Elecciones en la CEE: el cambio tranquilo

Asamblea Plenaria de la CEE 11-14 marzo 2014

Blázquez vuelve a la presidencia de la Conferencia Episcopal seis años después y con una mayoría aplastante

Ricardo Blázquez, arzobispo de Valladolid y nuevo presidente de la Conferencia Episcopal Española

Blázquez con el secretario de la CEE, Gil Tamayo, en rueda de prensa

Elecciones en la CEE: el cambio tranquilo [extracto]

FRAN OTERO. Fotos: JAVIER RODRÍGUEZ CHECA | Ricardo Blázquez, arzobispo de Valladolid, vuelve a la presidencia de la Conferencia Episcopal Española (CEE) seis años después. En un acto de justicia, sus hermanos obispos le eligieron en Asamblea Plenaria –11-14 de marzo– para suceder al cardenal Antonio María Rouco Varela los próximos tres años con una mayoría aplastante de 60 votos sobre 79 posibles (75,9%).

Muy lejos quedaron las otras opciones: el arzobispo de Valencia, Carlos Osoro, con 10 sufragios; el arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo, con 5; el arzobispo castrense, Juan del Río, con 2; y el obispo de Calaholla y La Calzada-Logroño, Juan José Omella, con 1. Solamente un prelado votó en blanco.

De este modo, se confirmó el cambio esperado en la cúpula del Episcopado español, que volverá a llevar, como de 2005 a 2008, el marchamo tranquilo y conciliador de Blázquez. De hecho, así se mostró en una breve comparecencia ante los medios de comunicación poco después de ser elegido. Habló del anuncio amable del Evangelio, de una apuesta por la colegialidad y usó palabras como “puertas abiertas”, “esperanza”…Asamblea Plenaria de la CEE 11-14 marzo 2014

Primera rueda de prensa

Eso sí, dejó claro que ni era candidato ni tiene programa: “Para el presidente de la Conferencia Episcopal no hay candidatos ni programas, de modo que no tengo programa. Deseamos y queremos convertir en tema de reflexión para la Asamblea Plenaria las insistencias y prioridades que el Papa nos viene mostrando. No tengo programa particular. Entre todos lo diseñaremos para entre todos recorrerlo”.

En todo momento, tanto en su intervención inicial como en la respuesta a las preguntas, el nuevo presidente del Episcopado tuvo muy presente al papa Francisco –los obispos españoles acaban de realizar la visita ad limina–, del que dijo “tiene la gracia de abatir las barreras invisibles que se pueden crear entre nosotros”. “Nos está dando un ejemplo de eclesialidad, de fe cristiana y de colocarnos al servicio de los demás”, añadió.

También valoró su apuesta por testificar el amor de Dios “con amabilidad” y dijo que siempre muestra la dimensión humana del Evangelio. “Y esta dimensión –prosiguió– aparece con especial nitidez en situaciones de postración: enfermos, necesitados, indigencias… El Papa es un regalo de Dios a la Iglesia. Hemos sintonizado con él sin fisuras, con una comunión profunda y amable, y queremos continuar haciéndolo”.

En este sentido, reivindicó la necesidad de llevar el Evangelio al mundo de hoy, la urgencia de profundizar en las raíces de las esperanza, porque, en su opinión, “hay motivos para la esperanza, aunque nos sintamos abrumados por las dificultades y las incertidumbres”.

También que “Dios es una realidad inolvidable para las personas” y que, aunque en el mundo de hoy sean muchos los que se olviden de él, siempre surgen interrogantes. “Nos viene muy bien creer en Dios. No es lo mismo la fe que la increencia”, apostilló. Y en ese anuncio del Evangelio en el que tanto insistió el prelado abulense, recordó que “la Iglesia es una casa de puertas abiertas”, especialmente para los que sufren alguna indigencia.

En definitiva, la prioridad de Blázquez quedó clara en la respuesta a un periodista tras ser cuestionado por cuestiones polémicas como las del aborto, el matrimonio homosexual o la clase de Religión: “Lo fundamental de nuestra misión es transmitir la fe en esta generación nuestra y a las generaciones que van llegando, a los adultos y a los que se están despidiendo de la vida. La evangelización es siempre la dicha de la Iglesia, la misión fundamental, y de la evangelización derivan las luces para el respeto de la vida en todo su trayecto y circunstancias, no solo en el comienzo y en el final”.Asamblea Plenaria de la CEE 11-14 marzo 2014

Buena acogida en el ámbito eclesial

Conocido el nombre y las primeras palabras del nuevo presidente, se produjeron numerosas reacciones, sobre todo desde ámbitos eclesiales, en las que destacó la buena acogida.

CONFER fue una de las primeras instituciones en felicitar públicamente a Blázquez, al que “se une en oración ante esta nueva etapa”. Por su parte, el director de Obras Misionales Pontificias (OMP), Anastasio Gil, se congratuló por el nombramiento y recordó que el nuevo presidente de la CEE “siempre ha mostrado una especial sensibilidad con los misioneros”.

También Escuelas Católicas se sumó a las reacciones, afirmando que “la cercanía, la sencillez y la preparación de Blázquez ayudarán a responder a las esperanzas que la sociedad deposita en la acción educativa de la Iglesia”.

Le han recordado instituciones universitarias católicas como la Universidad Pontificia Comillas o la Universidad Pontificia de Salamanca, a la que ha estado muy vinculado. “Es una persona de casa, estamos en continuo contacto y, además, es un teólogo intelectual, una persona dialogante, conciliadora y, sobre todo, una persona de Iglesia. Estoy convencido de que don Ricardo va a hacer una gran labor de apertura a lo universal que favorecerá a la Iglesia y a la sociedad española, que, en los tiempos que estamos, necesita romper fronteras”, dijo el rector de la institución salmantina, Ángel Galindo.

Y por supuesto, fueron muchos los prelados que le felicitaron tras su elección, como el que fuera su obispo auxiliar en Bilbao y hoy titular de esta sede vasca, Mario Iceta, que destacó la bondad y la capacidad de escucha y diálogo, de “aunar consensos”, así como una “magnífica y profunda preparación teológica” de Blázquez.

Carlos Osoro y Braulio Rodríguez en la Asamblea Plenaria de la CEE 11-14 marzo 2014

Los arzobispos Osoro (izq.) y Braulio Rodríguez

Carlos Osoro, vicepresidente

Tras la elección y comparecencia del presidente, la Asamblea Plenaria de la CEE continuó con la elección de cargos para los tres próximos años. El primero fue la Vicepresidencia, ocupada por el propio Blázquez los últimos seis años, y que los obispos confiaron a Carlos Osoro, con 46 votos, por los 19 de Juan José Asenjo; 8 de Juan del Río; 3 del arzobispo de Santiago de Compostela, Julián Barrio; 2 de Juan José Omella; y 1 del arzobispo de Tarragona, Jaume Pujol.

Tras esta votación, los obispos eligieron a los tres miembros que faltaban para constituir el Comité Ejecutivo, del que ya formaban parte el presidente, vicepresidente y secretario general de la CEE y el arzobispo de Madrid (miembro nato). Juan José Asenjo, Juan del Río y Julián Barrio fueron los más votados para configurar un Comité Ejecutivo que solo cambia en un obispo con respecto al trienio anterior. Entra Osoro y sale el arzobispo de Pamplona, Francisco Pérez.

En cuanto a las comisiones, hay que destacar, entre las novedades, la elección del obispo de Guadix-Baza y colaborador de Vida Nueva, Ginés García Beltrán, como presidente de la Comisión de Medios de Comunicación; la del obispo auxiliar de Madrid César Franco como presidente de la Comisión de Enseñanza y Catequesis; la de Juan José Omella, al frente de Pastoral Social; la del arzobispo de Urgell, Joan-Enric Vives, en Seminarios y Universidades; o la del obispo de León, Julián López, en Liturgia. [Organigrama de la CEE para el trienio 2014-2017]

Al cierre de esta edición, no se conocían los nombres de los obispos que ocuparán las importantes comisiones de Apostolado Seglar, Clero y Doctrina de la Fe.Rouco lee el discurso de apertura de la Asamblea Plenaria de la CEE 11-14 marzo 2014

La despedida de Rouco

Además de para dar la bienvenida a los nuevos nombramientos, esta Asamblea también sirvió, fundamentalmente, como despedida de Rouco Varela de los órganos de dirección de la CEE. De hecho, Ricardo Blázquez quiso reconocer en su primera comparecencia pública el servicio “inmenso” y “muy largo” prestado por el cardenal gallego a la institución, expresarle la gratitud de parte de la CEE y mostrarle su amistad. Y es que hay que recordar que la trayectoria de ambos ha estado muy ligada a lo largo de los años.

También el nuncio en España, Renzo Fratini, se refirió a Rouco Varela en su tradicional alocución al comenzar la Asamblea Plenaria: “En su delicada encomienda, señor cardenal, he apreciado su generosa entrega con sentido eclesial, su saber actuar desde el conocimiento real de las causas y su confianza en el Señor, sabiendo que es Él el que guía a la nave de su Iglesia sabiamente, asistiéndola con la fuerza del Espíritu Santo. Muchas gracias por todo”.

El que no hizo ninguna referencia a su marcha fue el propio Rouco Varela, quien en un largo y denso discurso de apertura repasó el trabajo de la CEE desde su creación y hasta hoy. Recordó, asimismo, las respuestas que la Conferencia Episcopal fue dando a lo largo de los años y en diferentes cuestiones como la política, los nacionalismos, la crisis económica, el matrimonio y la familia, la escuela o la tutela de la vida humana.

Con todo, el cardenal Rouco Varela reconoció que la gran tarea pendiente es la misión, aunque la situación no es fácil en una sociedad, la española, que calificó como “poscristiana”.

En el nº 2.886 de Vida Nueva.

 

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Actualizado
14/03/2014
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