Un camino de curación

Carta del Santo Padre Benedicto XVI a los católicos de Irlanda

El-Papa-pensativo(Vida Nueva) “Estoy profundamente consternado por las noticias concernientes al abuso de niños y jóvenes indefensos por parte de miembros de la Iglesia en Irlanda, especialmente sacerdotes y religiosos. Comparto la desazón y el sentimiento de traición que muchos de vosotros experimentaron al enterarse de esos actos pecaminosos y criminales y del modo en que fueron afrontados por las autoridades de la Iglesia en Irlanda”. Con esta sinceridad se expresa Benedicto XVI en la Carta Pastoral que el Santo Padre dirige a los católicos de Irlanda, fechada el 19 de marzo y publicada el sábado 20.

A lo largo de 14 puntos, la Carta contiene numerosas expresiones de perdón a las víctimas y al conjunto de los fieles, y también grandes dosis de aliento y realismo: “El problema de abuso de menores no es específico de Irlanda o de la Iglesia. Sin embargo, la tarea que tenéis ahora por delante es la de hacer frente al problema de los abusos ocurridos dentro de la comunidad católica de Irlanda y de hacerlo con coraje y determinación. Que nadie se imagine que esta dolorosa situación se resuelva pronto. Se han dado pasos positivos pero todavía queda mucho por hacer. Necesitamos perseverancia y oración, con gran fe en la fuerza salvadora de la gracia de Dios”.

En su compromiso de inflexibilidad con la pederastia, especialmente significativo es el apartado “A las víctimas de abusos y a sus familias”: “Habéis sufrido inmensamente y me apesadumbra tanto. Sé que nada puede borrar el mal que habéis soportado. Vuestra confianza ha sido traicionada y violada vuestra dignidad. Muchos de vosotros han experimentado que cuando tuvieron el valor suficiente para hablar de lo que les había pasado, nadie quería escucharlos. Aquéllos que sufrieron abusos en los internados deben haber sentido que no había manera de escapar de su dolor. Es comprensible que os sea difícil perdonar o reconciliaros con la Iglesia. En su nombre, expreso abiertamente la vergüenza y el remordimiento que sentimos todos. Al mismo tiempo, os pido que no perdáis la esperanza. En la comunión con la Iglesia es donde nos encontramos con la persona de Jesucristo, que fue Él mismo una víctima de la injusticia y el pecado. Como vosotros, aún lleva las heridas de su sufrimiento injusto. Él entiende la profundidad de vuestro dolor“.

“Habéis traicionado la confianza y arrojado vergüenza”

A los sacerdotes y religiosos que abusaron de niños, el Papa les recuerda que “habéis traicionado la confianza depositada en vosotros por jóvenes inocentes y por sus padres”, y que “habéis perdido la estima de la gente de Irlanda y arrojado vergüenza y deshonor sobre vuestros semejantes”, y les conmina: “Debéis responder de ello ante Dios Todopoderoso y ante los tribunales debidamente constituidos. (…) Os exhorto a examinar vuestra conciencia, a asumir la responsabilidad de los pecados que habéis cometido y a expresar con humildad vuestro pesar. El arrepentimiento sincero abre la puerta al perdón de Dios y a la gracia de la verdadera enmienda”.

“A la luz del escándalo y la indignación que estos hechos han causado, no sólo entre los fieles laicos, sino también entre vosotros y vuestras comunidades religiosas, muchos os sentís desanimados e incluso abandonados”, admite el Papa, dirigiéndose a los sacerdotes y religiosos de Irlanda, y añade: “Sé que muchos estáis decepcionados, desconcertados y encolerizados por la manera en que algunos de vuestros superiores abordaron esas cuestiones. Sin embargo –continúa–, es esencial que cooperéis estrechamente con los que ostentan la autoridad y colaboréis en garantizar que las medidas adoptadas para responder a la crisis sean verdaderamente evangélicas, justas y eficaces. Por encima de todo, os pido que seáis cada vez más claramente hombres y mujeres de oración, que siguen con valentía el camino de la conversión, la purificación y la reconciliación”.

Próxima Visita Apostólica

Además de otras palabras dedicadas a los padres, a los niños, a los obispos de Irlanda y al conjunto de los fieles católicos del país, en la Carta Pastoral se recogen varias medidas concretas encaminadas a abordar la situación. Destaca una próxima Visita Apostólica en algunas diócesis de Irlanda, seminarios y congregaciones religiosas, que tiene por objeto, aclara el Papa, “ayudar a la Iglesia local en su camino de renovación”. La Visita Apostólica, cuyos detalles “se anunciarán en su momento”, se establecerá en cooperación con las oficinas competentes de la Curia Romana y de la Conferencia Episcopal Irlandesa.

El Papa también propone que se convoque una misión a nivel nacional para todos los obispos, sacerdotes y religiosos. “Espero que gracias a los conocimientos de predicadores expertos y organizadores de retiros en Irlanda, y en otros lugares , mediante la revisión de los documentos conciliares, los ritos litúrgicos de la ordenación y profesión, y las recientes enseñanzas pontificias, lleguéis a una valoración más profunda de vuestras vocaciones respectivas, a fin de redescubrir las raíces de vuestra fe en Jesucristo y de beber a fondo en las fuentes de agua viva que os ofrece a través de su Iglesia”.

Vida Nueva ofrece íntegramente la Carta Pastoral en su nº 2.701 y también en formato PDF aquí.

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Actualizado
26/03/2010
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