Argentina necesita políticos al servicio del desarrollo

Los Kirchner durante un reciente acto de su partido

(Washington Uranga– Buenos Aires) Hay que recuperar la política para erradicar la pobreza y promover el desarrollo integral”. Es el mensaje de la Comisión de Pastoral Social argentina, tras un encuentro de tres días (17-19 de septiembre) celebrado en Río Cuarto (Córdoba), en el centro del país, en el que participaron unas 500 personas, según informó AICA. La reunión, a la que fueron convocados ciudadanos, familias, dirigentes políticos, sociales, productores, profesionales y educadores, debatió sobre “un nuevo estilo de liderazgo cristiano y humanista” a la luz de la Doctrina Social de la Iglesia.

Jorge Casaretto, obispo de San Isidro y presidente de dicha Comisión, manifestó al finalizar el encuentro que es necesario afrontar “la formación de nuevos liderazgos para construir una Argentina con equidad y justicia social”. El objetivo de la cita fue “repensar la política”, según manifestaron los organizadores, quienes advirtieron que “cuando priman intereses particulares sobre el bien común o cuando el afán de dominio se impone por encima del diálogo y la justicia, se menoscaba la dignidad de las personas e indefectiblemente crece la pobreza en sus diversas manifestaciones”.

El obispo de Gualeguaychú (Entre Ríos), Jorge Lozano, por su parte, sostuvo que “en el país no existe igualdad de oportunidades, o bien está restringida al lugar donde uno vive o nace”. Y añadió que “tenemos que trabajar mucho para que la igualdad tenga que ver con los derechos de la persona humana y no con la arbitrariedad del lugar de nacimiento”.

Finalmente, Eduardo Martín, obispo de Río Cuarto, al evaluar el encuentro, reconoció que “fue fructífero, porque políticos y miembros de la Iglesia hemos llegado a la conclusión de que el hombre debe dejar de lado el individualismo y pensar en el bien común”. Lamentó que “a los argentinos nos falta sentido de pertenencia, porque vemos a la realidad de manera segmentada” y apuntó que “superar el individualismo es un largo desafío, un cambio cultural y educacional que debemos hacer entre todos”. Se trataría, como dijo Casaretto, de “recuperar el valor de la sana militancia” para “construir poder desde la fraternidad y no desde la fragmentación”.

wuranga@vidanueva.es

En el nº 2.722 de Vida Nueva.

Actualizado
24/09/2010
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