descartaron interponer un recurso contencioso administrativo “contra esta decisión u otras medidas que permitan expresar esta reivindicación”.

También ha salido al paso de esta decisión la Compañía de Jesús, que cuenta con un centro de estas características en Madrid, y que pide que se restablezca la concertación de estas enseñanzas, así como que este tipo de decisiones se tomen después de un proceso de reflexión y diálogo.

Por su parte, en Andalucía, la Junta ha comunicado su intención de suprimir unidades –en 1º de Educación Infantil y 1º de Educación Primaria– en centros educativos concertados, una medida que, desde Escuelas Católicas Andalucía, se ve un ataque a la enseñanza concertada.

“Esta medida, que afectaría a más de 155 profesores y a casi 3.000 familias, atenta contra la libertad de elección de los padres y perjudica gravemente la calidad de nuestro sistema educativo”, explican.

En el nº 2.840 de Vida Nueva.

 

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