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La Iglesia en Cataluña, agradecida al Concilio Vaticano II

Vida Nueva Catalunya portada septiembre 2012

El suplemento ‘Vida Nueva Catalunya’ conmemora los 50 años de la cita conciliar

Vida Nueva Catalunya portada septiembre 2012

JORDI LLISTERRI | A punto estuvo de colarse como errata en un libro religioso reciente Lumen Pentium, en lugar de Lumen Gentium. Son cosas del corrector automático, pero también podría ser una muestra de que a la generación informatizada poco le suenan ya las palabras y los documentos que hicieron vibrar a la generación del Vaticano II.

Pero poco o mucho hayamos oído o leído del Concilio, este es el que marca hoy nuestra manera de ser Iglesia. Para algunos aún es poco y para otros se fue demasiado lejos. El vaso medio lleno o medio vacío.

Sea como sea, la Iglesia de hoy en Cataluña no se parece en nada a la de hace 50 años. Y, por encima de todo, es gracias al Concilio. Es lo que reflejamos en este cuarto número de ‘Vida Nueva Catalunya’. Ver hoy en qué cosas somos como somos por que hubo un Vaticano II.

Además, en las diócesis de Cataluña se suma el disponer de la concreción que supuso la celebración del Concilio Tarraconense, una experiencia colegial que pocas iglesias han tenido con la misma intensidad. Aunque nos quede mucho por hacer, es pertinente 50 años después dar las gracias al Concilio por todas las reformas que hoy ya son irreversibles.

“Lo que le debemos al Concilio”

“Gracias al Vaticano II se han transformado muchos aspectos de la manera de trabajar de los laicos en el seno de la Iglesia”, afirma Mar Galceran, profesora de la Universitat Ramon Llull y del ISCREB, y colaboradora de la pastoral universitaria y la pastoral familiar en Barcelona.obispos, laicos y sacerdotes en una misa en Cataluña

Uno de esos aspectos, señala Galceran, es “la capacidad de diálogo, de apertura y de interlocución” en el interior de la Iglesia, así como “la superación de la verticalidad jerárquica y del clericalismo, hecho que ha dado pie a una major presencia, valoración y colaboración de los laicos”.

La de la profesora es solo una de la multitud de voces que interviene en este número de ‘Vida Nueva Catalunya’, que recoge las valoraciones de otros representantes de la Iglesia catalana, como Xavier Aymerich, delegado diocesano de Liturgia de Sant Feliu de Llobregat; Jordi Callejón, delegado de Juventud de Girona; los religiosos Rafel Gasol y Mabel Burgell; y Mercè Solé, militante de ACO (Acción Católica Obrera).

El número se completa con un artículo de opinión de Manuel Manonelles i Tarragó, politólogo y experto en Relaciones Internacionales y Derechos Humanos, titulado Una Iglesia con presencia social, y dos entrevistas: al jesuita Jesús Renau y al obispo emérito de Girona, Carles Soler i Perdigó.

‘Vida Nueva Catalunya’ es un suplemento mensual de la revista de información religiosa Vida Nueva, que presenta el análisis de la realidad eclesial y religiosa de Cataluña, con el objetivo de arraigar allí el compromiso del semanario por ofrecer una voz evangélica, propositiva, eclesial y en la línea del Vaticano II.

Los suscriptores de Vida Nueva presentes en Cataluña reciben, una vez al mes y de manera conjunta con la revista, este suplemento de ocho páginas. El cuarto número se empieza a distribuir a partir del jueves 13 de septiembre (VN, nº 2.815).

Setembre 2012 – Gràcies al Concili (PDF solo suscriptores)

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