El cardenalato de Omella reúne en Roma a Soraya Sáenz de Santamaría y a Carles Puigdemont

  • Esta noche comparten cena la vicepresidenta del Gobierno y el presidente de la Generalitat, en la Embajada española ante la Santa Sede
  • “Nos tenemos que felicitar. Es el camino de la normalidad”, celebran fuentes del arzobispado barcelonés sobre una velada que busca ser espacio de distensión

El arzobispo de Barcelona, Juan José Omella, en la Plaza de San Pedro del Vaticano/JOSÉ BELTRÁN

La decisión de Francisco de crear cardenal al actual arzobispo de Barcelona propiciará, hoy miércoles 28 de junio, un encuentro de trascendencia que va más allá de lo puramente eclesial. Cuando la tensión no parece rebajarse entre el Gobierno español y la Generalitad catalana, Juan José Omella logrará que los principales protagonistas de este enfrentamiento compartan una intensa jornada.



El encuentro más allá de lo protocolario que no se ha logrado desde instancias políticas se hará con una mirada eclesial. Será a las cuatro de la tarde cuando comience la eucaristía presidida por Francisco. En ese momento, coincidirán en la basílica de San Pedro la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, y el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont.

Pero, sin duda, será en la cena que tendrá lugar en el emblemático edificio de la Embajada de España ante la Santa Sede, en la histórica Plaza de España, cuando, más allá de coincidir en un espacio, se puedan dar las circunstancias para mantener un diálogo.

Se trata de una convocatoria habitual que el embajador ante la Santa Sede, Eduardo Gutiérrez Sáenz de Buruaga, realiza ante acontecimientos eclesiales de relevancia. Así, la Embajada invita tanto a los representantes del Estado como a los relacionados con la Comunidad Autónoma y el Ayuntamiento del homenajeado, en este caso, el neocardenal Omella.

Punto de encuentro

Sin embargo, teniendo en cuenta el momento delicado que atraviesan las relaciones por el llamado ‘procés’, tiene especial significatividad. “Nos tenemos que felicitar. Ese es el camino, el de la normalidad”, aseguran fuentes episcopales en Cataluña a Vida Nueva ante este encuentro, valorando positivamente tanto la invitación del Gobierno a través de la Embajada, como la respuesta afirmativa del Ejecutivo catalán.

En esta misma línea, apuntan cómo se están cuidando todos los detalles para que la velada permita favorecer la distensión, algo a lo que contribuirá la capacidad conciliadora del protagonista del acto: Juan José Omella.

La cena tendrá lugar 24 horas después de que Omella invitara a todas las partes a “avanzar por el camino del diálogo” de forma que “evitemos la confrontación. Evitemos el enfrentamiento de unos y otros, trabajemos por el bien común”. Incluso manifestó ante un grupo de periodistas su disposición a colaborar activamente: “De mediadores podemos hacer en la medida en que podamos o nos lo pidan”.

Delegaciones en marcha

Sáenz de Santamaría encabeza la delegación española que asiste al cuarto consistorio cardenalicio de Francisco en Roma, en el que también están presentes, entre otros, el delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millo, y el delegado especial del Estado en el Consorcio de la Zona Franca de Barcelona, Jordi Cornet.

Por su parte, Puigdemont estará acompañado por la consellera de Gobernación, Administraciones Públicas y Vivienda, Meritxell Borràs, y el delegado del gobierno de la Generalitat en Italia, Luca Bellizi.

Un día después de este encuentro entre vicepresidenta y presidente, Puigdemont coincidirá con Felipe VI con motivo de la entrega de los Premios Princesa de Girona.

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