“Nuestra nacionalidad es la de hijos de Dios”

El Arzobispado de Valencia organiza un Encuentro de Familias Inmigrantes

encuentro-familias-inmigran(José Ramón Navarro Pareja– Valencia) Nadie es extranjero en la Iglesia”. Con estas palabras inauguraba Carlos Osoro, el jueves 28 de mayo, el Encuentro de Familias Inmigrantes con la Mare de Déu dels Desamparats, que la diócesis de Valencia organiza por segundo año consecutivo. Un planteamiento de catolicidad en el que el arzobispo de Valencia incidía unos días después en la misa de clausura, en la que, acompañado por seis obispos latinoamericanos y fieles procedentes de más de treinta países, recordaba que “nuestra nacionalidad es única, la de hijos de Dios”. El evento ha reunido, durante cuatro días, a más de dos mil inmigrantes residentes en la Comunidad Valenciana.

Inauguración en la UCV 

El Encuentro fue inaugurado el jueves por Osoro en la Universidad Católica de Valencia (UCV), en un acto en que también participaron el conseller de Inmigración y Ciudadanía, Rafael Blasco, y el delegado episcopal de Cáritas Diocesana, Sebastián Alós. En su discurso, el arzobispo recordó que Jesucristo “vivió ya el ser inmigrante cuando tuvo que marchar a Egipto”, y reivindicó el cumplimiento de los derechos humanos, que “no son un papel, sino una forma de entender la vida”, gracias a que “Dios quiso hacerse hombre y entrar en la historia viviendo y propagando estos derechos”.

Por su parte, el conseller de Inmigración, Rafael Blasco, destacó “la labor ejemplar” que la Iglesia valenciana realiza con los inmigrantes. Una tarea en la que animó a perseverar, puesto que en la Comunidad Valenciana, donde los inmigrantes suponen un 17% de la población, y ante una situación de “emergencia económica” como la que se vive en estos momentos, “todavía queda mucho que hacer para que las personas que están con nosotros sean también nosotros”. 

Las actividades continuaron el viernes con la celebración de un simposio, en el que el vice-gran canciller de la UCV, José Tomás Raga, apostó por el “acompañamiento y la hospitalidad” como freno a los abusos a los que están expuestos los inmigrantes. Por su parte, la secretaria autonómica de Inmigración, Gotzone Mora, pidió la colaboración de las familias inmigrantes en la acogida de menores de sus países de origen. El sábado, el encuentro se desplazó a trece parroquias valencianas que acogieron a diversos grupos de inmigrantes de acuerdo con su nacionalidad. El evento continuó el domingo en el antiguo cauce del río Turia, con un festival de danzas y cantos folclóricos y la degustación de una paella gigante. Fue clausurado esa misma tarde con la celebración de la Eucaristía en la catedral.

En el nº 2.663 de Vida Nueva.

Actualizado
05/06/2009
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