Una sociedad más justa exige actitudes creyentes y solidarias

Cáritas Argentina traza durante su Asamblea en Mar de Plata las líneas pastorales para el próximo trienio

poblado-buenos-aires(Washington Uranga– Buenos Aires) La reafirmación de la opción preferencial por los pobres y excluidos, a través de iniciativas y proyectos que tengan en cuenta “acciones educativas, de inclusión social, de participación ciudadana y cuidado del medio ambiente”, constituyen las notas más destacadas de las líneas pastorales que regirán durante los próximos tres años el trabajo de Cáritas Argentina. Éste es el principal resultado de la XVI Asamblea y el Encuentro Nacional que esta organización celebró durante la primera semana de mayo en el Colegio Instituto Santa Cecilia de la ciudad de Mar del Plata, 350 kilómetros al sur de Buenos Aires, la capital argentina.

Esta cita, en la que participaron aproximadamente unas 500 personas -tanto voluntarios llegados desde 64 diócesis de todos los extremos del país como delegados de sus respectivos núcleos diocesanos- significó el cierre de un proceso iniciado hace ahora ya más de un año a través de diferentes jornadas preparatorias y de una “caminata” destinada a recoger “signos de esperanza y de injusticia” en toda Argentina, revisar las prácticas de la labor institucional y definir los desafíos a asumir.

Bajo el lema Discípulos de Jesús al servicio de los pobres y excluidos, para que todos tengamos Vida plena, la reciente convocatoria puso de manifiesto lo que Cáritas Argentina propone en sus nuevas líneas pastorales: “Acercarnos a la realidad de las personas y de nuestro pueblo con una mirada creyente y un corazón fraterno, para que, al reconocer juntos los actuales escenarios de pobreza, seamos capaces de implicarnos cada vez más en la construcción de una sociedad más justa y solidaria y en la denuncia de lo que atenta contra la dignidad humana”. Asimismo, el organismo eclesial se plantea “animar y acompañar procesos comunitarios participativos que favorezcan el cuidado y la defensa de la vida y la promoción humana, a través de acciones educativas, de inclusión social, de participación ciudadana y de cuidado del medio ambiente”.

Cáritas Argentina es una institución que cuenta con mucho reconocimiento social y de los estamentos gubernamentales por la labor solidaria que realiza a través del trabajo de unos 32.000 voluntarios a lo largo y ancho del país.

Otra de las nuevas líneas pastorales definidas apunta a “afianzar un modo de ser y obrar que fortalezca la articulación, la cooperación y el trabajo en red con otras áreas pastorales, con otros credos, con el Estado y con otras organizaciones”, reafirmando el trabajo en colaboración que Cáritas ya viene realizando con organizaciones gubernamentales y de la sociedad civil.

Los miembros de Cáritas reunidos en Mar del Plata se propusieron, además, “revitalizar la organización en todos sus niveles, renovando y resignificando prácticas, recuperando capacidades, fortaleciendo el trabajo en equipo, la formación integral y la capacitación permanente”. Y, al mismo tiempo, decidieron “salir al encuentro de los jóvenes para proponerles el amor solidario como camino de crecimiento humano y cristiano e invitarlos a participar de la pastoral de la caridad con sus dones de creatividad y entusiasmo que nos renuevan”.

Despertador permanente

Su presidente y obispo de Merlo-Moreno, Fernando Bargalló, reconoció que “buscamos el modo de trabajar para animar procesos comunitarios, y no simples acciones, frente a la vida amenazada por la pobreza económica, física, espiritual y moral, y también para coordinar cómo potenciar la promoción humana”. El prelado pidió a los participantes que redoblen sus esfuerzos y su compromiso para combatir la pobreza y promover caminos de inclusión social en la comunidad, y recordó que la institución debe ser un “permanente despertador que mantenga atenta la conciencia de los argentinos acerca de la realidad de tantos hermanos que no pueden sentarse en la mesa de una vida digna”. En el acto de clausura del encuentro recordó también que “el despertador no es sólo para que la gente colabore, sino para que todos nos comprometamos en generar estructuras de convivencia justa y solidaria”. 

El director nacional de Cáritas, Gabriel Castelli, por su parte, defendió que “al que está en desigualdad, queremos que se lo trate como hermano y como sujeto, y no como un objeto de la ayuda”.

wuranga@vidanueva.es

En el nº 2.660 de Vida Nueva.

Actualizado
15/05/2009
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