El Salvador debe caminar hacia la paz

Buenos deseos del arzobispo Escobar al presidente Funes en su toma de posesión

toma-posesion-funes(J. L. C.) En nombre de la Iglesia de El Salvador, el arzobispo de la capital, José Luis Escobar, deseó que el próximo presidente, Carlos Mauricio Funes, pueda “construir firmemente la paz” y que “solidifique la democracia” del país centroamericano, abordando en profundidad el problema de la violencia. Así lo manifestó en rueda de prensa al término de la Eucaristía dominical el 31 de mayo, apenas 24 horas antes de que el candidato del ex guerrillero Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) tomara posesión de su cargo como presidente salvadoreño tras imponerse en las urnas el 15 de marzo, la primera victoria de la oposición sobre el histórico partido ARENA en 17 años (VN, nº 2.656).

El prelado aseguró que la Iglesia católica mantendrá una relación de respeto y de colaboración con el nuevo Ejecutivo de Funes, periodista de profesión y sucesor en el cargo de Elías A. Saca. “Queremos que sea un gobierno de unidad, un gobierno que pueda construir la paz sin violencia, con un país en donde las leyes sean justas y favorezcan el bien común, y que tenga un equipo de especialistas que pueda llevar adelante al país por mejores senderos aun en medio de una crisis económica”, exhortó Escobar.

Haciéndose eso del sentir general de la población, el arzobispo de San Salvador recordó que “el pueblo espera del nuevo Gobierno que haya verdaderamente una actitud positiva y que se enrumbe el país por un sendero de progreso, de libertad, de desarrollo, de equidad y de paz”. Escobar no pasó por alto en este punto el grave problema de inseguridad que padece el país, que llega a registrar a diario entre 10 y 12 asesinatos: “Es un problema grave, álgido -lamentó-, que abate a la sociedad, que nos coloca en un nivel verdaderamente preocupante, a la cabeza de los países violentos con tantos homicidios diarios”. 

Ayuda internacional

Es tal la magnitud del desafío, que el pastor hizo un llamamiento para “que se pida ayuda a nivel internacional y se vaya a fondo”, porque “no es un problema para tratarlo de forma superficial”.

El nuevo arzobispo, que tomó posesión de la sede el pasado 14 de febrero, sostuvo, finalmente, que las medidas punitivas impulsadas por gobiernos anteriores contra las maras o pandillas juveniles (acusadas por las autoridades de la mayoría de los crímenes ocurridos en el país), no funcionaron, por lo que “no vale la pena” repetirlas. 

Se trata de formar a los jóvenes, de darles opciones, opciones nuevas, de abrirles espacio, de reaccionar positivamente ante el mal”, concluyó Escobar.

En el nº 2.663 de Vida Nueva.

Actualizado
05/06/2009
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