La Iglesia mexicana relanza su estrategia para la construcción de la paz

Busca dar continuidad a las acciones diseñadas desde hace años, a fin de colaborar ahora con el Gobierno electo de Andrés Manuel López Obrador en la consecución de este objetivo

La Iglesia católica quiere aportar desde su experiencia a la construcción de la paz en el país, por lo que ha anunciado la recuperación y actualización de su Plan Nacional de Paz trazado desde el 2015. Esta noticia coincide con la realización de los foros de pacificación a los que ha convocado el presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador.

La Dimensión de Justicia, Paz, Reconciliación, Fe y Política de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), que preside el arzobispo de Morelia, Carlos Garfias Merlos, dio a conocer este domingo el documento titulado “Plan de la Iglesia católica para la construcción de paz”, en cuya justificación señala que la realidad en la que se encuentra el país exige a la Iglesia “redoblar esfuerzos y actuar unidos, integrando y engarzando todas nuestras fuerzas y recursos”.

Un plan de largo alcance

El documento explica que la Iglesia busca colaborar de esta manera con el gobierno electo que iniciará su gestión a partir del 1 de diciembre próximo, aunque la construcción de la paz forma parte del Proyecto Global Pastoral 2031+2033 de los obispos mexicanos, el cual asume cinco opciones pastorales, siendo una de ellas la de ser Iglesia comprometida con la paz y las causas sociales.

El texto recuerda que el 16 de agosto pasado, la CEM, a través de su presidente y secretario general, nombraron al propio Garfias Merlos como coordinador de la acción de la Iglesia en las estrategias a favor de la superación de la violencia, la construcción de la paz y la reconstrucción nacional, y exhortaron a los obispos del país a participar en los foros y mesas de diálogo convocadas por el gobierno electo, compartiendo principalmente las acciones implementadas por la Iglesia en las distintas diócesis mexicanas.

Cuatro etapas para alcanzar la meta

Otro de los objetivos de este nuevo relanzamiento del plan es ayudar en la coordinación de todos los esfuerzos que en la materia se están haciendo desde las diferentes Comisiones y Dimensiones Episcopales de Pastoral, así como desde las diferentes Provincias y Diócesis, incluyendo los esfuerzos de los organismos católicos y de la sociedad civil.

Para ello, el plan propone cuatro momentos: recuperación de la memoria en los esfuerzos realizados; la construcción de paz como eje transversal de la pastoral social en nuestro país; la difusión eclesial de las acciones y materiales que favorecen la construcción de la paz; y la articulación de toda la pastoral en sus acciones y agentes para la construcción de la paz en nuestro país.

Un gran reto para la Pastoral Social

Si bien cada etapa tiene perfectamente definida su estrategia, llama la atención la cuatro, pues tiene que ver directamente con la construcción de paz como eje transversal de la Comisión Episcopal para la Pastoral Social y sus siete dimensiones.

Desde la Dimensión de Justicia, Paz y Reconciliación, Fe y Política, por ejemplo, se busca dar continuidad a la estrategia de Acompañamiento a víctimas; crear más Centros de Escucha en las Diócesis y Provincias, dar acompañamiento eclesial a las familias en busca de desaparecidos; reactivar los talleres de perdón y reconciliación, y elaborar estrategias para hacer extensiva la atención a las víctimas de trata.

A partir de la Dimensión de Movilidad Humana, se fortalecerá, entre otras cosas, la atención a los migrantes, dando seguimiento y acompañamiento a las casas, albergues, comedores, así como monitoreando las rutas de desplazamiento, y desde la Dimensión de la Pastoral Penitenciaria se trabajará en la realización de talleres de resiliencia con los presos, la atención de sus familias para sanar heridas y evitar reacciones inadecuadas en el escenario social, y promoviendo los procesos de gestación de la paz y la reconciliación entre los internos y la sociedad y sus familias.

El plan también involucra a las dimensiones de Pastoral de la Salud, que entre otras cosas busca rescatar a las personas que hayan caído en las garras del consumo de drogas; a la de Pastoral Indígena, a través de la cual se dará atención y acompañamiento a las comunidades originarias que han sido lastimadas por el narcotráfico, la violencia y la inseguridad, y a la dimensión de Pastoral Laboral y del Cuidado de la Tierra, que implementará estrategias a favor del rescate de los espacios verdes en los parques, plazas, jardines y lugares comunitarios, y desarrollará iniciativas que coadyuven a la atención de la situación de desempleo y subempleo, entre otras acciones.

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Actualizado
10/09/2018
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