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España, ante el reto de salir de su “invierno ecuménico”

Las Misioneras de la Unidad organizan un congreso de carácter internacional

(Miguel Ángel Malavia– Foto: Luis Medina) Un siglo después de la Asamblea Misionera de Edimburgo, considerada como el punto de inicio del ecumenismo moderno, el Centro Ecuménico de las Misioneras de la Unidad, del 12 al 14 de noviembre en Madrid, celebró su IV Congreso Ecuménico, destinado a conmemorar el centenario de la histórica cita escocesa. Tal y como informa a Vida Nueva su coordinador, Juan Pablo García Maestro, el éxito del encuentro ha sido amplio, y en diversos campos.

En primer lugar, por haber señalado “la esencial interrelación entre la búsquedad de la unidad y el propio concepto de misión –el lema de la reunión era Ecumenismo y Misión–, siendo la conjugación de ambas el único modo de dar testimonio en el mundo actual”; y, en segundo, por su carácter internacional: “No ha sido un congreso español o europeo, sino mundial. Y además de por los participantes –estuvieron presentes 130 personas, de diferentes países–, por los ponentes, que han sido de gran prestigio y han contextualizado la situación del ecumenismo en los distintos continentes”.

De ahí que se hayan analizado, en profundidad, los ejes que vertebran el diálogo ecuménico en un tiempo de crisis generalizada. También en España, donde García Maestro cree que vivimos instalados en un “invierno ecuménico”, teniendo aún los sacerdotes la asignatura pendiente de “concienciar a las bases de la necesidad real de la unidad de los cristianos”.

Pese al carácter internacional del congreso, la perspectiva nacional concentró un evidente interés. Hasta el punto de capitalizar una de las conclusiones publicadas tras la clausura del evento, y que llevó por encabezamiento una más que directa pregunta: “¿Por qué la desafección por el ecumenismo en España?”. Extraída de la mesa redonda entre Inmaculada Villa (católica y presidenta en España de la Asociación Ecuménica Internacional), Máximo García (Iglesia Bautista), Juan Larios (Comunión Anglicana) y Teófilo Moldovan (Iglesia Ortodoxa rumana), la tesis dominante fue que tal desinterés “es signo de algo más hondo que no sólo afecta a la cuestión ecuménica, sino que cuestiona también la vivencia de la fe en esta hora de la historia. Quizás, nuestro horizonte limitado por nuestras fronteras y temores, va debilitando la fe de un cristianismo que no sabe mirar más allá de su propia realidad española y se niega a reconocer los retos que la mundialización le está planteando en su propio territorio”.

Fin al eurocentrismo

Un punto, éste, en el que insistió, en su ponencia sobre la situación en Europa, el docente de la Facultad de Teología de Burgos, Eloy Bueno: “El centro de gravitación del cristianismo se va situando en el Sur y en Oriente más que en Europa. Durante siglos, la misión cristiana ha sido misión de los europeos. La mayoría de los cristianos en un futuro van a estar en América Latina, África y Asia. ¿No debe por ello Europa reajustar su papel en una evangelización universal, que no puede realizarse más que ecuménicamente, y que no puede ni monopolizar ni gestionar como hasta el presente?”. A lo que respondió: “La realidad multicultural de la Europa actual introduce una crisis que puede ser ocasión y posibilidad para la misión. (…) Los cristianos occidentales se encuentran ahora en posición de redescubrir lo que es auténticamente cristiano con humildad y coraje; de este modo aprenden lo que sus hermanos en otros lugares del mundo han experimentado en diversos grados durante siglos: vivir en unas condiciones históricas y sociales establecidas por otros; esta situación es una experiencia misionera esencial: ser vulnerable, depender de otros y recibir interpelaciones que proceden de otras culturas”.

Entre los ponentes, figuraron destacados ecumenistas como el teólogo suizo reformado Jacques Matthey, miembro del Consejo Mundial de las Iglesias y autor de la conferencia inaugural; In Sik Hong, de la Iglesia Presbiteriana de Seúl, que habló del diálogo ecuménico en Asia; Carmen Márquez, docente en la Universidad Pontificia Comillas de Madrid, que abordó la situación en África; o Carlos Ham, del Consejo Mundial de las Iglesias, quien se centró en América Latina y el Caribe.

En el nº 2.730 de Vida Nueva.

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