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Donde está el Espíritu hay libertad

prolibertas(Luis Alberto Gonzalo-Díez, cmf) Antonio Aurelio es un religioso trinitario de 43 años que dirige Prolibertas. Un hombre de convicciones profundas que quiere vivir y  “regalar” la libertad que de Dios viene. Unas convicciones que no son sólo de palabra: hace años que Antonio Aurelio experimenta que la historia de salvación se escribe con nombres y apellidos, especialmente de aquellos con los que nuestra sociedad “no cuenta”.

¿En qué consiste la Fundación Prolibertas?

Es una organización que surge en la Provincia de España-Sur de los Padres Trinitarios. Desde los orígenes de la Orden (1189), el espíritu de libertad ha estado muy presente. Es sabido que la construcción de cárceles no es la solución de la delincuencia. Tiene que haber una tarea de prevención y una de reinserción. Así nace la Fundación Prolibertas en 2001. 

Obra compartida

El trabajo que se realiza en este campo es tan positivo que se decide que la Fundación Prolibertas sea la que gestione y dirija las obras sociales de los trinitarios de España-Sur, con delegaciones en Antequera, Sevilla, Algeciras y Madrid, entre otras. Además se empezó a trabajar en el Comedor Social San Juan Bautista de la Concepción. Una obra en misión compartida de las trinitarias de Valencia, los trinitarios y el laicado. No sólo trabaja en el campo penitenciario, también en un comedor social de Córdoba y en una casa de acogida para inmigrantes de Antequera. Sin olvidar la cooperación al desarrollo y el Programa de Voluntariado.

¿Cómo es un día normal?

Todos los días son especiales. Tienen su acento. Por la mañana se realizan las tareas propias del momento: aseo, desayuno, organizar la habitación y la limpieza de salón o espacio asignado. Dependiendo del nivel de integración y de la labor realizada con cada persona hasta ese momento, se organiza el día: búsqueda de trabajo en los diferentes centros que tenemos en nuestra bolsa o participación en cursos o talleres en entidades externas a la Fundación. 

Este trabajo, ¿cómo ha cambiado su vida?

prolibertas-2Nosotros, que normalmente tenemos todo, estamos llenos de problemas, o al menos lo creemos. Imagínate estas personas: carentes de afecto, de recursos básicos y de valores. Eso te ayuda a dar importancia a lo que realmente la tiene y a no buscar dificultades donde no las hay. A tener unas miras de vida más abiertas. Por tanto, cambia la vida, claro que la cambia. ¡Cómo la cambia!

¿Cree que se puede vivir la consagración en ámbitos de exclusión?

El consagrado está llamado a trabajar, a luchar, por un nivel de igualdad, de equivalencia entre todos. La desigualdad es sinónimo de exclusión. La vida consagrada es sinónimo de paridad de oportunidades. No debemos olvidar que la vida consagrada ha sido siempre pionera en trabajos contra la exclusión desde hace siglos. El denominado estado de “bienestar” quiere romper con todo ello y, una forma de hacerlo, es a través del lenguaje: caridad por solidaridad, misioneros por “socios locales”, jornadas pro-Tercer Mundo por campañas de sensibilización y programa de vida comunitaria por plan estratégico. Lo más auténtico de la vida consagrada es gritar con el testimonio la igualdad de oportunidades.

¿Cómo la ve? 

La vida religiosa está viviendo una auténtica primavera. Aunque a veces nos cueste verlo o se empeñen otros en que no lo veamos. La vida religiosa no se puede, ni se podrá nunca evaluar por el número de vocaciones, o por las obras sociales que se llevan, o por la formación en sí de los religiosos. Se debe evaluar fundamentalmente por la fidelidad y entrega al carisma. Se trata de una auténtica y sincera actualización. Es un hermoso mensaje de esperanza.

MIRADA CON LUPA

No tenemos capacidad para ser los salvadores de toda necesidad, pero tenemos urgencia por estar en los focos de la necesidad. No tenemos medios ni personas… y la mies es abundante, por eso hay que elegir. No nos jugamos poco. Estos años de reorganización son cruciales. El Espíritu que nos ha ungido, nos pregunta: ¿dónde estáis? ¿Con quién? 

Aquel consagrado maduro me decía estar viviendo cierto desencanto. “Llevo muchos años hablando de esperanza en tierra muy trillada, tranquila y conformada. Sospecho que quienes más necesitan este mensaje, nunca me oirán, y al oírme me la devolverán…”. Es el momento de la ruptura, del éxodo y la fidelidad. Es el momento de decisiones claras que respalden tanta palabra.

lagonzalez@vidanueva.es

En el nº 2.665 de Vida Nueva.

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