“El mayor milagro del Padre Damián es su propia vida”

La Congregación de los Sagrados Corazones prepara la canonización del ‘apóstol de los leprosos’

Ferreiro-y-Álvarez-Ossorio(Victoria Lara) “Los amó hasta el extremo” (Jn 13,1) es la cita del Evangelio que mejor resume la vida y la obra del sacerdote belga Damián de Veuster –más conocido como el Padre Damián de Molokai–, y es el lema que ha sido elegido por la Congregación de los Sagrados Corazones (SS.CC.), a la que pertenecía, con motivo de su canonización, que tendrá lugar el próximo 11 de octubre en la Plaza de San Pedro del Vaticano. El acto coincide con el 120º aniversario de la muerte del conocido como “apóstol de los leprosos” por la labor que realizó con estos enfermos en la isla hawaiana de Molokai. Será canonizado junto a otros nueve beatos, entre ellos dos españoles: el burgalés Rafael Arnaiz Barón y el dominico gerundense Francisco Coll Guitar.

La Congregación se prepara para vivir este acontecimiento que esperan “nos sirva a todos para concienciarnos de la necesidad de hacer algo por los más necesitados”, tal y como ha manifestado en una reciente visita a España el superior general de los SS.CC., el español Javier Álvarez-Ossorio. En torno al acto de canonización se preparan tres días de celebraciones en Roma: una vigilia de oración el 10 de octubre, un encuentro festivo el mismo día de la celebración y una eucaristía de acción de gracias el 12 de octubre en la Basílica de San Juan de Letrán, que será oficiada por el cardenal belga Godfried Danneels. En España, el cardenal Carlos Amigo Vallejo presidirá una eucaristía, con motivo de la canonización, en la parroquia madrileña de los Sagrados Corazones, el 25 de octubre.

La curación de un cáncer de pulmón que padecía una antigua alumna del colegio que las religiosas de los Sagrados Corazones tienen en Hawai fue el segundo milagro atribuido al Padre Damián y el que ha permitido que la Iglesia diera el último paso para convertirlo en santo, pues ya era beato desde el año 1995. Sin embargo, en la visita realizada a España estos días por los superiores generales de las distintas ramas de los Sagrados Corazones para dar a conocer los actos de la canonización, y durante el encuentro que mantuvieron con la Asociación de Periodistas de Información Religiosa (APIR), la superiora Rosa Mª Ferreiro, destacó que “para mí el milagro es la vida de Damián”. “Lo más importante es que alguien sea capaz de morir por otro”, añadió Álvarez-Ossorio, pues el Padre Damián falleció tras contraer la lepra en 1889. La figura del religioso se hizo tan popular que ha influido en las vocaciones de muchos hombres y mujeres, incluso de muchos obispos españoles, tal y como quedó reflejado en una encuesta realizada en los años 70 por la revista Reinado Social, perteneciente a los Sagrados Corazones.

La huella, hoy

Actualmente, el único proyecto con enfermos de lepra que llevan a cabo los religiosos de esta Orden es el Damien Institute: está ubicado en la India, en el estado de Orissa, y además de un centro de salud y una colonia en la que viven 500 familias, existen pequeñas cooperativas en las que se da trabajo a los enfermos. En Hawai, donde el Padre Damián realizó su labor con los leprosos, aún existen cinco comunidades de religiosas de los Sagrados Corazones, y, según Rosa Mª Ferreiro, “en muchos lugares se observa la huella de la Congregación”.

En el nº 2.676 de Vida Nueva.

Actualizado
25/09/2009
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