Eduardo de la Serna

Repensando la Iglesia

Eduardo de la Serna es profesor invitado de teología en la Universidad Javeriana, asesor teológico en la asamblea episcopal de Aparecida. Este sacerdote, argentino de nacimiento, tiene mucho que decir para repensar la Iglesia en América Latina. Es lo que VNC obtuvo en este diálogo:

VNC: ¿Que le ha quedado después de dos meses de experiencia y de ver una Iglesia como la colombiana?
E de la S: Es sabido que la Iglesia colombiana siempre peleaba con la argentina y la mejicana el podio de las Iglesias más conservadoras de América Latina. De hecho, Colombia ha aportado lamentables ejemplares a la curia romana. Pero a mí personalmente, dejando de lado lo episcopal, porque lo episcopal no es la Iglesia, por ejemplo me interesó tener una experiencia de religiosidad popular al Divino Niño y quiero seguir mirando otras experiencias. Me interesa mucho saber cómo hace la gente para conservar su fe a pesar de los curas. Pero a mí personalmente, además de lo diplomático, una cosa que me escandaliza de la Iglesia colombiana es el tema del dinero. Será porque en mi país en general y en la mayoría de las parroquias de mi diócesis en particular, no se cobran misas, no se cobran casamientos, no se cobran bautizos, mucho menos funerales. Ver que acá todo pasa por el dinero, y que hay algunos curas, no son  la mayoría, pero si muchos curas que celebran 7 misas los domingos para tener 7 intenciones de misa… eso a mí me escandaliza. No sólo  atenta contra el derecho canónico, aunque a mí el derecho canónico no me interesa demasiado, me interesa el evangelio. Me parece que no es muy coherente con la Iglesia de los pobres. La Iglesia de los pobres es una frase de Juan XXIII y de Juan Pablo II, no es una frase de Gustavo Gutierrez. Esas cosas me resultan un poco escandalizantes y otra cosa que me llama mucho la atención es… aquí se mezcla un poco. Hay demasiados “padre” adelante de los buenos días; me parece que se corre el riesgo de poner el cura allá arriba en lugar de que el cura sea un hermano. Y si el cura no es un hermano, me parece que estamos de nuevo enfrentándonos con el evangelio. “A nadie llamen Padre”, dice un tal Jesús de Nazaret…
VNC: ¿Esta es una Iglesia estancada, en retroceso o en progreso?
E de la S: Lo que pasa es que siento que la Iglesia mundial está en un invierno, no me parece que sea muy fácil que la Iglesia colombiana esté en una primavera. Lamentablemente creo que la Iglesia en general está pasando por un muy mal momento, de crisis muy profunda y entonces la hace encerrase más y pretender sobrevivir en catacumbas a la espera de que llegue la primavera. Y eso se confirma también en los nombramientos episcopales. Estoy hablando de América Latina en general. El caso de Sucumbíos me parece un caso evidente y gravísimo.
Uno puede a lo mejor decir, como me decía un cura amigo chileno, con el nombramiento del nuevo arzobispo de Santiago: “bueno, con esta Iglesia actual, es lo menos malo que nos podía tocar”. Lo mismo me decían en México del sucesor de Samuel Ruiz.
Yo la verdad quisiera que la Iglesia no sea lo menos malo, quisiera que la Iglesia sea un lugar de esperanza, un lugar de vida, para que todos encuentren en ella un lugar para seguir esperando, como dice el canon de la misa. Lamentablemente uno escucha: “vino el obispo a hablar”. ¿Cuándo va a ir el obispo a escuchar?
La gente cuenta… es más, los que creemos que el espíritu santo sopla en el pueblo de Dios, sería bueno que los obispos empiecen escuchando antes de hablar. Lo que pasa es que la norma viene de Roma: el obispo tiene que hablar. Hablar cosas claras sobre tales y tales temas y para peor, los temas que hablan creo que no son los fundamentales. Es decir, si para los curas es más grave el matrimonio homosexual que declarar la guerra…, me parece que estamos en un problema. Si Aznar es mejor que Zapatero porque Zapatero está de acuerdo con el matrimonio homosexual, y Aznar le declara la guerra a Irak, me parece que tenemos un problema, un problema evangélico. Es mucho más grave declarar la guerra que proponer el matrimonio homosexual.
VNC: O sea, ¿esta Iglesia a tono con la Iglesia universal es una Iglesia que se siente en retroceso?
E de la S: Yo creo que es una Iglesia que se siente más desorientada que paracaidista en submarino. Es decir, una Iglesia que no sabe en dónde está porque no entiende el mundo contemporáneo. Aquella Iglesia que soñó Juan XXIII que abriera las ventanas, empezó a cerrarlas todas porque se sentía absolutamente perdida. Por eso la propuesta en general que se ve en la Iglesia universal es que el Vaticano II es el punto de llegada, no el punto de partida. Llegamos hasta el 65, todo lo que vino después del 65 está todo mal. La modernidad en todo esto es perversa. Lo que hicieron en la curia vaticana junto con algunos sectores del Celam al modificar el documento de Aparecida, en el tema de la bioética, o para poner muchos de los otros ejemplos, en el tema de la mujer, me parece que es evidente que ahí hay miedo y yo creo que el miedo es lo contrario de la osadía evangélica, falta de confianza en el Espíritu Santo. Una vez charlando con Pedro Casaldáliga me decía: “muchos obispos están muertos del miedo porque creen que sobre sus espaldas está el peso de la Iglesia. Y el peso de la Iglesia lo carga el Espíritu Santo”.
VNC: ¿Está pasando que el significante se traga el significado?
E de la S: Inclusive en la exhortación apostólica del Papa sobre la Biblia, es decir la Verbum Domini, el Papa cuando habla de la Iglesia está hablando de los obispos, cuando dice: “Y le queremos agradecer a los laicos por su colaboración”. ¡Cómo colaboración si los laicos son tan Iglesia como el Papa! ¿Pero qué colaboración? Yo no tengo que agradecerles a los laicos su colaboración en la evangelización porque la evangelización es tarea de la Iglesia, por lo tanto es tarea del laico también. ¿O ustedes no están haciendo evangelización en la revista? … Me acuerdo de un texto que es muy importante tener en cuenta.
En la primera mitad del siglo XX surgió la época de las grandes enciclopedias. Había que sintetizar el enciclopedismo, entonces había que tener grandes enciclopedias. Apareció la enciclopedia británica, la enciclopedia judaica, la Espasa Calpe en España, y  la enciclopedia bíblica, etc… y entonces los franceses que no podían ser menos,  publicaron un diccionario de espiritualidad. Y en el diccionario de espiritualidad estos buenos franceses incluyeron un artículo sobre libertad, otro sobre igualdad y otro sobre fraternidad, obviamente. Y le dieron a uno de los más importantes teólogos del momento el artículo sobre fraternidad, que empieza siendo un artículo muy bueno, mostrando la fraternidad como tema central de la Biblia porque en los judíos es central llamarse hermano, porque son miembros del pueblo de Dios y también dentro de los cristianos es central llamarse hermano. Y entonces dice este teólogo: la cosa se empezó a deformar (usa esa palabra: deformar) cuando se empezó a hablar en cofradía; entonces era el hermano obispo, el hijo cura; o el hermano cura, el hijo laico. Y se terminó de deformar cuando se empezó a hablar de Papa, cuando habla de Cipriano Papa, es decir, el papá. Ya no somos hermanos, hay un Papa que es papá. Ahí se terminó de deformar en tema central de la Biblia. Esto lo dice el teólogo Joseph Ratzinger. …Hay que leerlo…
VNC: Es evidente que estamos ante una crisis de la Iglesia y toda crisis trae consigo sus reformas. ¿Esas reformas están en marcha en este caso?
E de la S: Hay por muchas partes movimientos, cosas que van surgiendo a raíz de la crisis, uno escucha al colectivo de teólogos españoles, al colectivo Juan XXIII, al colectivo de teólogos alemanes, la teología que se hace en América Latina, el diálogo interreligioso, lo que se dice en África,  lo que se dice en Asia. Hay muchas cosas. El tema está en que si todo eso confluye… ¿en qué medida para que confluya hace falta un catalizador? El problema está en que si el catalizador son los de Lefebvre; o si la recepción es de los que huyen de la Iglesia anglicana, por el escándalo que significa la ordenación de mujeres; o si la recepción es los heraldos del evangelio, herederos de tradición, familia y sociedad, para nombrarlos en una Iglesia que era escándalo porque los laicos tenían voz y voto como era Sucumbíos, y además recibía a los refugiados colombianos… eso no se debe. Y cuando empiezan a pasar esas cosas uno se pregunta si en este momento de crisis evidentemente va a triunfar el miedo y entonces el encierro, o si va a triunfar la libertad y va a triunfar la esperanza. Yo creo que más tarde o más temprano, como creo que es el Espíritu Santo el que conduce la Iglesia, más tarde o más temprano muchas cosas van a cambiar. Y ojalá que los cambios sean de fondo y no cosméticos. Porque lamentablemente muchas veces se hacen cambios cosméticos para que todos estén contentos y no cambien las cosas de fondo. Para mí plantear que el cambio fundamental es el tema del celibato me parece que es centrarse en un tema totalmente superficial. Me parece que habría que pensar el tema del ministerio ordenado totalmente y el celibato sería uno de los mil puntos que hay que pensar.
VNC: Tengo una percepción. Usted me dirá si es correcta o no es correcta y es que la teología de la liberación inicialmente provocó reacciones como las que producen en el organismo humano cuando se enfrenta a elementos nuevos, pero con el paso del tiempo y con la acción del Espíritu, supongo, la teología de la liberación ya está entrando en el organismo de la Iglesia y fluye con cierta normalidad. ¿Es correcta esa percepción?
E de la S: Yo creo que depende. A ver… primero que en general el Vaticano o la Iglesia oficial considera que la TL está muerta a partir de la caída del muro, lo cual es evidentemente una identificación entre la TL y el marxismo que no comparto para nada. De hecho se ha venido pensando en TL después de la caída del muro, no?
Por supuesto que la TL ha debido de estar continuamente reformándose, para poder pensar el tiempo contemporáneo y no pensar el pasado. Yo creo que sí hay algunos temas que la Iglesia en general ahora ha aceptado como es el tema de los pobres, la centralidad de los pobres… yo creo que en general hay algunos aspectos de la TL que se han aceptado, otros muchos, la mayoría, creo que no. Y uno de los riesgos es que algunos quieren canonizarla en el sentido de como algunos quieren canonizar a Romero pero despegándolo de todos sus compromisos con los derechos humanos, con su compromiso con la realidad social.
… pero Monseñor Romero no se puede despegar de la TL. Hablar de Monseñor Romero es hablar concretamente de alguien que dio la vida por el pueblo, por los pobres y a partir de una reflexión teológica ligada a la TL. Es innegable. Si lo quieren canonizar y canonizar significar domesticar, mejor que no lo canonicen.
VNC: ¿Tiene algún futuro la teología de la liberación?
E de la S: Yo creo que la TL tiene presente y futuro mientras haya pobres. Cosa que me parece que a este paso y lamentablemente en Colombia y ahora con el tratado de libre comercio, me parece que va a ser peor todavía para los pobres. Creo que lamentablemente los pobres van a estar siempre, como dice un tal Jesús de Nazaret y por lo tanto mientras haya pobres, haya oprimidos y alguien que piense desde la fe eso, se llame TL o como se llame tiene presente y tiene futuro.
No se si llamarlo TL o no, porque a mí los nombres no me parecen lo fundamental, pero sí es cierto que tiene que haber alguien que piense la fe desde la realidad del pobre. Eso que se decía de Romero que me parece que originalmente lo decía Eva Perón, eso de ser voz de los que no tienen voz, me parece que es un tema central. Si la Iglesia no es voz…aunque los pobres tienen voz, lo que pasa es que no sabemos escucharlos.
A veces no sabemos escuchar lo que dice el pobre. Pero si la Iglesia no hace suya la voz de los pobres, estamos en un problema. Jesús se pasó la vida haciendo suya la voz de los pobres. La compasión es un tema central en Jesús. Lamentablemente parece que para la Iglesia lo central es el cuidado litúrgico. No digo que uno haga cualquier cosa en la liturgia, pero la compasión no es un tema central para la Iglesia de este momento cuando hay tantos que padecen.
VNC: Muchas gracias. VNC
TEXTO Y FOTOS: VNC

Compartir