Joan-Enric Vives: “El futuro de Tierra Santa sólo puede estar en una paz negociada”

El obispo de Urgell acaba de regresar de la zona, coincidiendo con el alto el fuego en Gaza 

(Vida Nueva) Una delegación de obispos europeos y estadounidenses, entre los que se encuentra el obispo de Urgell, Joan-Enric Vives, ha estado recientemente en Tierra Santa y ha vuelto justo cuando se ha declarado el alto el fuego en la Franja de Gaza. Vives, que ha conversado con la revista Vida Nueva, está convencido de que el futuro de este territorio “sólo puede estar en una paz negociada” y opina sobre la actuación de la diplomacia internacional en este conflicto: “Debería actuar con una sola voz, pues ése sería el modo eficaz de presionar a palestinos e israelíes para que encuentren soluciones pacíficas y pacificadoras a tantos odios acumulados. La tragedia de Gaza pesará y dificultará el camino, pero debemos tener confianza y orar para que se superen los odios”.

El prelado asegura que, tanto para cristianos como para musulmanes, la vida es difícil allí: “La vida cotidiana para los árabes y cristianos está marcada por injusticias como el muro por la frontera israelí o el poco acceso a los acuíferos. Allí, la vida discurre bajo el signo de la cruz, acompañando a Cristo crucificado en la tierra en la que fue crucificado“.

Reanudan las labores humanitarias

Mientras, en la Franja, la ayuda humanitaria empieza a llegar a los damnificados. Cáritas es una de las organizaciones que han podido reanudar su labor en unas mínimas condiciones de seguridad. De acuerdo con las primeras estimaciones aportadas desde el terreno por Cáritas Jerusalén, al menos una sexta parte de los edificios de Gaza han sido destruidos por los bombardeos israelíes, incluidas viviendas particulares, escuelas y centros de salud, como es el caso de la clínica de Cáritas en Al Maghazi, arrasada por un ataque aéreo el pasado 9 de enero.

Cáritas Jerusalén calcula que cuatro de cada cinco habitantes de Gaza (un millón y medio de personas) necesitan sin demora algún tipo de ayuda humanitaria procedente del exterior de la Franja. De acuerdo a las prioridades establecidas por la organización, los esfuerzos se dirigen en estos momentos a proporcionar atención médica y productos de primera necesidad a 4.000 familias (unas 25.000 personas) de las comunidades más vulnerables. En estos momentos, Cáritas mantiene plenamente operativos en Gaza cinco centros médicos de atención primaria y una unidad móvil.

Más información en el nº 2.645 de Vida Nueva. Si es usted suscriptor, lea la entrevista completa aquí.

Actualizado
21/01/2009
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