Jordi Pujol: “El derecho de Cataluña a expresarse sobre la independencia encaja en la doctrina de la Iglesia”

Jordi Pujol expresidente de la Generalitat de Cataluña

Expresidente de la Generalitat de Cataluña

Jordi Pujol expresidente de la Generalitat de Cataluña

JORDI LLISTERRI | Presidente de la Generalitat durante 23 años, es uno de los católicos con más proyección pública en Cataluña. Retirado de la gestión política, continúa siendo un referente en la sociedad catalana y su discurso sabe conectar con una amplia corriente catalanista. Como católico, Jordi Pujol reclama un compromiso de la Iglesia en el momento social y político que vive Cataluña.

– ¿La situación política actual afecta a la Iglesia?

– Este tema también le afecta. La doctrina eclesial defiende los derechos de las personas y de los pueblos. Que puedan expresar sus deseos con libertad, tanto individual como colectivamente. Esto es muy importante porque –especialmente en España– hay una tendencia a decir que las personas son sujetos de derechos y no los pueblos. Pero tanto la Iglesia como la Declaración de los Derechos Humanos lo dicen de forma bien clara: que las personas, para realizarse, también necesitan formar parte de una comunidad.

– ¿Esto se puede aplicar a Cataluña?

– Juan Pablo II tiene escritos muy destacados en los que sitúa la base de una nación en la lengua y en la cultura. Y lo decía hace unos días Andrea Riccardi: donde hay una lengua, hay una nación. De esto no se deriva ninguna consecuencia política concreta sobre independencia sí o no, pero sí el valor que tiene la nación en la formación de la persona. Esto es lo que debe ser respetado y defendido. De forma legal, pero, sobre todo, de forma legítima. Es decir, pacíficamente, construyendo un país en el que puedan sentirse reconocidos y respetados todos, que las personas tengan posibilidades de prosperar… Esto lo dice la Iglesia y lo reclama el sentido común.

“Espero que la Iglesia
deje bien clara
la libertad de la gente para que
se exprese de una forma u otra”.

– ¿Y hasta donde espera que se implique la Iglesia?

Espero que la Iglesia, en general, admitirá que el pueblo de Cataluña se exprese. No todo el mundo verá bien la independencia, pero que tenga un derecho tan elemental como el de autodeterminarse, espero que sí. Defender el derecho de los ciudadanos de Cataluña –de las personas de Cataluña– a expresarse sobre la independencia encaja perfectamente en la doctrina de la Iglesia. Igual que debe dejar bien clara la libertad de la gente para que se exprese de una forma u otra, pedir que todo se haga en un contexto de paz y respeto, y en el que todos deben estar dispuestos a aceptar el resultado.

– ¿Es relevante lo que pueda decir la Iglesia?

– Para mí, y no como político, sí que lo es. Además, la opinión de la Iglesia en todos los terrenos es importante, aunque la gente sea libre para decidir lo que hace.

– ¿Y qué espera de la Iglesia en Cataluña?

– Que acepte lo que siempre ha aceptado. La Iglesia, durante siglos, ha estado al servicio de la defensa de la personalidad colectiva de Cataluña. Ha marcado la identidad catalana porque somos un pueblo que ha crecido con la Iglesia. Durante el franquismo, las parroquias o los religiosos dieron su apoyo a la voluntad de pueblo catalán de seguir siendo catalán. La Iglesia participó en la ambición de Cataluña como país. Después es posible que esto se haya temperado un poco, pero en este momento no creo que la Iglesia quede al margen de una nueva recuperación de la conciencia colectiva. No creo que la Iglesia pueda, ni deba, quedarse al margen.

– ¿Le pide un compromiso más claro?

– Espero que actúe sin complejos. La Iglesia no puede posicionarse respecto a la independencia de Cataluña. Pero puede dejar claro que un referéndum o una consulta ahora está justificado. Si desde el punto de vista político, cultural y lingüístico está en peligro lo que se ganó hace 20 o 30 años, yo, como hijo de la Iglesia, entiendo que tiene el deber de manifestar su posición en defensa de lo que es el país y la sociedad catalana. Es lo que hacen los obispos catalanes que se han pronunciado sobre el derecho de Cataluña a ejercer su derecho a expresarse.

“No creo que la Iglesia pueda, ni deba,
quedarse al margen de una nueva
recuperación de la conciencia colectiva”.

– ¿Comprende la postura de los obispos españoles?

– Veo que, mayoritariamente, los obispos españoles no solo es que no quieran la independencia, sino que no desean que en Cataluña llegue el momento en que la gente se autodetermine y que se deba aceptar el resultado. Pero comprendo que la Iglesia también es humana y que, en determinados momentos, también juegan los sentimientos profundos de la gente.

– ¿Cómo cree que siguen este tema en Roma?

– Todos los poderes establecidos, estas cosas, de entrada, las miran con recelo. Pero desde Cataluña, lo que podemos mostrar con orgullo son dos cosas. Primero, que sin apoyo de la Iglesia, la identidad catalana no hubiera resistido; y este es un gran activo de la Iglesia respecto a Cataluña. Y, segundo, que la Iglesia trabaja mucho. En un momento de crisis, de angustia y pobreza, la Iglesia en Cataluña está en la primera línea, a cambio de nada y haciendo una obra de Dios.

En el nº 2.820 de Vida Nueva.

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Actualizado
19/10/2012
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