La Iglesia rechaza la propuesta constitucional de Hugo Chávez

Una exhortación del Episcopado venezolano tras su Asamblea Plenaria denuncia la enmienda presidencial

(Andrés Cañizález– Caracas) La posición de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) ha sido clara y enfática. Los obispos han rechazado nuevamente la propuesta del presidente Hugo Chávez de hacer cambios a la Constitución de 1999, con el fin de poder reelegirse sin límites. Ya en diciembre de 2007, en cerrada votación, la población dijo ‘no’ a la propuesta de una reforma de 67 artículos de la Carta Magna, incluyendo el que limita la reelección a dos períodos de seis años cada uno. El 15 de febrero de 2009 habrá un nueva consulta en el país suramericano, pero esta vez con la figura de la enmienda. Para la CEV, se trata de un asunto ético.

A un mes de esa cita con las urnas, y al término de su Asamblea Plenaria del 13 de enero, los prelados dieron a conocer su exhortación Situación del país y renovación ética, en la que advierten que “ya el pueblo en el referendo de 2007 fue consultado y se pronunció contrario a la re-elección indefinida”. Por ello, “nos preocupa que el intento de revertir esa decisión popular ya expresada, y además con una celeridad inusitada, se traduzca en una mayor confrontación política y social”. El documento de la CEV recuerda, por otro lado, que uno de los principios en los que se basa la Constitución vigente es el principio de alternancia en el ejercicio del poder: “El Constituyente estableció los lapsos para el ejercicio de los mandatos y posibilidades limitadas de reelección, a fin de impedir la perpetuación de un gobernante”, aclara el texto episcopal.

Tras un resultado no del todo favorable en los comicios a gobernadores y alcaldes del 23 de noviembre de 2008, Chávez se puso rápidamente en campaña y logró que otros poderes públicos, como la Asamblea Nacional (Parlamento) y el Consejo Nacional Electoral, le dieran respuesta inmediata a sus intenciones de hacer una nueva consulta para reformar la Constitución. Así, el país ha vivido largos meses entre una campaña electoral y otra, con una sociedad francamente fracturada por la polarización política.

A juicio de diversos analistas, Chávez busca modificar la Constitución para no tener límites en el número de reelecciones, de forma acelerada ante la crisis económica que se avecina, dada la dependencia de las exportaciones petroleras. El crudo de Venezuela llegó a venderse por encima de los 140 dólares el barril en julio, y ahora apenas sobrepasa los 30 y tantos dólares por unidad. En relación a esta dinámica económica, los propios obispos alertaron igualmente que Venezuela no estará exenta de las graves consecuencias de la crisis financiera internacional, y en este sentido llamaron a las autoridades a que se concentren en ofrecer respuestas sociales.

Problemas de fondo

Para la CEV, por otra parte, la consulta sobre la enmienda desvía la atención de los problemas de fondo del país. A juicio de los pastores, asuntos como la inseguridad, el desempleo, la falta de vivienda o las deficiencias educativas y sanitarias están lejos de resolverse en el país, pese a los ingentes recursos económicos de los que ha gozado Chávez desde que llegó al poder en febrero de 1999. “Mediante esta propuesta de enmienda -subrayan en su mensaje-, no se resuelven ninguno de esos problemas sociales. La misma persigue una finalidad referida al poder y a su extensión en el tiempo, y no a la superación de las carencias que sufre el pueblo, lo cual es impostergable”.

En su discurso al inaugurar el 7 de enero la Asamblea de la CEV, su presidente y arzobispo de Maracaibo, Ubaldo Santana (reelegido para el cargo en el marco de la misma), defendió los pronunciamientos de la Iglesia, porque, en contra de lo sostenido por el Gobierno de que los obispos hacen política, se declaran “conscientes de que no somos actores políticos, sino pastores de todo el pueblo de Dios”. Al recordar que, durante la última década, la CEV ha producido 26 exhortaciones, Santana sostuvo que ha sido con el fin, entre otros, de “promover la democracia, al defender el derecho a la vida, al luchar por la erradicación de la pobreza y al trabajar por una sociedad más justa”.

CLIMA DE VIOLENCIA

El clima de crispación sigue estando muy presente en Venezuela, y afecta de una manera directa a la Iglesia católica. En diciembre, el presidente Hugo Chávez insultó en varias oportunidades al arzobispo de Caracas, el cardenal Jorge Urosa, víctima también de una agresión en plena calle. 

El último episodio de esta violencia política se produjo el 19 de enero, y se extendió hasta la Nunciatura Apostólica. Un grupo del chavismo, identificado como ‘La Piedrita’, lanzó varias bombas lacrimógenas contra la representación vaticana en Caracas, sin que hubiera que lamentar daños personales.

En el nº 2.645 de Vida Nueva.

Actualizado
23/01/2009
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