Ginés García Beltrán, nuevo obispo de Getafe

Ginés García Beltrán, obispo de Guadix archivo

“Un hombre feliz al poder servir a Jesucristo en los hermanos”. Así se define Ginés García Beltrán, el nuevo obispo de Getafe. El Bolletino de la Santa Sede anunciaba a las 12:00 h. de hoy miércoles 3 de enero que el Papa Francisco aceptaba la renuncia de Joaquín López de Andújar al frente de la diócesis que aglutina todo el cinturón sur de la Comunidad de Madrid.

Obispo de Guadix-Baza (Granada) desde 2010, este almeriense especialista en derecho matrimonial es desde 2014 el presidente de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación. Además, García Beltrán es consiliario de la Asociación Católica de Propagandistas con el arzobispo de Burgos, Fidel Herráez. Pero, sobre todo, un pastor que suma experiencia como profesor, párroco, capellán, vicario… Un sentir que refleja como columnista de Vida Nueva.

El desafío de la migración

Se convertirá en el tercer obispo de Getafe, después de Francisco José Pérez y Fernández Golfín, y de López de Andújar, asumiendo así el pastoreo de una de las diócesis más jóvenes de Europa tanto en creación como en media de edad, amén de una de las más densamente pobladas.

Se trata además de una zona eminentemente periférica, en sentido literal y también franciscano, forjada primero con hombres y mujeres llegados de toda España y, actualmente, con migrantes procedentes principalmente de América Latina, Marruecos, Europa del Este y China. Una realidad más que conocida por el papa Francisco, que ya habría manifestado su deseo de que la diócesis getafense se convirtiera en motor de acogida e integración de los ciudadanos extranjeros.

Con la mirada puesta en el funcionamiento interno de la diócesis, el nuevo obispo recibe una Iglesia con una edad del clero por debajo de la media nacional, una pastoral juvenil asentada y una presencia más que significativa de vida religiosa. De hecho, la diócesis ha cerrado 2017 con la canonización de san Faustino Míguez, escolapio y fundador del Instituto Calasancio Hijas de la Divina Pastora, que vivió en la localidad durante 44 años, donde reposan su cuerpo incorrupto.

Perfil franciscano

Desde que se aproximó el relevo en Getafe, García Beltrán siempre se planteó como uno de los posibles candidatos a la sede. Es más, cuenta con el visto bueno del cardenal Carlos Osoro, como máxima autoridad dentro de la provincia eclesiástica de Madrid, por lo que se podría decir que García Beltrán cuenta con ese perfil “franciscano”.

De esta manera, se reconfigura la Iglesia madrileña, en la que el cardenal Osoro contará como “vecino” a un prelado al que aprecia y con el que comparte mirada eclesial.

De hecho, este cambio episcopal se produce sin demora alguna dentro de los plazos previstos por la Congregación de los Obispos. Máxime cuando Joaquín López de Andújar había manifestado su intención de no prorrogar su mandato más allá de los 75 años preceptivos. Y así ha sido. Han pasado solo cuatro meses y el papa Francisco ya ha designado quien será su sucesor. De momento, en esta transición le acompañará el actual obispo auxiliar de Getafe, José Rico Pavés.



Agradecimiento del ya emérito

Joaquín Mª López de Andújar se ha despedido a la diócesis de Getafe con una carta de agradecimiento a la diócesis. “Han sido años intensos y admirables”, escribe el ya obispo emérito que recuerda toda su trayectoria episcopal. “Realmente he comprobado que el Espíritu Santo ha sido derramado en los corazones de los que sinceramente buscan el amor y la verdad, dando admirables frutos de santidad”, expresa el prelado.

En el documento, López de Andújar da la bienvenida al nuevo pastor de la diócesis. “Vas a disfrutar mucho en esta diócesis”, asegura que le comentó a Ginés García Beltrán tras darle la enhorabuena. “Ver esta Diócesis tan llena de vida y de proyectos, con tanto futuro por delante, va a llenar de gozo el corazón del nuevo obispo, como ha llenado el mío, y este gozo compensará con creces los sufrimientos y los problemas que, sin duda, tendrá que afrontar”, expresa para García Beltrán.

En la misiva, López de Andújar anuncia por último que se traslada a vivir al convento de la Aldehuela, donde ejercerá de capellán de las carmelitas descalzas, además de colaborar con la parroquia de los Santos Justo y Pastor, en Perales del Río, pedanía perteneciente a Getafe.

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Actualizado
03/01/2018
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