“La paz se construye desde abajo”

La Iglesia convoca a ser actores y no simples espectadores del proceso de paz

 

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Cuando el país se preparaba para celebrar la pasada Navidad y ad portas de iniciar un nuevo año pleno de expectativas frente a los diálogos que se desarrollan en La Habana para poner fin al conflicto armado y dar paso adelante en el camino de construcción de una paz duradera, la Conferencia Episcopal de Colombia, a través de su presidente, el cardenal Rubén Salazar, se sumó a las muchas voces que sostienen la esperanza de que el 2014 será el año en el que se firmará la paz que tanto anhela Colombia.

Este propósito, sin embargo, no es una tarea que compete exclusivamente al grupo de negociadores. “La paz se construye desde abajo”, dijo el cardenal, y expresó sus razones: “Estamos convencidos de que la paz es un don, ‘mi paz les dejo, mi paz les doy’, pero también es una tarea que exige de cada uno de nosotros un compromiso en la reconstrucción del tejido de nuestras familias, para que allí se viva la escuela del nuevo humanismo y se proyecte la anhelada civilización del amor”.

Recurrir a diversas dinámicas participativas que posibiliten el empoderamiento de cada ciudadano en los procesos de diálogo y de reconciliación es, sin lugar a dudas, una de las mayores apuestas de la Iglesia para edificar la cultura de la paz: “los obispos colombianos queremos que se fortalezca la decisión de ser todos constructores de paz. No podemos ser simples espectadores frente a los procesos de paz que se realizan en nuestro país. Estamos llamados a ser actores de primera línea, obreros de la paz, que promueven un verdadero sentido de reconciliación y de justicia social”.

En este sentido, la memoria de Nelson Mandela, se constituye en un referente clave para que cada uno descubra su potencial de liderazgo en la promoción de la paz. Así lo reconoció el cardenal Salazar: “Mandela nos dejan un mensaje claro de que hay que respetar la profunda dignidad de los derechos humanos. Su legado estimula para que los conflictos se solucionen respetándonos unos a otros”.

Es el mismo espíritu que transmitió el papa Francisco en su mensaje para la 47º Jornada Mundial de la Paz, titulado: “La fraternidad, fundamento y camino para la paz”, en el que insiste en la necesidad de combatir la indiferencia para alcanzar la paz.

TEXTO: ÓSCAR ELIZALDE PRADA. FOTO: CEC

Actualizado
12/01/2014
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