El Supremo avala la asignatura Educación para la Ciudadanía

También reconoce el derecho de los padres a elegir la formación moral y religiosa de sus hijos

(Marina de Miguel) El Tribunal Supremo (TS) ya se ha pronunciado sobre la objeción de conciencia con respecto a la asignatura de Educación para la Ciudadanía (EpC). Aunque el contenido de la sentencia todavía se desconoce, el 28 de enero se adelantó el fallo, donde se niega la objeción por considerar que el conjunto de materias no vulnera ningún derecho. Igualmente, la resolución judicial, que ha sido aprobada por 22 votos a favor y 7 en contra tras casi tres días de deliberaciones, reconoce el derecho de los padres a elegir la formación religiosa y moral que desean para sus hijos y advierte que el contenido de la asignatura debe centrarse en la educación de valores y principios constitucionales.

En concreto, se ha pronunciado contra cuatro recursos, planteados por la vía de la protección de los derechos fundamentales, contra una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, que admite el ejercicio del derecho a la objeción de conciencia, y tres del TSJ de Asturias en sentido contrario. Así, este pronunciamiento pretende unificar la jurisprudencia respecto a esta situación, que ha generado centenares de causas judiciales y sentencias dispares.

Como valoración provisional, a falta de conocer la sentencia de forma íntegra, Manuel de Castro, secretario general de la Federación de Religiosos de Enseñanza-Titulares de Centros Católicos (FERE-CECA), en declaraciones a Vida Nueva, pide a las “administraciones educativas una mano tendida para que los objetores no se vean afectados negativamente por la resolución del Tribunal Supremo”. Esta colaboración resulta imprescindible a la hora de plantearse cómo los alumnos objetores deben incorporarse a la asignatura. “Creo que tienen que ser las Consejerías de Educación las que determinen esto, pero sí que les pediríamos que se lo pongan lo más fácil posible”, explica a este semanario. En caso de que lo dejasen al criterio de cada centro, asegura que “darían toda una suerte de facilidades para recuperar el área con trabajos u otros procedimientos que ayuden a estudiar y sintetizar”.

Con respecto a los padres, les transmite “un mensaje de tranquilidad”, pues los alumnos de los centros pertenecientes a la Federación “recibirán un tipo de educación totalmente acorde con el carácter propio”. No obstante, dado que el currículo es relativamente abierto, considera posible que haya libros de texto o algún profesor que rompa el derecho de los padres, por lo que les invita a estar “un poco en alerta sobre cómo se va desarrollando, y denunciarlo si es preciso”.

Respeto al ideario cristiano

A la luz de lo que ha acontecido, corrobora que la decisión de FERE-CECA de impartir EpC conforme al ideario cristiano es la mejor opción que podían haber tomado: “Se ha conseguido una mejora del currículo, aunque no haya sido suficiente para algunos y para nosotros en todo lo que hubiera sido necesario”. Con esta postura, explica que se ha cumplido la obligación de impartir esta asignatura, sin que por ello se vulnere el ideario cristiano. “Entendemos que no estamos contra ninguna decisión de la Conferencia Episcopal Española, en tanto en cuanto tampoco ha dado un apoyo explícito a la objeción de conciencia”, matiza.

Partidario de que la educación en valores esté presente en la escuela, el secretario general considera  que lo importante es “llegar a un consenso sobre los valores que hay que transmitir y, desde luego, no meterse en ‘berenjenales’ ni en otras cuestiones sobre las que la sociedad hoy no está de acuerdo e, incluso, se encuentra en confrontación”.

Por su parte, la Federación de Sindicatos Independientes de Enseñanza (FSIE), mayoritaria en el sector de la enseñanza privada y concertada, valora positivamente la resolución y confía en que sea “un punto de partida y de referencia para cuidar, en lo sucesivo, el planteamiento de esta materia”. Pese a que son conscientes de que el conflicto no está cerrado, mantienen que se dan “los cauces para unificar posturas y así poder trabajar en los centros con la serenidad que exige la tarea educativa”. 

En este sentido, dirigen un llamamiento a la sociedad y a las Administraciones Públicas para que se haga “un esfuerzo por sacar de la escuela todo aquello que pueda servir de confrontación y de discrepancia por motivos ideológicos y políticos”, con el propósito de centrarse en propiciar una educación de calidad cuyas bases sean “el respeto y la pluralidad”.

Una vez solucionado el debate sobre la objeción, es el momento de diseñar la asignatura correctamente y dotarla de verdadero significado”, pide el sindicato de profesores ANPE, para quien se debe plantear “de una vez y con seriedad, qué debe conocer el alumno sobre la Constitución, los fundamentos y la historia de la democracia, los derechos humanos, los deberes cívicos, la capacidad crítica y la participación activa en la dinámica social, es decir, los principios y valores constitucionales a los que se refiere la sentencia del Supremo”.

Futuras actuaciones

Nada más hacerse público el fallo, el Foro Español de la Familia, junto a las asociaciones de padres Concapa y Cofapa, la Confederación Española de Centros de Enseñanza, la Universidad San Pablo CEU, HazteOir.org y Profesionales por la Ética aseguraron en un comunicado conjunto que “no descartan acciones de cara al futuro, una vez conocida la sentencia en su totalidad, bien ante el Tribunal Constitucional y, si llegase el caso, a otras altas instancias internacionales”. 

En el texto sostienen que los centros guardarán el máximo respeto a las decisiones de las familias, evitando de este modo aspectos que entren dentro del terreno de su sensibilidad y derecho a educar conforme a sus convicciones. Los firmantes ven en la larga duración de las deliberaciones y en que un tercio del Alto Tribunal no votase de forma favorable, un aviso para que el Ministerio de Educación revise los contenidos de la materia. Para facilitar esta labor, se muestran dispuestos al diálogo con objeto de llegar a un acuerdo.

Además de indicar que los alumnos objetores “deben seguir sin entrar en clase, sin ser evaluados y sin ser suspendidos”, las plataformas Educación y Persona, Toledo Educa en Libertad, ¿XQ te callas Talavera? y Concapa-Toledo han señalado que seguirán prestando su apoyo “a los padres que consideran que los actuales currículos de EpC vulneran sus derechos fundamentales de libertad ideológica y de decidir los valores ideológicos y morales en que han de ser formados sus hijos”. Se muestran contrarios a los Decretos de Castilla-La Mancha, ya que los consideran preocupantes por la introducción de la competencia emocional para evaluar la madurez del alumno.

Las principales plataformas objetoras se reunirán el 28 de febrero en la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid para valorar la sentencia. El lema elegido para este encuentro es Cuestión de libertad y durante la jornada intervendrán abogados, padres y representantes de toda España. Igualmente, se hará entrega de los ‘Premios Libertad 2008-09′, que recaen en entidades, personas y centros.

En el nº 2.647 de Vida Nueva.

Actualizado
06/02/2009
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