Taizé enciende en Riga la luz de la esperanza para este año

jóvenes europeos celebración con la comunidad ecuménica de Taizé

Miles de jóvenes participan en la primera peregrinación de la comunidad ecuménica celebrada en el Báltico

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Momento de oración en una edición anterior de estas pereginaciones organizadas por Taizé

JOSÉ LUIS CELADA | Cerca de 10.000 jóvenes procedentes de diversos países de Europa y de Asia se reunieron en Riga, del 28 de diciembre al 1 de enero, para participar en una nueva peregrinación de confianza a través de la tierra convocada por la Comunidad de Taizé. “Jóvenes cristianos, ortodoxos, protestantes y católicos que, con estas jornadas vividas bajo el signo de una fraternidad real, expresan el deseo de ser protagonistas de la historia, de no dejar que sean los demás quienes decidan su futuro”, como recordaba el papa Francisco en su mensaje enviado para este encuentro.

La capital de Letonia, el país más oriental en acoger una reunión de este tipo, fue durante cinco días la más viva expresión del ecumenismo continental. A los tiempos de oración –ambientados con iconos, velas y los tradicionales cantos de Taizé– o las reflexiones inspiradas en textos bíblicos sobre la confianza, la conversión y la reconciliación con Dios, les sucedieron diversos talleres, visitas (como la realizada a la catedral ortodoxa de Riga) y testimonios sobre el mundo de la emigración, las cárceles o las adicciones. No faltaron tampoco manifestaciones artísticas, de música clásica y danzas populares, además del momento festivo de las luces de Hanukkah compartido con la comunidad judía local.

Entre los asistentes –con mayoría de polacos, alemanes y ucranianos–, figuraban un centenar de valencianos, anfitriones hace justo un año de la anterior peregrinación. Tanto el delegado de Infancia y Juventud de la archidiócesis del Turia, Virgilio González, como algunos de los jóvenes que viajaron a Riga han calificado la estancia de “increíble e irrepetible”. En declaraciones a la agencia AVAN, valoran muy positivamente la experiencia y destacan, sobre todo, la convivencia y la hospitalidad de las gentes de Riga, que les dejaron “sus habitaciones e incluso ropa de abrigo, aunque no hizo tanto frío como se esperaba”.

“Hermosa hospitalidad”

El hermano Alois, prior de Taizé, aprovechó una de sus tradicionales meditaciones vespertinas para agradecer a los letones la cálida acogida dispensada por las familias, las parroquias y las autoridades del país báltico. Asimismo, animó a los participantes a llevar a sus hogares la “luz de la paz” y a compartirla con sus seres queridos y con quienes más la necesitan (personas sin techo, niños abandonados, refugiados…). “Es la luz del mismo Cristo –reflexionó el religioso–. Alumbrará nuestra vida de cada día. Reavivará siempre de nuevo en nosotros la esperanza. Con esta luz, atravesaremos las oscuridades que podrían desanimarnos. Nos permitirá no ceder al miedo ante las inestabilidades y los cambios profundos del mundo”.

Juntos abrir caminos de esperanza fue, precisamente, el lema elegido para la 39ª edición de estos encuentros organizados por Taizé. Y esa esperanza y alegría impregnaron las plegarias comunes y el intercambio de vivencias. Porque, aun siendo “plenamente conscientes de la gravedad de las situaciones políticas y económicas que se dan en Europa y en el mundo”, el prior reconoce que todo lo experimentando durante estos días, “la hermosa hospitalidad” que se encontraron en la capital letona, “alimenta esta esperanza”.

En vísperas de la clausura del encuentro, el propio hermano Alois anunció que Hong Kong acogerá, del 8 al 12 de agosto de 2018, otra etapa de esta peregrinación de confianza animada por la Comunidad de Taizé. Antes, en la Nochevieja de 2017, será la ciudad suiza de Basilea la encargada de tomar el testigo de Riga.

Publicado en el número 3.018 de Vida Nueva. Ver sumario

 


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Actualizado
05/01/2017
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