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La Universidad de Santiago homenajea a Torres Queiruga en su jubilación

Andrés Torres Queiruga, homenaje, acompañado por Castelao

Torres Queiruga, a la derecha, acompañado por Castelao

(J. R. Amor Pan– Santiago de Compostela) Con ocasión de la jubilación de Andrés Torres Queiruga como profesor de la Universidad de Santiago de Compostela al cumplir los 70 años de edad, los días 28, 29 y 30 de octubre tuvieron lugar en la capital de Galicia unas Jornadas de Teología para analizar la amplia y significativa producción del teólogo gallego. Y es que, en palabras de Pedro Fernández Castelao, profesor de la Universidad Pontificia Comillas y sucesor del homenajeado en la dirección de la revista Encrucillada, “Torres Queiruga no es sólo un profesor de Teología, sino también un teólogo, y por eso no repite lo que otros piensan sino que piensa o repiensa lo que otros repiten. Por eso el lema de estas jornadas es, precisamente, Repensar la Teología, recuperar el cristianismo”. Repensar y recuperar son dos palabras especialmente queridas por Torres Queiruga y ocupan un lugar destacado en los títulos de sus obras más conocidas.

Algunos de los ponentes que intervinieron en estas jornadas fueron: Joâo Vila-Cha (Pontificia Universidad Gregoriana), Joâo Duque (Universidad Católica Portuguesa), Alfonso Novo (Instituto Teológico Compostelano), Santiago Madrigal y Miguel García-Baró (Comillas), Alfonso Maria Liborio (Universidad Católica de Sâo Paulo), Giovanni Ferretti (Universidad de Macerata) o el teólogo Juan Martín Velasco.

El broche de oro lo puso el propio Torres Queiruga: “Dios es amor y de Dios sólo sale amor, ternura y salvación. Dios nunca asume el papel de juez, siempre actúa como el padre del hijo pródigo”. Al finalizar el acto se le hizo entrega de un hermoso ramo de rosas (un gesto simbólico, pues indica que las flores ni son sólo para las mujeres ni para llevar al cementerio). En declaraciones a Vida Nueva, Torres Queiruga indicó que está a punto de salir, en la editorial Trotta, su nuevo libro, Repensar el mal. De la ponerología a la teodicea, y que le gustaría ahora ponerse a trabajar en una obra en la que pudiese dar su visión global de la fe, con un tono más personal y propio. “Me siento joven y con ganas de seguir trabajando, a pesar de que el DNI indique que ya era el momento de jubilarme en la facultad”, concluyó.

jramor@vidanueva.es

En el nº 2.728 de Vida Nueva.

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