La Cuaresma brasileña propone una economía a favor de la vida

La Campaña de Fraternidad 2010, de carácter ecuménico, invita a los creyentes a cambiar el lucro por la ética

Sao-Paulo(Graziela Cruz– Brasil) Bajo un evangélico lema –No podéis servir a Dios y al Dinero (Mt 6, 24)–, la Iglesia de Brasil ya tiene todo listo para su tradicional Campaña de Fraternidad (CF) coincidiendo con la Cuaresma. Este año, y por tercera vez desde su creación en 1964, la iniciativa tendrá un carácter ecuménico, movilizando a creyentes de hasta seis confesiones cristianas, y será responsabilidad del Consejo Nacional de Iglesias Cristianas en Brasil (CONIC). El tema escogido para este 2010 es el de Economía y Vida, y su objetivo es promover una economía al servicio de la vida, sin exclusiones y creadora de una cultura de solidaridad y paz.

El reverendo anglicano Luiz Alberto Barbosa, secretario general del CONIC, manifestó que “el propósito es mostrar a la sociedad que las Iglesias, aun con diferentes denominaciones, están unidas en el mismo ideal de fraternidad y solidaridad”. “La propuesta –desveló en rueda de prensa– es trabajar el concepto de inclusión social a favor de una economía que produzca la vida y no la muerte”. Y añadió: “No queremos criticar los sistemas económicos, sino que esperamos que la Campaña de Fraternidad movilice a las Iglesias y a la sociedad para dar respuestas concretas a las necesidades básicas de la persona humana y a la salvaguarda de la naturaleza”.

Barbosa comentó que la propuesta de la CF es transformar el corazón y la vida de las personas de buena voluntad en relación al dinero, porque –como recuerda el texto base de la Campaña– “el dinero no es lo más importante, sino que debe ser usado para servir al bien común de las personas, en el compartir y en la solidaridad”. “La vida económica –puede leerse más adelante– debería ser orientada por principios éticos y no sólo por el consumismo desenfrenado y el lucro a cualquier precio”.

Aunque la apertura oficial de la CF tendrá lugar el próximo 17 de febrero, Miércoles de Ceniza, con celebraciones y actos en las diócesis católicas y las Iglesias del CONIC, su lanzamiento se produjo ya en septiembre de 2009, bajo la conocida imagen del Cristo Redentor en Río de Janeiro, con la presencia de representantes de las diversas confesiones integradas en el CONIC. Desde entonces, en las iglesias de todo Brasil se vienen realizando talleres de capacitación sobre el tema de la CF.

Modelo perverso

A juicio del redentorista Brendan Coleman Mc Donald, asesor de la Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil (CNBB), el texto base de la Campaña debe ser un instrumento para las comunidades cristianas y todas las personas de buena voluntad para enfrentar, con conciencia crítica, los temas del desarrollo y de la justicia, de la economía y de la vida humana en Brasil y en todo el mundo. “Necesitamos denunciar la perversidad de todo modelo económico que busque, en primer lugar, el lucro, sin importarle la desigualdad, la miseria, el hambre y la muerte”, advirtió el religioso, quien reiteró la invitación de la CF a “luchar para incluir la alimentación adecuada entre los derechos previstos en la Constitución Federal; erradicar el analfabetismo, eliminar el trabajo esclavo, combatir el empleo infantil, lograr una tributación justa; garantizar el acceso al agua; y continuar la lucha por la Reforma Agraria”.

Opinión que comparte el obispo Dimas Lara Barbosa, secretario general de la CNBB, quien sostuvo ante la prensa que la teología de la prosperidad es “neopagana” y se confronta con el Evangelio.

El texto base de la CF, principal instrumento de reflexión utilizado en todas las comunidades, escuelas, grupos y organizaciones que se reúnen para trabajar el tema de la Campaña, reitera sus críticas al excesivo valor que se atribuye al dinero, que, “aunque necesario, no puede ser el valor supremo de nuestros actos ni el criterio absoluto de las decisiones de los individuos y de los gobiernos”, defiende el P. Coleman. Él entiende que “la medida fundamental para cualquier economía es un sistema que debería crear condiciones reales de seguridad y oportunidades de desarrollo de la vida de todas las personas, desde los más pobres y vulnerables”. Sin embargo, el redentorista lamenta que “el capitalismo salvaje trabaje en el sentido opuesto, sin importarle la destrucción de la naturaleza o el hecho de que se está volviendo  estructural la miseria de millones de familias”.

La Campaña contará con actividades hasta el 28 de marzo, Domingo de Ramos, día en que se realizará la Colecta Ecuménica de la Solidaridad. Todo el dinero recaudado en las iglesias será revertido al Fondo Ecuménico de Solidaridad, que debe destinar recursos para proyectos sociales por valor de entre 10.000 y 50.000 reales (entre 4.000 y 20.000 euros).

gaparecida@vidanueva.es

En el nº 2.695 de Vida Nueva.

Actualizado
12/02/2010
Compartir