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Cáritas, solidaria con los migrantes centroamericanos

Encuentro regional en México a pocos meses de la Asamblea Internacional en Roma

(Pablo Romo Cedano. México DF) Se acerca la Asamblea General de Cáritas Internacional, prevista para el próximo mes de mayo en Roma, y ya están en marcha una serie de encuentros preparatorios. Es el caso del que tuvo lugar recientemente en Ciudad de México, donde los obispos presidentes y directores nacionales de las Cáritas de Costa Rica, Nicaragua, El Salvador, Honduras, Guatemala, Panamá y México revisaron su plan de acción regional y los estatutos de la mayor organización no gubernamental del mundo.

En un comunicado hecho público al término de la reunión, los representantes de Cáritas CAMEXPA (Centro América, México y Panamá) reconocen los avances logrados en el marco del trabajo del Secretariado Latinoamericano y del Caribe de Cáritas y de la Confederación Internacional de Cáritas, aunque denuncian “las dificultades de la realidad” de sus respectivos países que son objeto de su común preocupación: la violencia derivada del crimen organizado, la pobreza creciente con la consecuente migración forzada y los atentados a la dignidad de tantas hermanas y hermanos. Asimismo, lamentan profundamente “la crisis de salud pública generalizada”, con el consiguiente “luto que va dejando en nuestras familias”. Sin olvidar, “como Iglesia samaritana”, todo lo referente “al cambio climático y las crecientes amenazas por los desastres naturales”.

El texto lleva la firma de cuatro de los presidentes de Pastoral Social Cáritas de los países de la región: Gustavo Rodríguez Vega, obispo de Nuevo Laredo (México); Sócrates René Sandigo Jirón, obispo de Chontales y Río San Juan (Nicaragua); Gregorio Rosa Chávez, obispo auxiliar de San Salvador; y Ángel San Casimiro Fernández, obispo de Ciudad Quesada (Costa Rica). Problemas de salud impidieron que el delegado panameño y obispo auxiliar de Panamá, Pablo Varela, asistiera a la cita.

Crisis humanitaria

Los participantes se centraron en uno de los temas candentes de la zona: las migraciones, un fenómeno calificado por algunos sacerdotes que trabajan muy de cerca con este colectivo como un “holocausto”, pues se trata de una crisis humanitaria sin precedentes, tanto por el número de migrantes que huyen de sus países víctimas de la necesidad, como por la violencia que se ejerce contra ellos y ellas en su trayecto hacia los Estados Unidos, particularmente en México. De ahí que los responsables de Cáritas señalen: “Es parte esencial de nuestra misión manifestar y expresar con signos de solidaridad nuestro amor a los migrantes, sabedores de las enormes dificultades que experimentan para lograr una vida más digna”.

Tampoco se sienten ajenos a “los esfuerzos por construir la paz” en su países, a los que brindan su apoyo como “constructores de paz”, y a la necesidad de contar con “actitudes y acciones de prevención ante los posibles desastres naturales”. Todo ello, porque desean “caminar al lado de los pobres para reducir la pobreza, el hambre y la miseria”, para descubrir siempre “en todos estos hermanos el rostro sufriente de nuestro Señor, que nos llama a trabajar con ellos para que tengan la vida en abundancia”.

En ese contexto de denuncia y acompañamiento a los que sufren, desde Honduras, el cardenal Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga, arzobispo de Tegucigalpa, condenó los últimos hechos sangrientos ocurridos en diversos lugares del país y lamentó el asesinato del pastor evangélico Roberto Marroquín, acaecido en San Pedro Sula.

Este encuentro en México da seguimiento a la reunión de las Cáritas de América Latina y El Caribe, celebrada en octubre de 2010 en Argentina, en la que ya se apuntaban, por ejemplo, los problemas derivados del cambio climático. De hecho, se advirtió que las migraciones forzadas por los desastres naturales se incrementarían en los tiempos venideros, como ahora se está pudiendo constatar.

Convocatorias ambas que, sin embargo, apuntan al horizonte de la Asamblea General de Cáritas Internacional (Roma, 22-27 de mayo). Si bien la última reunión se celebró en estancias vaticanas, ahora tienen previsto hacerlo en un hotel de la ciudad y, seguramente, se harán presentes sobre la mesa las tensiones que han aflorado en las últimas semanas a cuenta del reconocimiento de los estatutos internos.

Un hecho que, sin duda, ensombrecerá otros asuntos del encuentro, como la posible reelección del cardenal Maradiaga y de Lesley-Anne Knight, como presidente y secretaria ejecutiva, respectivamente, para un nuevo período. Mientras llega el momento, representantes de todo el mundo se preparan para asistir a una asamblea que, bajo el lema Una familia humana, cero pobreza, tendrá lugar coincidiendo con el 60º aniversario de Cáritas Internacional.

En el nº 2.744 de Vida Nueva.

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