Benedicto XVI visitará Santiago de Compostela y Barcelona en noviembre

La decisión ha sido tomada personalmente por él, y pone a España a la cabeza de los países a los que ha viajado

El arzobispo de Santiago, Julián Barrio, durante la rueda de prensa

El arzobispo de Santiago, Julián Barrio, durante la rueda de prensa

(Antonio Pelayo– Roma) Benedicto XVI visitará Santiago de Compostela el sábado 6 de noviembre y, el domingo 7, Barcelona. El Papa ha aceptado las invitaciones que en su día le formularon Su Majestad el Rey, a través del cardenal Tarcisio Bertone, el cardenal Lluís Martínez Sistach, el arzobispo compostelano Julián Barrio y el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, éstos dos últimos durante durante la audiencia del 1 de marzo que el Santo Padre les concedió.

La confirmación del viaje, que ya anunció Vida Nueva el pasado martes, llegó este miércoles 3 de marzo, con un comunicado del P. Federico Lombardi, que corroboró la noticia del viaje y las fechas del mismo.

Según pudo saber Vida Nueva, la decisión ha sido tomada personalmente por Benedicto XVI, a pesar de algunas opiniones que señalaban el “exceso” de visitas a España: la primera a Valencia, en 2006, con motivo de la Jornada Mundial de la Familia; esta segunda, con el doble objetivo de participar en el Año Santo Jacobeo y consagrar la Sagrada Familia de Gaudí en la Ciudad Condal; y la tercera, en agosto de 2011, para presidir en Madrid la Jornada Mundial de la Juventud. España se pone, así, a la cabeza de los países visitados por el Pontífice, superando incluso a su patria natal, Alemania.

Para “forzar” la decisión papal, ha jugado un papel considerable la insistencia con la que se le ha reiterado la invitación a través de diversos canales para que incluyese en su agenda de este año un quinto viaje en principio no previsto. El embajador de España cerca de la Santa Sede, Francisco Vázquez, no ha dejado pasar ocasión para pedirle personalmente al Papa que no dejase de estar presente en un Año Santo Compostelano, hecho que no volverá a repetirse hasta 2021. Por su parte, Barrio y el presidente de la Xunta, durante el cordial encuentro que mantuvieron con el Santo Padre, dieron el último “empujón”, en buena parte emocional, para que Joseph Ratzinger se decidiese. Así se lo confirmó al día siguiente de la audiencia papal, el 2 de marzo, el sustituto de la Secretaría de Estado, Fernando Filoni, al arzobispo de Santiago.

El proyecto acaba de ponerse en marcha y, por lo tanto, es prematuro avanzar hipótesis sobre el desarrollo de la visita. El Papa viajará a Santiago Compostela desde Roma el sábado 6 de noviembre por la mañana y, en la ciudad del Apóstol, presidirá una solemne Eucaristía a la que está previsto que asistan Sus Majestades los Reyes, una representación del Gobierno de la nación, la Xunta de Galicia al completo y la casi totalidad de los obispos españoles. Ese mismo día, se desplazará para pasar la noche ya en Barcelona, donde horas después consagrará el templo de la Sagrada Familia con una misa en la que estarán presentes las autoridades del Gobierno autonómico, los obispos catalanes y decenas de millares de fieles. El regreso a Roma se realizará a últimas horas de la tarde del domingo 7 de noviembre.

Audiencia con Barrio

La noticia fue confirmada también en rueda de prensa, con la lógica alegría, por los arzobispos de las dos diócesis “agraciadas” con esta visita. En Santiago, Julián Barrio recordaba que el pasado mes de octubre envió una invitación pidiéndole al Santo Padre que pudiese estar presente en la celebración del Año Santo. “La invitación fue muy bien acogida tanto por el Papa como por sus inmediatos colaboradores, pero se trataba de buscar la fecha adecuada”, explicó el prelado. También hizo alusión a su encuentro, sólo unas horas antes, con Benedicto XVI en el Vaticano. Allí, el arzobispo acudió para hacerle entrega al Pontífice de la medalla de oro conmemorativa del Año Santo Jacobeo y para reiterarle el unánime deseo de todos los gallegos de poder verle y aclamarle en su tierra con tan memorable ocasión.

Barrio también aprovechó la cita para informarle sobre el extraordinario eco que el Año Santo Compostelano está teniendo no sólo en España y Europa, sino en todo el mundo. “Los peregrinos, que otras veces no empezaban a llegar de forma más o menos masiva hasta marzo –nos dijo el arzobispo cuando acudía a la audiencia–, lo han hecho esta vez desde los primeros días del año, y prevemos que su número se incrementará de forma extraordinaria en los próximos meses”.

Finalizada la audiencia con el arzobispo, fue recibido también en la Biblioteca Privada de Su Santidad el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, del Partido Popular, quien le repitió al Pontífice su invitación a acudir a Santiago de Compostela, “en mi nombre propio, en el de todas las fuerzas políticas y todos los sectores de la sociedad gallega, sin excepción alguna”.

Feijóo le hizo entrega a Benedicto XVI de una reproducción en plata y en tamaño reducido del botafumeiro, que Joseph Ratzinger ya conocía, y un volumen que reproduce el famoso Codex Calixtinus traducido al gallego. El Santo Padre se interesó por dicha lengua e hizo algunas preguntas al respecto al presidente autonómico, antes de entregarle, a él y a su séquito, los habituales rosarios.

Por su parte, el cardenal arzobispo de Barcelona, Lluís Martínez Sistach, dijo en su comparecencia ante los medios que esta visita “confirmará nuestra fe, fortalecerá nuestra esperanza e impulsará nuestra caridad. Será para nosotros un auténtico don de Dios. Su presencia y su magisterio nos enriquecerán en nuestra vida cristiana de fidelidad y amor a Dios y a la Iglesia”. Invitó, asimismo, a todos los creyentes a prepararse espiritualmente para este acontecimiento “con la oración y con la solidaridad hacia los pobres y necesitados”.

Publicado en el nº 2.698 de Vida Nueva.

Actualizado
05/03/2010
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