Francisco instituye una nueva fiesta a María Madre de la Iglesia

  • Se celebrará todos los años el primer lunes después de Pentecostés
  • Celebra a la Virgen como “Madre de todo el pueblo de Dios”

el papa ante la salus populi romani

La mañana de este sábado 3 de marzo la Santa Sede ha publicado un decreto de la Congregación para el Culto Divino en el que se instituye una nueva fiesta en el calendario. Francisco, que no esconde su devoción por la Virgen -especialmente en su papel de Madre-, le ha dedicado un nuevo día de celebración que con el nombre de “Bienaventurada Virgen María, Madre de la Iglesia”.

Esta celebración, como indica el documento firmado por el prefecto del dicasterio, cardenal Robert Sarah, tendrá lugar todos los años el lunes después de Pentecostés. El objetivo, además de alabar a santa María en su papel de Madre, es como explica Sarah “incrementar el sentido materno de la Iglesia en los Pastores, en los religiosos y en los fieles, así como la genuina piedad mariana”.

Un título con historia

El decreto, breve y conciso, repasa el significado de la maternidad de la Virgen en el sentido universal, esto es, explica por qué es Madre de toda la Iglesia. En primer lugar recuerda el Evangelio de san Juan, en el que “aceptó el testamento de amor de su Hijo y acogió a todos los hombres, personificados en el discípulo amado, como hijos para regenerar a la vida divina”. Además, explica el origen de este título, que se estableció en el Concilio Vaticano II  para reconocerla como “Madre de la Iglesia, es decir, Madre de todo el pueblo de Dios, tanto de los fieles como de los pastores que la llaman Madre amorosa”.

La advocación se incluyó en las Letanías en 1980 y se concedió su celebración en distintas diócesis escogidas, aparte de celebrar Misas votivas en su nombre en el Vaticano desde 1975. Pero finalmente ha sido Francisco quien ha decidido dar el paso definitivo y honrar a la Madre de la Iglesia con un día especial de celebración, como se merece.

Noticias relacionadas
Actualizado
03/03/2018
Compartir