Arzobispo de Bogotá aclara coincidencias con el partido conservador

Sostiene que la defensa de la vida y la familia continuarán independientemente de partidos y legislaciones

A los “gajes de la democracia” atribuyó el arzobispo de Bogotá y presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Rubén Salazar, la batalla que perdieron en el Congreso de la República el grupo de parlamentarios conservadores que trataron de erradicar el aborto con un proyecto de ley, que pretendía eliminar las excepciones para practicarlo en Colombia.

“Vivimos en una sociedad pluralista en donde no siempre es fácil discernir el verdadero principio de la verdad. Estamos expuestos siempre a que sucedan estas cosas, a que en debates parlamentarios se imponga una mayoría que no tenga la misma concepción de la vida, que no tenga la misma concepción del derecho esencial de todo ser humano. Entonces esos son gajes de la democracia, pero eso no significa que la Iglesia y las personas que estamos por un respeto fundamental por la persona humana, no sigamos luchando para que las legislaciones reflejen esa realidad y no entremos a esas líneas fáciles de suprimir personas”.
Los términos del representante del episcopado colombiano fueron más allá del ámbito nacional. “El problema está cuando se empieza a juzgar quién es digno de vivir y quién no lo es… y por lo tanto cuando se empieza a poner en manos de un criterio humano la vida o muerte de una persona, allí es donde nos salimos de lo que es propiamente nuestra competencia como seres humanos y nos convertimos en jueces que deciden la vida o muerte de otro. Está probado que muchos casos en el mundo de esos abortos denominados terapéuticos, son absolutos absurdos; por ejemplo en Inglaterra están autorizando abortos terapéuticos porque el niño va a nacer con una malformación en un pie, algo perfectamente corregible con una cirugía, o porque el niño tiene síndrome de down, que aun cuando es un desorden fuerte desde el punto de vista físico, puede hacer perfectamente su vida en la sociedad y generalmente se convierten en instrumentos maravillosos de amor y concordia al interior de una familia”.
Consultado igualmente por el anuncio del mismo sector político de realinderar esfuerzos en contra de las uniones matrimoniales del mismo género, el prelado aclaró que “nosotros cuando tomamos una determinación frente a estos temas no estamos haciendo una opción política, no nos identificamos con el problema de un partido o de otro, no apoyamos una acción política determinada, lo que hacemos es tratar de hacer nuestra tarea que es ser luz de la sociedad, con el mensaje del Evangelio, defendiendo la vida en sí misma, la familia, independientemente de que eso lo proponga uno u otro partido y que siga o no un determinado curso político. Nosotros nos situamos a nivel de los principios fundamentales”, enfatizó. VNC
TEXTO: J. Escobar
FOTOS: VNC

Actualizado
01/11/2011
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