Domingo Conesa: “Debemos salir al encuentro de los sencillos en la fe”

Rector del santuario de la Virgen de la Cabeza

(Miguel Ángel Malavia) Junto al Rocío, la mayor muestra de devoción popular en Andalucía se da en torno al santuario de la Virgen de la Cabeza, en Andújar (Jaén). Allí, en pleno alto de Sierra Morena, se venera una talla de la Virgen que en 1.227 encontró un pastor, y en donde se levantó un santuario en su honor. 

Casi ocho siglos después, el santuario sigue siendo el eje vivo en torno al cual gira la religiosidad de la zona. Y, además, este año contará con su propio Año Santo Jubilar. La razón es que se cumple el centenario de la coronación de la Virgen como patrona de Andújar, por parte de san Pío X, además de las bodas de oro de su designación como patrona de la diócesis de Jaén, por Juan XXIII. Este doble aniversario ha sido el motivo por el que Benedicto XVI ha establecido, desde abril de 2009 hasta el mismo mes de 2010, ese tiempo de gracia. 

Es un momento de gozo para todos”. Así de satisfecho se muestra, en declaraciones a Vida Nueva, Domingo Conesa, superior de la comunidad de trinitarios que custodia la talla de la “Morenita”. Para él, la de Andújar es, ante todo, una muestra de “religiosidad popular”, habiendo 74 cofradías en su honor. Llama la atención que su número de parroquianos, como tal, no llegue a los 300. Y eso es debido a lo escarpado del terreno, siendo muy pocos los que residen en las cercanías del cerro. Así, las cofradías son las protagonistas. Cada fin de semana se turnan y, en grupos de dos o tres, pueden tener su particular encuentro con su patrona. Aunque lo más destacado es la romería anual, en el mes de abril, en la que se reúnen todos los cofrades. “Es la gran fiesta del pueblo, el día más esperado por aquéllos que cumplen las promesas más increíbles: marchar descalzos, de rodillas…”. El rector trinitario explica que ésta no es tanto “una espiritualidad formada o intelectual”, sino “vivencial”. “Es una fe que pasó de pastores a pastores, por las trashumantes cañadas de ganado. Hoy, sus herederos son las clases más sencillas y populares”. Domingo Conesa recuerda con orgullo cómo ya el propio Miguel de Cervantes, universal autor de El Quijote, recogió en una crónica la “impresión” que le produjo “tanta devoción en los más humildes”. 

Cuestionado sobre el hecho de que esa fe, en muchos casos, sólo parezca mostrarse en determinadas fiestas, Domingo Conesa es claro: “Es cierto que muchos de los que peregrinan al santuario no acuden a misa el resto de domingos del año… pero no se puede pasar por alto el que ellos sientan auténtica y profunda emoción ante la que consideran su Madre. Lloran, ríen, la veneran… Es suya, y la sienten así. Si luego no somos capaces de canalizar ese sentimiento en un amor por Cristo y su Iglesia, el fallo está en nosotros”. Su autocrítica culmina de este modo: “La fe arraiga en la persona a través de un medio. Y ese medio, para ellos, es la Virgen. Por tanto, ahí está la predisposición. Pero hemos de ser noso- tros, los evangelizadores, los que demos el paso adelante y nos replanteemos el modo de dirigirnos a ellos para que ese fondo puro se traduzca en frutos efectivos. Debemos admitir que, a veces, hacemos que no se sientan acogidos, amados. Por eso se refugian en la Virgen. La solución es entregarnos, ir a su encuentro. Y así, al sentir ese cariño que lo da todo por ellos, volverán. La Madre de Dios saca lo mejor que tienen; hemos de aprovechar ese medio para atraer a los sencillos en la fe”.     

Actos del Año Jubilar

En cuanto a los actos que jalonarán este Jubileo tan significativo, el religioso trinitario destaca la gran procesión que tendrá lugar el próximo 12 de abril, Domingo de Resurrección. Ese día, la Virgen será bajada desde el santuario hasta Andújar. Los 33 kilómetros que separan el cerro de la ciudad serán abordados por todas las cofradías, que se turnarán cada 500 metros para poder participar todas por igual de un acontecimiento “histórico”. Y es que, tal como recuerda Conesa, “la Virgen ha bajado en varias ocasiones a Andújar -dos en este siglo-, pero ésta es la primera vez que es llevada por las cofradías”. Ya en la ciudad, la talla visitará todas las parroquias, hasta el 24 de abril, cuando se celebrará la misa. Al día siguiente, otra procesión iniciará la vuelta de la Virgen a su santuario. El último domingo del mes tendrá lugar la tradicional romería, aunque con un sentido, aún si cabe, más festivo que el de otros años.    

En el nº 2.643 de Vida Nueva.

Actualizado
08/01/2009
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