Los obispos venezolanos llaman de nuevo al diálogo nacional

Califican el cierre del canal RCTV de ‘atentado contra la democracia’ y reclaman su derecho a hablarle al país

Cierre-RCTV-Venezuela(Andrés Cañizález– Caracas) Las alteraciones políticas en la Venezuela actual parecen no tener fin. Una oleada de rechazo, nacional e internacional, ha sido la respuesta ante la decisión oficial del cese en las retransmisiones de la televisión por suscripción del canal Radio Caracas Televisión (RCTV). Ya el Gobierno de Hugo Chávez sacó del aire a este medio crítico, al no renovarle la licencia para la televisión abierta en mayo de 2007, y este pasado 24 de enero puso fin también a su vida en la televisión de pago.

La reacción de los obispos venezolanos tampoco se hizo esperar. Así, el presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) y arzobispo de Maracaibo, Ubaldo Ramón Santana, expresó su rechazo a la medida apenas 24 horas después de conocerse su alcance. Ese día estaba programada una conferencia de prensa del Episcopado para presentar el documento final de su reciente Asamblea Plenaria, un texto en el que, precisamente, los prelados insisten en la necesidad de fortalecer la vía del diálogo político en Venezuela.

En opinión de Santana, el cese de la señal de RCTV “atenta contra el espíritu democrático” del país. “El nuevo cierre de RCTV –recordó el presidente de la CEV– va en contra de las garantías reconocidas en la Constitución y no favorece el clima de libertad de información y opinión en Venezuela”. Para la jeraquía católica, esta exclusión de la pantalla del canal RCTV es parte de la “política de amedrentamiento que se ha extendido en Venezuela”, en alusión a una serie de decisiones oficiales que han sido duramente cuestionadas por instancias internacionales. “Hay formas –sostuvo Santana– que garantizan que este medio [RCTV] esté en el aire, a la vez que cumpla las leyes”.

La señal de RCTV fue suspendida a las 12:01 horas del domingo 24 de enero, después de que este canal se negase a retransmitir una cadena presidencial en la que el jefe de Estado usó la red nacional de radio y televisión para burlarse de una marcha de la oposición. Según las autoridades, a pesar de que RCTV se considera un canal internacional de cable, debe cumplir con la legislación venezolana que rige a los medios audiovisuales.

Por su parte, el vicepresidente de la CEV y arzobispo de Coro, Roberto Lückert, criticó el “megalatifundio mediático” que administra el Gobierno de Chávez, al tiempo que denunció cómo, en pocos años, el número de estaciones gubernamentales pasó de una a seis, lo cual ha significado un retroceso para la diversidad y pluralidad informativa. “Cuantos más medios cierren, más se reduce la democracia”, advirtió Lückert.

‘Autismo gubernamental’

Mientras tanto, la CEV aprovechó para recalcar su mensaje a favor del diálogo político, asunto que cobra especial relevancia en el país, pues están programadas unas elecciones parlamentarias para el 26 de septiembre. En el documento surgido de su más reciente Asamblea, la CEV alertó sobre “el profundo antagonismo que se promueve entre los venezolanos”, y responsabilizó de ello, principalmente, a los dirigentes públicos, por su falta de diálogo con otros actores políticos y sociales. De hecho, la propia CEV es víctima de lo que Lückert definió como “autismo gubernamental”, pues los altos funcionarios del Gobierno se niegan a dialogar con las autoridades eclesiales.

Pese a todo, la directiva de la CEV –integrada por Santana (presidente), Baltazar E. Porras (primer vicepresidente y arzobispo de Mérida), Lückert (segundo vicepresidente) y Jesús González de Zárate (secretario general y obispo auxiliar de Caracas)– dio a conocer ese 25 de enero el tercer documento aprobado semanas atrás en la 93ª Asamblea Plenaria Ordinaria, titulado Justicia y verdad, caminos para la reconciliación y la paz, en el que una vez más se denuncia la situación actual del país.

En declaraciones posteriores a la prensa, el arzobispo de Coro reclamó para la Iglesia católica el derecho “de hablarle al país” y lamentó que la respuesta oficial del Gobierno de Hugo Chávez a esta reciente exhortación pastoral del Episcopado haya sido “discriminatoria y ofensiva”. Y es que el propio Lückert ha vivido en primera persona esa discriminación que critican los recientes documentos de la CEV. Así, en la sesión ordinaria del Consejo Legislativo del Estado de Falcón, celebrada el pasado 26 de enero, los ocho diputados regionales seguidores del presidente Chávez (el grupo mayoritario) declararon a Roberto Lückert persona non grata justamente de la región en la que es arzobispo.

En el nº 2.694 de Vida Nueva.

Actualizado
05/02/2010
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