Taizé llama a una alegría comprometida con los que más sufren

  • Basilea acoge, del 28 de diciembre al 1 de enero, el anual Encuentro Europeo de la comunidad ecuménica
  • Según adelanta a esta revista una fuente bien informada, la cita del año que viene podría ser en Madrid

Taizé

Como cada fin de año, la Comunidad de Taizé celebra un Encuentro Europeo en el que se dan cita jóvenes de todo el continente para reflexionar sobre cuestiones de actualidad, pero, sobre todo, para compartir un hondo tiempo de oración, siendo su mayor riqueza la diversidad espiritual de los participantes. Esta vez, la cita será en la localidad suiza de Bailea, del 28 de diciembre al 1 de enero.

Firmado por el hermano Alois, prior de Taizé, se ha hecho llegar estos días un mensaje a todos los responsables de Iglesias y organizaciones internacionales participantes en el encuentro. Consultado por Vida Nueva, en él se abordan Cuatro propuestas para el año 2018, girando todas ellas en torno a la alegría.

Cuatro propuestas concretas

La primera propuesta es Ahondar en las fuentes de la alegría. Así, el religioso llama a vivir la alegría, “no como un sentimiento superficial, ni como una felicidad individualista que conduciría a un aislamiento, sino como la serena certeza de que la vida tiene sentido”. Y es que “la alegría del Evangelio nace con la confianza de sabernos amados por Dios. Lejos de ser una exaltación que huye de los desafíos de nuestro tiempo, nos hace más sensibles a los sufrimientos de los otros”.

La segunda es Escuchar el grito de los más vulnerables. Aquí, Alois invita a una relación de amistad que, lejos de ser “humillante” para el que acepta la ayuda, “toca los corazones: tanto de los que están necesitados como de los que muestran una solidaridad”. “Escuchar el grito de alguien que ha sido herido –continúa–, mirarle a los ojos, escuchar o tocar los que sufren, un anciano, un enfermo, un preso, un sin techo, un migrante… Entonces, el encuentro personal hace que descubramos la dignidad del otro y nos hace capaces también de recibir, pues incluso el más destituido tiene algo que ofrecer”.

La tercera llamada es a Compartir pruebas y alegrías. Así, se reconoce que, “en los medios privilegiados, en los que la gente está bien alimentada, bien educada, bien cuidada, la alegría está a veces ausente, como si algunos estuvieran cansados, desanimados por la banalidad de su existencia”. Frente a este riesgo, se propone salir al encuentro de “una persona destituida”, pues en él, “paradójicamente”, puede saltar “una alegría verdadera”, aunque solo sea “una chispa”.

La última propuesta es Entre cristianos, alegrarnos de los dones de los otros. Aquí, Alois apela al profundo ecumenismo que marca desde sus orígenes a Taizé: “Muchos aspiran a que los cristianos se unan, para que no sigan oscureciendo, con sus divisiones, el mensaje de fraternidad universal del que Cristo es portador. ¿Podría nuestra unidad fraterna ser como un signo, una anticipación, de la unidad y de la paz entre los humanos?”.

¿Próximo destino, Madrid?

Según cuenta a Vida Nueva una fuente bien informada sobre el mundo Taizé, hay bastantes posibilidades de que el Encuentro Europeo del próximo año se celebre en nuestro país, concretamente, en Madrid. Será el hermano Alois el que anuncie la ciudad elegida en la noche del próximo 30 de diciembre.

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