Aborto, excomuniones, caridad y derecho

La Iglesia brasileña habla sobre el caso de la niña violada y el arzobispo Cardoso

manifestacion-brasil-aborto(Graziela Cruz– Brasil) El caso de la niña brasileña de 9 años violada por su padrastro y sometida luego al aborto ha tenido más repercusiones dentro de la Iglesia. Después de que el arzobispo de Olinda y Recife, José Cardoso Sobrinho, declarara que los médicos y la madre de la pequeña fueron excomulgados -lo que provocó gran polémica-, la Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil (CNBB) se pronunció el día 12 sobre el tema.

En rueda de prensa, su presidente, Geraldo Lyrio Rocha, y su secretario general, Dimas Lara Barbosa, aclararon que “monseñor José Cardoso Sobrinho no ha excomulgado a nadie, sino que ha llamado la atención sobre una norma del Derecho Canónico, que sitúa a la persona fuera de la Iglesia al cometer un determinado acto”. “Es la llamada excomunión latae sententiae“, explicó Lara. Y añadió que la madre de la niña no puede ser excomulgada, porque el miedo de perder a la propia hija la llevó a apoyar este hecho [el aborto de sus nietos]”.

En cuanto a los médicos que practicaron el aborto, la CNBB dice no tener elementos para analizar si hubo condena, pues sólo la “conciencia individual” puede establecer tales castigos. “Cada uno sabe si ha sido excomulgado o no”, advirtió Lara Barbosa. Pero la institución sí dejó claro que médicos y profesionales de la salud que practican “deliberadamente” el aborto están automáticamente excomulgados de la Iglesia católica. 

rino-fisichellaEl presidente de la CNBB, por su parte, señaló que no se puede reducir la violencia sufrida por la niña a la cuestión de la excomunión, se solidarizó con la familia y condenó al violador, que debe pagar por el crimen según la justicia. “Reducir un problema de esta magnitud al episodio de la excomunión es vaciar una cuestión sobre la cual debe despertarse la conciencia nacional”, denunció Lyrio Rocha.

Ambos prelados vieron en las declaraciones de Sobrinho un “desahogo” en medio de la gravedad del caso. “Su grito en tono de excomunión no fue dirigido a las víctimas -entienden-, sino a quienes piensan que matar seres humanos es una solución para casos como éste”.

Desde el Vaticano

Mientras, desde el Vaticano, el presidente de la Pontificia Academia para la Vida, Rino Fisichella, expresó sus críticas a las citadas excomuniones. En un artículo publicado en L’Osservatore Romano, el arzobispo defiende que “antes de pensar en una excomunión, era necesario y urgente salvaguardar la vida inocente de la niña para llevarla a un nivel de humanidad del que los hombres de Iglesia deberían ser expertos y maestros”. “Desgraciadamente -añade-, éste no ha sido el caso, y la credibilidad de nuestra enseñanza, que a muchos les ha parecido insensible, incomprensible y privada de misericordia, se ha resentido”.

En el nº 2.653 de Vida Nueva.

Actualizado
20/03/2009
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