Las diócesis se movilizan para la manifestación del 17-O

En algunos casos, organismos diocesanos preparan el dispositivo de viaje y el alojamiento

Manif-contra-aborto(Miguel Ángel Malavia) Salvo flecos de última hora, todo está listo para la manifestación que el sábado 17 recorrerá Madrid contra la reforma de la Ley del Aborto. En lo que se pretende que sea la gran movilización ciudadana de la actual legislatura –y la de todo el período del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero–, los más de cuarenta organismos convocantes –instituciones civiles y religiosas– llamaban en su manifiesto a la asistencia masiva “para que los gobernantes y parlamentarios de España sepan que hay una amplísima mayoría de españoles que rechazan toda legislación permisiva del aborto y reclaman alternativas solidarias en apoyo de la mujer embarazada”.

Desde la Iglesia, pese a que se ha insistido en que la actitud es de apoyo y no de liderazgo, la respuesta está siendo ampliamente receptiva. Numerosas diócesis, a modo individual –no se ha ofrecido una pauta a seguir desde la Conferencia Episcopal Española (CEE), más allá de que su Comisión Permanente juzgara la manifestación como “legítima y conveniente” (ver recuadro)–, han dirigido un claro llamamiento a sus fieles para que secunden la movilización desplazándose hasta la capital de España.

Diversidad de estrategias

La mayoría de las diócesis han utilizado sus webs diocesanas para informar del carácter de la manifestación. En cuanto a las acciones concretas a desarrollar, ahí sí hay una clara diversidad de estrategias. Numerosos obispados, principalmente a través de sus delegaciones de Familia y Vida, remiten para más información a la página oficial de los organizadores (www.cadavidaimporta.org) o a la propia Declaración que la CEE hizo pública el pasado 17 de junio, en la que se aborda de un modo crítico el hecho de que el aborto pueda ser convertido con esta reforma en un “derecho”. Las diócesis de Canarias, Jerez, Málaga, Osma-Soria, Santiago de Compostela, Teruel, Tui-Vigo y Zamora estarían en esta línea de actuación.

Protesta ante el Congreso en noviembre de 2008

Protesta ante el Congreso en noviembre de 2008

Algunas otras, como Lugo, Almería, Huelva, Huesca o Segorbe-Castellón, animan de un modo directo a acudir a la manifestación. De hecho, ofrecen toda la información para partir de un modo organizado, a través de autobuses. En la mayoría de los casos, éstos son fletados por delegaciones locales de Red Madre (una organización de ayuda a las mujeres embarazadas), el Foro de la Familia u otras instituciones que apoyan el acto. En otras ocasiones, son los propios Centros de Orientación Familiar (COF) diocesanos los encargados de preparar el dispositivo de viaje o alojamiento. De un modo particular, se han posicionado las diócesis de Barbastro-Monzón, Palencia, Pamplona y Tudela, Jaén y Tarazona, incluyendo cartas pastorales de sus obispos en las que critican con dureza la controvertida iniciativa legislativa.

Un caso especial es el de las “vecinas” a Madrid, Alcalá de Henares y Getafe. En ambas, aparte de coordinarse la presencia de los fieles que deseen acudir, se han convocado sendos actos “por la vida”. En Getafe, el 3 de octubre tuvo lugar una eucaristía en la catedral que concluyó con el testimonio de un miembro del Foro Español de la Familia, quien explicaba a asistentes los detalles de la marcha. En Alcalá, por su parte, la noche previa a la manifestación está prevista una vigilia en la catedral para orar “por el derecho a vivir de los no nacidos”.

LA GRAVEDAD DE LA REFORMA LEGAL UNE A CATÓLICOS DE DISTINTAS SENSIBILIDADES

Presentación de un manifiesto de CyL contra el aborto

Presentación de un manifiesto de CyL contra el aborto

(José Lorenzo) Los obispos ya habían roto algunos tabúes sociales, como el de encabezar manifestaciones, pero nunca se habían pronunciado de forma tan clara invitando a participar en una protesta contra el Gobierno. Y eso es lo que hicieron a la conclusión de la Comisión Permanente que celebraron la pasada semana en Madrid ante la “tan gravemente injusta” reforma de la Ley del aborto. “Los obispos consideran legítima y conveniente tal convocatoria y la participación en la misma. Los fieles laicos responden adecuadamente al desafío planteado –de gran trascendencia moral y social– haciendo uso de su derecho a manifestarse pacíficamente para expresar su desacuerdo con la ley proyectada”, señalan en la nota de prensa final de la Permanente.

A diferencia de otras manifestaciones contra el Gobierno secundadas a nivel particular por algunos prelados (sobre todo, contra la legalización de los “matrimonios” homosexuales), el apoyo a esta manifestación goza de una muy amplia aceptación entre ellos, dado que lo que está en juego, como consideran, es el mismo “derecho a la vida”. Y ahí no hay fisuras. De momento, ninguno (ni siquiera el portavoz, que fue requerido en varias ocasiones a desvelar si participará en la marcha o no, detalle que juzgó “irrelevante”) ha anunciado si se pondrá al frente de sus diocesanos, aunque las diócesis están participando de manera activa en la movilización de los fieles.

Pero sí han aparecido sutiles consideraciones de que, además de ejercer el derecho a manifestarse, hay otras maneras de luchar contra el aborto y apoyar a las mujeres embarazadas. En declaraciones a Europa Press, el obispo de San Feliu de Llobregat, Agustín Cortés, ha señalado que existen acciones “más eficaces” que las manifestaciones, “aunque no sean tan llamativas”, como pueden ser una educación de los jóvenes sobre el sentido de la vida, de la sexualidad y de la libertad. También el cardenal de Sevilla, Carlos Amigo, ha indicado que, aun aplaudiendo a quienes defienden el derecho a la vida manifestándose, la acción “más eficaz es educar y formar a las personas en el respeto a la vida desde el momento de la concepción”.

Otro obispo apunta a Vida Nueva que esta manifestación, en este momento concreto, “es un gesto simbólico muy importante”, aunque considera que en la defensa de la vida, “los profesionales de la salud, de los medios de comunicación y los intelectuales” tienen también que aportar su grano de arena al debate.

Este obispo vaticina una gran asistencia a la manifestación del 17 de octubre en Madrid. Aunque es consciente de que entre el largo número de convocantes hay organizaciones con un claro sesgo político, estima que no habrá “fractura entre el laicado”. “La gravedad del tema hace que en este momento, los católicos estén muy aglutinados, aunque en algunos haya un cierto ‘complejo de etiquetaje’ a la hora de salir a la calle con algunos…. Pero creo que va a ir mucha gente”.

También en el Gobierno lo creen, y lo temen. En la COPE, la vicepresidenta Mª Teresa Fernández De la Vega ha reconocido que en este tema “la sociedad está fracturada al 50%”. Y dentro de su partido, pues también. Hay debate y malestar. Un concejal socialista portará una de las pancartas que encabezará la marcha. Y los organizadores de la protesta ponen en evidencia a los cristianos del PSOE por el flanco de la coherencia. En los próximos días, éstos harán público su posicionamiento, que podría ir en la línea del “diálogo razonado” que Benedicto XVI acaba de ofrecerle a Barack Obama en sus políticas relacionadas con la vida.

En el nº 2.678 de Vida Nueva.

Actualizado
09/10/2009
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